
Ciudad Juárez.– El cáncer de próstata es la segunda causa de muerte más común en los hombres y se le sigue considerando un tema tabú a pesar de que le quita la vida a 7 mil pacientes en el país cada año, según datos del Gobierno Federal.
No obstante, en esta frontera, caracterizada por su industria binacional, es la propia maquiladora la que de manera forzada comienza a romper los mil y un estigmas de esta enfermedad.
De acuerdo con los expertos en salud, solo uno de cada 10 hombres acude al médico de manera voluntaria para revisar temas propios de dicha glándula. A pesar de esto, según los especialistas de la urología, en los últimos años el número de consultas ha aumentado de manera paulatina por las revisiones rutinarias de las empresas maquiladoras.
“De venir, vienen muy pocos, en la cultura mexicana los hombres no van al urólogo porque quieren, van por que los obligan a ir. Últimamente, con los cambios a las normas de salud en la industria los que vienen a consulta son los empleados de maquiladora, les hacen la prueba del antígeno prostático en su empresa y si salen elevados tienen que venir con nosotros”, explica para Netnoticias.mx el doctor Álvaro Carrasco, urólogo especialista en cáncer de próstata.

Terminando con el tabú… A fuerzas
A diferencia del proceso para detectar algún riesgo de cáncer de próstata en los hospitales, en la industria es periódico y en la gran mayoría de los casos requiere del apoyo de las instituciones públicas como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y/o el área de oncología de la Secretaría de Salud del Estado de Chihuahua.
"Son campañas de salud que se hacen durante todo el año. Ya en lo general, cada campaña está más relacionada a las fechas importantes para cada enfermedad. Como los días internacionales de concientización. Si son maquiladoras de muchas plantas, las revisiones se hacen en una planta por día. En ocasiones somos nosotros mismos los que hacemos las revisiones, pero en la mayoría de las veces si pedimos apoyo de otras instituciones porque son muchos empleados", señala el doctor Alonso Ávila, médico laboralista.
Tiene de igual manera similitudes con los servicios particulares, pues usa como primer método de tamizaje los cuestionarios y la prueba del antígeno prostático.
"La planta en la que trabajo tiene alrededor de 5 mil empleados en tres turnos, por lo general la asistencia es de 200 personas por planta, por los seis edificios son aproximadamente mil 200 exámenes generales. En el caso particular de las revisiones de próstata, primero se hacen cuestionarios y después se hace la prueba rápida del antígeno prostático y de ahí, si los resultados son anormales entonces si los referimos a una institución de salud", añade Ávila.
Acorde con las estimaciones del médico, por cada mil 200 pruebas realizadas, se detectan entre cinco y seis casos de anomalías prostáticas. Esta cifra que se considera elevada y obviamente requiere la atención oportuna de terceros.
“Sí asusta la prueba, piensas en el cáncer luego luego y piensas en el miedo del examen, en mi caso nada más necesité otra prueba que me hicieron en la sangre, si le soy bien sincero yo no quería ir. Pero así obligado me terminé atendiendo y no pasó a mayores”, cuenta un operador de maquila que optó por permanecer el anonimato.
Sin embargo, a diferencia de otros tipos de cáncer, este no suele ser el más agresivo en su desarrollo y da un margen de tiempo considerable para tratarse.

La atención oportuna, la clave
Tanto urólogos como médicos laboralistas señalan que dicha enfermedad es más que curable si se detecta a tiempo y tiene altas posibilidades de tener una solución definitiva a través de la cirugía, misma que sigue siendo menos costosa que los medicamentos para atender las etapas terminales del cáncer. Estos últimos pueden llegar a costar hasta 120 mil pesos al mes.
“El cáncer de próstata tiene muy buen pronóstico si se detecta en etapa temprana, tiene tasas de curación que están muy por arriba del 90 por ciento. Sí es curable si se detecta a tiempo, el gran problema es ese, que no se detecta a tiempo”, explica el doctor Sebastián Hernández Hoyos, oncólogo de la Secretaría de Salud.
En sus fases iniciales se puede inclusive llegar a evitar a la madre de todos los estigmas y temores relacionados al tema: el tacto rectal.
“Casi no se realizan tactos rectales en etapas tempranas de la detección, es muy muy raro, por lo general se hace otra prueba de sangre que es más precisa que el antígeno y ahí se puede detectar el cáncer sin la necesidad de este examen, que es el que genera tanto rechazo con los hombres en temas de prevención”, explica el doctor Ávila.
Aun cuando las atenciones primarias no son consideradas costosas (un antígeno prostático cuesta alrededor de 250 pesos), la disparidad en las campañas preventivas con respecto al cáncer de mama también existe dentro de las maquiladoras.

Las desigualdades
Si bien, existen los esfuerzos por llevar y cuantificar la prevención de los padecimientos prostáticos de todo tipo dentro de la industria. Esto mismo ocurre dentro de un marco que de igual manera deja de lado para enfocar sus esfuerzos tanto públicos como privados en atender y visualizar el cáncer de mama.
“Sí hay disparidad en las maquilas con las campañas de prevención, en el caso del cáncer de mama en la mayoría de las empresas se llevan todos los servicios para consulta y eso no pasa con el cáncer de próstata. Al no haber un diagnóstico por todos los estigmas que existen, se cree en la salud pública que este cáncer no existe y por eso no se hacen campañas preventivas. No es que no exista, simplemente no se detecta. Culturalmente, hay empresas que ni siquiera saben que noviembre es el mes de concientización sobre esta enfermedad”, remató Ávila.