Publicidad

Soy una eterna rebelde: Mónica Alicia Juárez

Verónica Palafox | 01 de septiembre, 2019 - 10:00 | Revista
Soy una eterna rebelde: Mónica Alicia Juárez
Yvoné Vidaña

Ciudad Juárez.- 

Hablar de Mónica Alicia Juárez, es hacer referencia a una de las voces icónicas de la radio en esta frontera. La perfecta dicción y modulación de su voz, nos permiten imaginar a la mujer detrás el micrófono, esa que nos habla fuerte y directo, que es impetuosa y controversial en sus opiniones, esa que nos ha enganchado en su crítica por años en la radio juarense.

Oriunda de la tierra de “Los Vencedores del Desierto”, Delicias, Chihuahua, aquella niña que soñaba ser rumbera, jamás calculó a dónde la llevaría el destino; porque dejen que les cuente que el primer sueño de Mónica Alicia fue ser rumbera, tenía tres, tal vez cuatro años, cuando bailaba ante las vecinas, pensando que algún día iría a la Ciudad de México a presentar un show que la volvería famosa.

Después quiso ser basquetbolista, bailarina de danza folklórica, y luego abogada, pero el tiempo, la economía y las alternativas de su ciudad natal, la llevaron a estudiar para maestra, ahí encontró su vocación.

A los 20 años y con la inquietud que la caracteriza, decidió migrar a Ciudad Juárez: “Nunca voy a olvidar cuando llegué a esta ciudad, había un gran alboroto, fiesta en todas partes, y no era por mi arribo, era que ese preciso día, un 28 de octubre, se llevaba a cabo la entrega oficial de las tierras de El Chamizal a México”.

Sus recuerdos afloran con la misma fluidez con que conduce una entrevista, datos y anécdotas de sus inicios en la docencia, la fundación de varias escuelas, su especialización en Lengua y Literatura Española, su paso por escuelas como la de Caseta en el Valle de Juárez, la Abraham González, el Cbtis 114 y el Teresiano, entre otras, hasta llegar al Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez (ITCJ), donde formó grupos de oratoria y declamación de teatro. Ahí se jubiló.

Contó que cuando a los 27 años, casada y con dos hijos, leyó en el periódico una convocatoria que buscaba voces para la radio, se presentó, y resultó una de las seleccionadas del gran cúmulo de mujeres que acudieron al llamado. Mario Legarreta, líder sindical, la motivó a obtener su licencia de locutor y grabó voz comercial por un tiempo.

No fue hasta 13 años después y ya jubilada del magisterio, que la llamarón para conducir un programa de entrevistas, un nuevo mundo le abrió las puertas: los medios de comunicación. “Fui pionera en la radio periodística, directora de noticias, dirigí una estación de radio, ¡hasta candidata a diputada!”.

“Por esa época me invitaron a ser funcionaria pública, pensé en decir que no, luego caí en cuenta, toda la vida peleando para que a las mujeres se les den oportunidades y que cuando se me presenten, las rechace, no era justo, entonces acepté, así que también fui directora de Cultura en el Municipio, fue un gran aprendizaje, una experiencia apasionante y claro que si me volvieran a invitar, aceptaría”, afirmó con una gran sonrisa.

Mónica Alicia se autodefine como docente, promotora cultural y defensora de la equidad de género. “Me gusta mover tapetes, ser agitadora y agitarme a mí misma, soy una eterna rebelde, lo heredé de  mi padre, imagina que a los 16 años andaba organizando los comités de huelga de los campesinos contra el entonces gobernador Giner Durán, enarbolando la frase de Díaz Mirón: Nadie tiene derecho a lo superfluo, mientras alguien carezca de lo estricto”, y su tono se vuelve revolucionario.

Hablar con ella, es abrir un abanico de anécdotas, desde su paso por el Ateneo Fronterizo, su participación en el Grupo 18 de marzo con Esther Chávez Cano, sus entrevistas con políticos de alto nivel y sus viajes.

Esta mujer que no fue rumbera, ni basquetbolista, ni abogada, es hoy por hoy una multi premiada profesional en cualquiera de los ámbitos de lo que sí es: maestra, comunicadora, funcionaria y sobre todo, ser humano. No terminaría de enumerar los reconocimientos de los que ha sido objeto, así que prefiero saber ¿qué es lo que sigue?

“Siempre he creído que soy una mimada por la vida, las cosas que he emprendido, se han dado; las oportunidades las he aprovechado, pero una tragedia personal reciente me cambió la vida, me hizo reacomodar mis planes, ahora quiero seguir viajando, publicar un libro de poesía, escribir una novela corta, ensayo, hacer investigación, seguir activa en la radio…”. Cierro por un momento los ojos y tengo una conexión con su voz, esa que seguramente usted ha sentido al escucharla, la diferencia está en que abro los ojos y la tengo frente a mí, tan cálida, tan querida, tan la maestra Mónica Alicia Juárez, de la que aún tenemos mucho que esperar y aplaudir.

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Síguenos en:

Publicidad
Publicidad
Publicidad