
Chihuahua.- La sequía prolongada en el estado de Chihuahua continuará generando diversas consecuencias para la vida cotidiana de la población, entre ellas la reducción en la disponibilidad de cabezas de ganado para sacrificio, afirmó Antonio Delgado Aguayo, director del rastro TIF en Cuauhtémoc, tras sostener conversaciones con productores de la región occidente.
El funcionario explicó que una gran cantidad de ganado está siendo trasladada al sur del país tras el cierre de fronteras provocado por la detección del gusano barrenador en noviembre del año pasado. Desde entonces, se ha observado una ligera disminución en el consumo local de carne, acompañada de un incremento en los precios de los cárnicos en la zona. "Mucho ganado se está yendo al sur; se cerraron las fronteras por el gusano barrenador y esto repercutirá en el precio de la carne", afirmó Delgado Aguayo. A pesar de esta situación, señaló que actualmente se mantiene un promedio diario de 109 vacas sacrificadas, aunque los productores advierten que esta cifra podría disminuir.
El director del rastro detalló que, durante la Cuaresma, el sacrificio de reses suele reducirse ligeramente. Además, los propios ganaderos han reportado dificultades para encontrar reses en la región destinadas a la engorda y posterior sacrificio. Por ello, anticiparon una menor disponibilidad de carne y un aumento en su costo en el corto plazo.