17 de enero, 2020 - 06:20

Con la salud no se juega

Alejandro Velasco

Opinión

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El tema del Instituto Nacional del Bienestar, INSABI, no se puede minimizar de ninguna manera, pues se trata de la salud de la población, pero lo que es peor, de la de los que menos tienen, pues no está operando como se dijo que lo haría, es decir, dotando de atención médica y medicinas a todos los mexicanos que lo requieran ya sin cobrarles un solo centavo, pero la realidad es que ni una cosa ni otra.

Desde varios estados de la república, la gente que anteriormente estaba en el Seguro Popular, ahora ya no tiene nada, así literal, nada, ya no está su historial médico, documento que debe contener todo lo relacionado con sus padecimientos y el tratamiento correspondiente, aunado a las operaciones a que ha sido sometido, los medicamentos ingeridos, las alergias, etc., pero todo eso simplemente se tiró a la basura, pues con el INSABI todo comienza de cero.

Y es que este gobierno, así como han hecho otros pasados, simplemente dijo que el modelo anterior no servía y lo desechó, así nada más, para de inmediato ponerse a trabajar en el nuevo, el cual parece que se hizo al vapor, pues es evidente que no estaba listo para funcionar, y no es que critique todo lo que hace esta, la supuesta Cuarta Transformación, sino que se nota que les urgía poner en marcha algo que todavía carece de lo más elemental que es el suministro de medicamentos, claro que parece que esta administración, piensa que siempre tendrá la justificación de que, no se puede arreglar de un plumazo todo lo que se hizo mal en el pasado, pero en el caso del Seguro Popular, ya tenía cierta estabilidad, con todo y sus deficiencias, pero el servicio y las medicinas se entregaban, las hospitalizaciones se hacían y si el paciente tenía con que pagar y hasta donde su capacidad se lo permitía,  se le cobraba algo, pero ahora, que supuestamente, ya no se cobra nada, no tiene servicio ni medicamentos, y en los casos en que requiere hospitalización le están aplicando cuotas de recuperación que resultan prácticamente impagables, pues se multiplicaron por cinco.

Y como le decía, tratándose de la salud no se puede justificar una mala decisión, pues quien está pasando por un padecimiento o tiene un familiar que este en esa situación y no lo atienden, no le dan sus medicinas, le piden mucho dinero por la hospitalización, etc., está desesperado y se da perfectamente cuenta de que el nuevo INSABI, en este momento, no está dando resultados, por lo mismo hay varias entidades que están evaluando si le entran o no, y otros de plano, viendo las experiencias de otros estados que simplemente están dejando a la deriva a los pacientes, optaron por la no adhesión, ya que de haberle entrado; en esta momento tendrían a cientos de familias exigiendo los servicios, medicamentos y hospitalizaciones que recibían apenas hace una semana aproximadamente, mientras el titular del INSABI, Juan Antonio Ferrer, afirma orgulloso que al momento suman 13 entidades adheridas al nuevo modelo, y el resto aun lo está considerando.

Por su parte el presidente, López Obrador, sale con la promesa de que para diciembre de este año se tendrá al INSABI trabajando al cien, como en Dinamarca o Canadá, pero mientras, quien tenga un padecimiento que necesite de seguimiento o de pronto necesita la atención, se tendrá que esperar, pues no hay medicinas y la hospitalización resulta sumamente cara.

Y es que todo lo que está pasando pone en evidencia la falta de planeación para este nuevo instituto de salud, pues sus propios trabajadores que laboran, o lo hacían en Tabasco, Oaxaca, Michoacán y Ciudad de México, y que integran el Movimiento Nacional del Seguro Popular, se manifestaron en la ciudad de México frente a la Secretaría de Gobernación, para exigir que se defina su situación laboral y el pago de su salario, ya que desde el 1 de enero los despidieron, así sin más.

Y pese al desastre del INSABI, al presidente López Obrador, lo único que se le ocurre es poner en evidencia a los estados que decidieron no afiliarse al inacabado proyecto, en lo que denomino "quién es quién" en los servicios de salud, nada más que la realidad es que en las entidades donde decidan continuar con el Seguro Popular, si podrán seguir dando el servicio, mientras que los que ya están dentro del INSABI, tienen en la incertidumbre a los pacientes, que, en este momento, no tienen absolutamente nada, y esa no es la idea…

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