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Publicado: 26-07-2021 22:37

Adolescente de Alaska se lleva el oro en 100 metros pecho

Lydia Jacoby le dio a Estados Unidos una victoria en Tokio 2020

Agencia AP

Deportes

Tokio.- Por extraño que parezca, Alaska tiene una campeona olímpica de natación.

Lydia Jacoby, de 17 años, le dio a Estados Unidos una victoria el martes en los 100 metros estilo pecho, superando a su compañera y campeona defensora, Lilly King.

Jacoby era la primera nadadora de Alaska en llegar al equipo olímpico de natación. Ahora, volverá a Seward — una ciudad con 2 mil 773 habitantes — con una medalla de oro, luego de tocar la meta con un tiempo de un minuto, 4.95 segundos.

La sudafricana Tatjana Schoenmaker terminó en el segundo puesto con un minuto 05,22 segundos, mientras que King aportó a la cuenta de preseas de Estados Unidos al colgarse el bronce con tiempo de un minuto 05,54 segundos.

El sorprendente triunfo de Jacoby rescató una jornada decepcionante para Estados Unidos, que solo acumulaba un par de bronces hasta que la adolescente saltó a la piscina del Centro Acuático.

Jacoby iba tercera a mitad de la competencia, detrás de Schoenmaker y de King. Pero con un ritmo incesante, rebasó a King y superó a la sudafricana en las últimas dos brazadas.

Viendo la pantalla con incredulidad, finalmente se dio cuenta de su hazaña cuando Schoenmaker ingresó a su carril para abrazarla. Después fue turno de recibir las felicitaciones de King como la nueva reina del estilo pecho en Estados Unidos.

“Definitivamente iba por una medalla. Sabía que podía hacerlo”, dijo Jacoby. “Realmente no esperaba el oro, así que cuando volteé a ver la pizarra fue increíble”.

King, quien saltó a la fama por sus resultados y sus opiniones en torno al dopaje, quedó conforme con el bronce.

“Estoy muy contenta por Lydia", comentó King. “Me encanta ver el futuro del dorso en Estados Unidos y tener a una compatriota con quien competir. Definitivamente sabía que era una amenaza y me identifiqué mucho con su esfuerzo”.

En la rama varonil, el equipo de Estados Unidos perdió una competencia en dorso en Juegos Olímpicos por primera vez desde 1992.

Los representantes del Comité Olímpico de Rusia se quedaron con los dos primeros puestos en los 100 metros dorso gracias a Evgeny Rylov, con tiempo de 51,98 segundos y Kliment Kolesnikov colgándose la plata en 52 segundos.

El campeón olímpico Ryan Murphy se conformó con la tercera posición del podio con crono de 52,19 segundos.

Fue la primera derrota para el equipo varonil estadounidense en estilo dorso en Juegos Olímpicos desde Barcelona 1992. Ganaron 12 oros consecutivos en las últimas seis pruebas, incluyendo primeros lugares de Murphy en los 100 y 200 metros en Río 2016.

“Ganar un oro olímpico significa que eres el mejor del mundo”, declaró Murphy. “Ser el tercer lugar no está nada mal”.

Para Australia y Gran Bretaña fue una mañana espectacular.

La plusmarquista mundial Kaylee McKeown le dio al equipo femenino de Australia otro oro en la piscina, ahora en los 100 metros dorso, y un récord olímpico.

Su tiempo de 57.47 segundos estuvo apenas por debajo del récord mundial que impuso este año con 57.45. La plata fue para la canadiense Kylie Masse con 57.72 segundos, mientras que la estadounidense y explusmarquista mundial, Regan Smith, se quedó en tercera posición con un crono de 58.05 segundos.

De cara a la justa olímpica, Australia no había logrado un título femenino individual desde 2008. Ahora tienen dos, después del triunfo de Ariarne Titmus el lunes en los 400 metros libres.

“Definitivamente me dolían las piernas a 20 metros del final”, dijo la campeona. “Estoy segura que se hubiera notado mucho en televisión. Pero sabía que había entrenado para esto y sabía que tenía un buen cierre y una muy buena oportunidad de estar en el podio”.

En otra prueba, Gran Bretaña hizo el 1-2 en los 200 metros libres. Tom Dean se quedó con el oro con un tiempo de 1 minuto, 44.22 segundos, mientras que su compatriota Duncan Scott terminó en la segunda posición con 1:44,26. El brasileño Fernando Scheffer completó el podio con 1:44,66.

El triunfo de Dean tiene un sabor especial al tomar en cuenta que enfermó dos veces de Covid-19 antes de la justa olímpica.

“Fue bastante difícil”, admitió. “Fue difícil estar fuera del agua. Obviamente requiere mucha recuperación, por la naturaleza de la enfermedad. Fue difícil y fue un camino muy turbulento”.

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