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Publicado: 25-01-2023 07:14

Aire fresco

Al otro lado del charco, el ambiente taurino anda muy alebrestao

Manolo de la Laguna

Opinión

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BARRERA DE SOL

AIRE FRESCO

Al otro lado del charco, el ambiente taurino anda muy "alebrestao" porque en la nueva camada de aspirantes a toreros, hay por ahí un chaval que quiere serlo, es nacido en San Esteban de la Sierra, región de Salamanca, y ya se dejó ver a tan corta edad, por esta preciosa tierra Azteca y quienes lo vieron becerrear en el campo bravo mexica, al parecer se quedaron con la boca abierta.

El crío va a cumplir, dentro de unos días sus primeros 16 años 16 de edad y quienes lo guían en el duro y difícil oficio de torear reses bravas, dicen que ya está listo, de acuerdo con las leyes españolas, para torear con picadores, cosa que hará cerca de la hermosa y encantadora Costa Azul Francesa, concretamente en "El Palacio" de Istres.

La fecha será el 15 de octubre de este año de dones (años pares años de pesares, año nones año de dones); la plaza es de segunda categoría por su aforo y en la tierra de Víctor Hugo y Pancho Wolff, para los cuates hispanos (Un filósofo en la arena), aquello ya es un aquelarre, por escribirlo de alguna manera, pues esperan con ansias locas, la aparición en la plaza francesa, del jovenzuelo Marco Pérez.

Este becerrista que ya enloqueció a los franceses al hablarles en su idioma, viene a darle un aire fresco en España, a la hermosa fiesta brava, como hace algunos años lo hizo un chiquillo del barrio de Velilla de Madrid y si logran alternatibarlo y cuajarlo, Marco llegará a ser figura del toreo y como tal, se verá en México, muy pronto.

Otro torero charro, que con su capote y muleta, no lo duden, abrirá el pomo de las esencias en los ruedos de allá y aromatizará con perfume de tequila caro, la tierra de La Cuenca del Anáhuac y por qué no, de toda las plazas de la hermosa provincia mexicana.

Es hora de ir a comer con la familia donde se les antoje y por ende, permítasenos cortar esta entrega y prepararnos para tomar las de Villa Diego, en esta tierra desértica y de frío gélido, sólo apta para hombres vencedores del desierto. Vale.

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