
Es innegable que el programa de regularización vehicular (REPUVE) ha sido una muy buena solución para los miles de juarenses que, buscando una solución al problema de movilidad, adquirieron un carrito internado ilegalmente al país por una suma de dinero realmente baja, y que, con el referido decreto, con solo dos mil quinientos pesos y el pago de placas, ya circulan de forma legal en territorio mexicano, pues el vehículo se hace nacional.
Algunas voces reclaman que las agencias de venta de automóviles nuevos, han padecido, debido a lo anterior, afectaciones en sus ventas, cosa que parece muy alejado de la realidad, pues para quien se compra un carro usado, le resulta casi imposible comprarse uno del año.
Un ejemplo más claro, una persona que se compra un carro, ya no digamos de mil dólares, sino de 5 mil, estaríamos hablando de casi 100 mil pesos, con esa cantidad ya trae un vehículo no tan viejo y por lo mismo, en aceptables condiciones físico mecánicas; y por aproximadamente 5 mil pesos más lo puede regularizar y ponerle sus placas y hasta ahí llega la historia, por supuesto que con el uso le tendrá que dar su mantenimiento, pero no cantidades exorbitantes.
Sin embargo, en caso de pretender adquirir un automóvil cero kilómetros, esos 100 mil pesos serian solo de enganche, mas las mensualidades, que en un vehículo compacto quedarían, conservadoramente en unos 6 mil pesos mensuales a pagar durante, más o menos, cinco años seguidos.
La diferencia es notoria, por lo mismo la afirmación de que quien compra un carrito usado, ni en sueños va a poder comprarse uno nuevo, es una verdad incuestionable, vamos ni siquiera el más compacto y austero, así que eso de que el decreto de regularización ha pegado en las ventas de automóviles nuevos no es verdad.
Y otro beneficio que trae el decreto es que lo recaudado por el referido procedimiento, se manda a las ciudades que llevaron a cabo el mismo y se invierte en las vialidades que, a final de cuentas le benefician, tanto al que maneja un carro nuevo como al que maneja uno usado y esa, si es la idea…