Publicidad

30 de julio, 2020 - 08:00

‘Revive’ pandemia el trueque

Chihuahuenses ven en el intercambio de bienes una alternativa para enfrentar la crisis económica

Dinorah Gutiérrez

Revista

‘Revive’ pandemia  el trueque
Cortesía
Publicidad

De acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial en la etapa de la Post Pandemia derivada del Covid-19, México y Ecuador serán dos de los países con peores pronósticos de crecimiento económico en Latinoamérica en lo que resta del 2020. Se habla incluso de un retroceso del 6 por ciento, seguidos de Argentina con un 5.2 por ciento, Brasil y Perú.

El planteamiento de un escenario tan adverso, no deja muchas opciones para imaginar condiciones de mejoramiento social en el corto plazo, o de remediación de los índices de desigualdad, por los altos niveles de marginación e inequitativa distribución de la riqueza en México preexistentes.

En medio de este panorama y volcados por la necesidad de supervivencia, algunos grupos de la sociedad han comenzado a rescatar prácticas antiguas de la economía tradicional que subsisten en una tarea de recuperación del cooperativismo, la solidaridad comunitaria y la auto sustentabilidad alimentaria.

Entre esas prácticas se encuentra el llamado ‘trueque’ o intercambio de bienes, artículos, servicios, productos o alimentos, sin que medie un lucro o uso de moneda. Es tan antiguo como la historia humana, como una de las primeras formas de comercio y también se les conoció como permutas.

En la actualidad y, debido a las circunstancias de presión económica, han surgido grupos que se apoyan de las redes sociales para realizar prácticas del trueque, un modelo que no ha perdido vigencia, a pesar de haber caído en desuso por sociedades de alto consumo y fincadas en un sistema capitalista.

En cambio, muchas comunidades indígenas aún practican el trueque de manera cotidiana en diferentes partes del país.
En la ciudad de Chihuahua y derivado de la parálisis de las actividades económicas por la contingencia sanitaria, un grupo de mujeres jóvenes emprendieron una iniciativa a través de un grupo de Facebook llamada Trueque Feminista Chihuahua.

Imagen

A través de ese medio convocaron a otras mujeres de cualquier sector para unirse y participar en un trueque multitudinario, con el único propósito de intercambiar artículos como: ropa, zapatos, accesorios, artículos para el hogar, entre otros, por alimentos, productos de limpieza, de higiene personal o suministros para bebés y mascotas. 

La práctica del trueque en dicha página comenzó en abril pasado, en plena contingencia, con un grupo pequeño de mujeres que fue invitando a su vez a otras más hasta generar una comunidad de más de 6 mujeres registradas en la página y que efectúan sus intercambios y oferta de artículos a través de la publicación de fotografías y lo que solicitan a cambio de ellos. 
Si alguien de las mujeres registradas elige un artículo bajo la etiqueta de #Apoyocomunitario, el alimento o producto de despensa entregado, es recibido para donación a personas de escasos recursos o que previamente hayan solicitado apoyo por carecer de alimentos y productos de primera necesidad.

Una de las promotoras de esta iniciativa es la psicóloga social y maestra en Antropología social, Karina Baltazares, quien explica que, a unas semanas de la declaratoria nacional de contingencia sanitaria, comenzaron a surgir llamados de urgencia.
Dichas peticiones eran de familias que carecían por completo de alimentos y que les resultaba imposible obtenerlos por haberse quedado sin empleo, o por verse totalmente impedidas para solventar sus gastos básicos por el aislamiento social.

Ese fue el principal motor para generar acciones inmediatas que ayudaran a mitigar los efectos de la pandemia en un sector pocas veces visibilizado como aquellas personas que viven “al día” o incluso quienes se sostienen a través de propinas o trabajos dentro de la economía informal.

Karina Baltazares, originaria de Puebla y radicada en Chihuahua, defiende que, en el caso de esta iniciativa surgida desde la filosofía del feminismo, lo que se busca es atender el derecho básico a la alimentación de todas las personas en condiciones de igualdad. 

Imagen

“Empezamos a retomar otro tipo de economía que ya existía desde hace muchos años como trueque en muchas comunidades al sur y en el centro de la República”, explica Baltazares.

“Al principio solo éramos algunas amigas y yo, recolectando productos para armar despensas y entregarlas a personas que sabíamos estaban necesitadas de alimentos, pero poco a poco el grupo fue creciendo. Esto puso de manifiesto las necesidades de la comunidad y sobre todo de muchas familias encabezadas por mujeres”, resalta.

A esta práctica de intercambio de productos por bienes de consumo y alimentos se le identifica dentro de la Economía Solidaria. En este tipo de economía los artículos obtienen un nuevo uso y utilidad para alguien más, con un sentido distinto, ya que no poseen un valor específico en el mercado, sino una utilidad por convertirse en un medio para subsistir; es decir, un valor de uso.

“El trueque representa otra forma de relacionarse dentro de la economía en una sociedad demandante de prácticas de consumo y acumulación”, explica una de las integrantes del grupo en Facebook que a la fecha participa regularmente cada fin de semana “truequeando” prendas de vestir por alimentos. 

“Aquí hago mi despensa prácticamente cada fin se semana porque soy mesera y me quedé sin trabajo por el cierre de la cafetería donde trabajo”, explica Georgina

“Aquí he encontrado apoyo con otras mujeres que no me han dejado caer y me siguen ayudando para salir adelante con mis hijos, hasta que pueda recuperar mi trabajo”

Una alternativa

Por tratarse de una forma de economía incluyente, ética, incluso de cuidado del medio ambiente, con el propósito de fomentar “el bien vivir” de todos, es más que una alternativa.

 La Economía Solidaria “es una economía amorosa de las personas y de la naturaleza. Es una economía holística. Es la alternativa al modelo económico actual”, destaca la promotora Rappa.

“La Economía Solidaria no sólo puede paliar los efectos de la crisis actual, sino transformar el sistema socio-económico, porque se educa en la cooperación, en la fraternidad, en la bondad, en la ayuda mutua. Es un proyecto económico y cultural”, asegura.

Imagen

 

Publicidad
Publicidad
Síguenos en nuestras redes
Publicidad
Publicidad