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El otro lado del muro

Ruth González | 16 de junio, 2019 - 08:59 | Revista

Ciudad Juárez.-

Ciudad Juárez se ha convertido en la antesala de asilo para miles de extranjeros y mexicanos que buscan cruzar hacia Estados Unidos para encontrar refugio contra la violencia, tener una mejor calidad de vida y trabajo.

De finales de 2018 a la fecha, miles de migrantes extranjeros invadieron las calles y la cotidianeidad en esta frontera, la llegada repentina de estos grupos tuvo características muy distintas al resto de las oleadas en el país. Se detectaron al menos tres tipos de contingentes con varias singularidades, entre ellas la amplia variedad de nacionalidades, un gran número de migrantes nacionales y “la entrega inmediata” de grandes grupos de centroamericanos en la malla divisoria del lado estadounidense.

En cuanto a cifras, hay varios registros que permiten hacer una estimación, sin embargo, la cantidad aumenta a diario con la llegada de más grupos. Al cierre de mayo, la dirección de Derechos Humanos del Municipio de Juárez, había reportado 16 mil 133 solicitudes de migrantes para información sobre asilo. Al menos 10 mil 900 estaban programados para el trámite, de acuerdo con el titular de la dependencia, Rogelio Pinal.

Por otra parte, el conteo más preciso se tiene en los 13 albergues de la ciudad. En estos casos, los migrantes esperan cita con las autoridades migratorias de EU. El Consejo Estatal de Población (Coespo) tiene un registro oficial de 16 mil 420 solicitantes de asilo.

Los mexicanos que aspiran al asilo también son un número importante, ya que representan hasta un 15.5 por ciento esta población. Esta cifra es una estimación del Colegio de la Frontera (Colef), en el documento: La Caravana de Migrantes en Ciudad Juárez (2019) y se refiere al periodo de febrero a marzo, en una encuesta aplicada a los solicitantes ubicados en la Casa del Migrante y otros albergues habilitados hasta ese momento.

El Instituto Nacional de Migración (INM), mantiene un registro de los casos del efecto rebote, es decir, todos aquellos migrantes que ya fueron atendidos en una primera instancia por autoridades estadounidenses y que son retornados a esta frontera para esperar la respuesta sobre la petición de refugio en EU.

“El proceso de rebotados o retornados se da en el Puente Santa Fe, el CBP nos regresa a grupos de centroamericanos que ya cuentan con una cita. Aquí se les entrega la forma migratoria múltiple por razones humanitarias, lo que les permite permanecer legalmente en México hasta recibir su cita en EU”, de acuerdo con información del INM en esta frontera.

Desde finales de mayo, se reciben a 100 rebotados por día. Hasta el 5 de junio, había 4 mil 112 rebotados, por orden de nacionalidad: guatemaltecos, hondureños y salvadoreños. Estos son atendidos en los 15 albergues de la ciudad. “Algunos ya no regresan, ya que con esa visa tienen libre tránsito en todo el país, algunos regresan a sus países de origen, otros esperan hasta la cita”, comentó personal al interior del INM.

La pequeña Habana en Juárez

La llegada de cubanos —el grupo más numeroso aquí— es muy dispersa, la mayoría están instalados en los antiguos hoteles de la zona Centro y cuentan con recursos propios para mantener una vida “estable” en la ciudad.

En el caso particular de los cubanos, el primero de mayo de 2016 entró en vigor el Memorando de Entendimiento entre el Gobierno de Cuba y el Gobierno de México para garantizar un flujo migratorio regular, ordenado y seguro entre ambos países. La ley mexicana marca un plazo máximo de 60 días para regularizar el estatus migratorio. Debido a ello, la mayoría de los cubanos atendidos en el INM obtiene el llamado salvoconducto u “oficio de salida” con el que pueden seguir su camino hacia Estados Unidos.

“Tuve que vender mi casa, mi carro, para salir de la ciudad de Holguín, Cuba, y así poder solventar este viaje donde he gastado más de 8 mil dólares hasta este momento… dejé a mi esposa y a un recién nacido, pero confío en que las autoridades estadounidenses me aprueben el asilo”, comentó un migrante en entrevista para NET Noticias (16 abril 2019).

Las primeras oleadas de cubanos al país iniciaron en 2016, de acuerdo con el INM de unos 4 mil cubanos que se presentaron en distintos puestos fronterizos de México, fueron retornados a la isla unos 3 mil 617. En 2017, cuando se derogó la ley que les daba beneficios en EU, la cifra de retornados se redujo drásticamente a 608, mientras el 2018 apenas llegó los 156.

De acuerdo con expertos del Colef en temas migratorios, los motivos principales de la oleada cubana han sido: primero, que desde hace casi dos años se cerró el consulado de EU en La Habana y se frenó el programa de el programa de reunificación familiar, donde más de 30 mil personas fueron afectadas. En segundo, la crisis venezolana ha empobrecido a la isla, y el tercer factor —es el que afecta en esta frontera—, varios países se convirtieron en trampolín hacia el asilo en EU. Nicaragua, Panamá y México han favorecido la estancia legal de los cubanos.

Crisis cruza el río Bravo

Al cruzar de Juárez hacia la ciudad de El Paso, Texas, por el puente peatonal Santa Fe, lo primero que se puede observar del lado derecho de las instalaciones aduanales estadounidenses, son unas carpas y mantas de aluminio que resguardan a un número considerable de personas, este espacio es uno de los refugios temporales para los migrantes que han cruzado a los Estados Unidos.

El flujo de migrantes entre México y EU —a lo largo de toda su frontera— tenía un promedio de mil 100 personas diarias, el verano de 2018, de este promedio en los últimos meses ha incrementado a 4 mil personas por día. El aumento del casi 300 por ciento se dio a partir de febrero, de acuerdo con Édgar Ramírez, agregado del departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos en México.

En el caso de El Paso, Texas, en las instalaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y las otras agencias del departamento de DHS, se tienen resguardados a unos 16 mil migrantes —hasta mediados de mayo—, dijo Ramírez en entrevista exclusiva para Revista NET.

Al cierre de mayo fueron detenidos 132 mil 887 migrantes en EU, cifra récord en más de una década. Entre los migrantes había 84 mil 542 adultos con niños, 11 mil 507 niños no acompañados y 36 mil 838 adultos solos, información dada a conocer por la Patrulla Fronteriza.

Cortes saturadas

Actualmente se estima que hay 850 mil casos rezagados en las cortes migratorias estadounidenses que mantienen un flujo en la atención a los solicitantes de refugio. La mayoría de los solicitantes centroamericanos son rechazados para asilo, aseguró Édgar Ramírez.

“Los migrantes centroamericanos tienen menos posibilidades de recibir asilo, no así la comunidad cubana, quien sigue un proceso diferente debido a los acuerdos tomados en Estados Unidos” agregó el funcionario del DHS.

Hay una diferencia entre la percepción de la población que emigra comparada con lo que en realidad implica el proceso de asilo, como explicó Ramírez, si bien es cierto que la ley estadounidense tiene estipulado atender a solicitantes que tengan la necesidad de pedir protección, cumplir los requisitos es lo decisivo en este proceso.

“El marco jurídico en EU permite proveer protección bajo el marco jurídico del asilo a aquellas personas que sufran persecución por su pertenencia a un grupo político, su creencia religiosa, su pertenencia un grupo étnico y algunos otros grupos protegidos {…} Lo que sucede es que la situación en Centroamérica es precaria, es difícil, hay retos de Seguridad Pública, de acceso a Salud, Educación, Laboral, etc., pero estos nos son los detonantes que bajo el marco estadounidense permiten prevalecer en un proceso bajo el marco de asilo…”, aseguró el agregado de Seguridad Nacional de EU en México.

Al no ser el Gobierno, en la mayoría de los países centroamericanos, una amenaza para esta población —uno de los motivos jurídicos establecidos en el marco de asilo— más del 90 por ciento de los casos de centroamericanos son rechazados.

Debido a ello, el efecto rebote en esta frontera no incluye a los cubanos, pues hasta ahora no se cuenta con el registro de retornados de la isla.

Por medio de los Protocolos de Protección al Migrante en EU, se trata de dar celeridad —al menos del 10 por ciento— de los casos que si pueden prevalecer en el proceso de asilo. A las personas que entran en estos protocolos —la mayoría en esta zona, cubanos—, se les calendariza su atención separada de los otros procesos migratorios, por lo que las audiencias se les dan entre 30 o 45 días promedio, agrega el funcionario estadounidense.

El doble golpe a la frontera

“De momento lo que está pasando es que con la presencia de Donald Trump se ha creado, una situación como de alarma entre los migrantes, que es ahora o nunca de poder ingresar a los Estados Unidos y lograr alguna forma de quedarse legalmente ahí”, comentó el investigador del Colef Jesús Peña Muñoz.

Para el director del Instituto Nacional de Migración (INM), Tonatiuh Guillén López, la posición Trump es “muy negativa y sin fundamento”, pues México no es responsable del incremento en la inmigración que experimenta su país. “No hay manera de que México frene esta oleada migratoria, pero tampoco hay manera de que Estados Unidos lo haga”, sostuvo Guillén en entrevista para Aristegui Noticias.

“Lamentablemente el hecho de que persista este nivel de flujo irregular, si tiene una tendencia a afectarnos a la larga si no podemos cambiar esta dinámica {…} si continúa este patrón y nos vemos en la necesidad de mover otra vez oficiales de las garitas para hacer procesos migratorios regresaremos a una dinámica no deseable, en donde lo que va a ser afectado será el área turística y comercial en la frontera” agregó Ramírez del DHS. 

Refugios civiles y temporales

Dirvin Luis García Gutiérrez, encargado del Programa de Atención a Migrantes de la Coespo, explicó que desde marzo se realiza por parte de esa dependencia el registro y el resguardo de los solicitantes de Protección Internacional o Asilo Político en EU. El registro que tenía la Casa del Migrante alcanzó la cifra de 10 mil 222 solicitantes.

El 13 de febrero de 2019, del gimnasio del Colegio de Bachilleres (Cobach) se convirtió en el albergue más representativo de la crisis humanitaria en esta frontera. El manejo de este albergue estuvo a cargo de Gobierno del Estado. En la cancha central se dispusieron colchonetas que se iban instalando según fuera necesario. La sede contaba con baños y regaderas, las cuales se dividieron por sexo. Se habilitó una cocina dentro de las instalaciones. Y se ofrecía servicio de atención médica y psicológica. La saturación de este punto llegó con un cupo de 534 migrantes aproximadamente. Al cierre de marzo ya se había desocupado el recinto.

El Buen Samaritano, Solus Christus, Aposento Alto y otros 10 templos religiosos son los albergues que han dado techo a los migrantes tras el cierre del Gimnasio del Cobach y que continúan recibiendo a esta población y reciben ahora apoyos del Gobierno Federal.

“Hay que reconocerles y agradecerles a las organizaciones religiosas… su solidaridad con esta situación que estamos afrontando”, dijo el representante del Gobierno Federal, Juan Carlos Loera de la Rosa, delegado estatal de Programas para el Desarrollo.

Por el momento el Gobierno Federal no tiene contemplada una sede oficial para los migrantes, por lo que apoya con víveres y el pago de recibos de energía eléctrica a los albergues existentes.

El funcionario federal comentó que otro de los lugares donde también se brindará el apoyo, será en el DIF, sitio donde se está dando atención a 20 o 25 menores no acompañados, es decir, llegaron a esta ciudad en busca del sueño americano y por algún razón, no están con sus padres o algún adulto que se haga cargo de ellos.

Negociaciones en la Casa Blanca

Estados Unidos y México comenzaron un diálogo sobre la crisis migratoria, el pasado 5 de junio; sin embargo, no pudieron ponerse de acuerdo. La reunión fue en la Casa Blanca y asistió el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, así como el vicepresidente de EU, Mike Pence, y el secretario de Estado, Mike Pompeo. Las negociaciones entre ambos países tiene el objetivo de hallar alternativas para reducir el flujo de inmigrantes hacia la frontera común.

Sin embargo, el pasado 30 de mayo, Trump anunció que a partir del próximo 10 de junio, Estados Unidos impondría aranceles del cinco por ciento a todos los productos que ingresen desde México, mientras ese país no detenga el flujo de migrantes, al tiempo que ratificó que si no son cumplidas sus demandas, los aranceles crecerán cinco por ciento por mes hasta llegar a 25 por ciento en octubre.

En medio de este conflicto binacional, Ciudad Juárez espera una solución integral a la crisis migratoria. Hay una propuesta con la intención de darles una oportunidad productiva en esta frontera, de acuerdo con el delegado estatal de Programas para el Desarrollo.

Loera de la Rosa comentó que existe una iniciativa presentada por un grupo de empresarios en coordinación con los tres niveles de Gobierno. En este proyecto se pretende contemplar un albergue lo suficientemente grande, para ser el primer lugar de recepción de estos migrantes, además de que cuenta con una proyecto de inclusión productiva.

En materia de aduanas e impacto comercial, a finales de abril, se tenía un reporte de pérdidas por 170 millones de dólares, gracias a una serie de reuniones entre Comercio y Gobierno de los dos países, se implementó un programa que solucionó dicho conflicto.

Por ahora es en las filas peatonales y los cruces vehiculares que se enfrenta la lentitud y grandes líneas por falta de personal estadounidense, pero el futuro de esta frontera y la relación binacional continúa sobre la mesa en la Casa Blanca, hasta el cierre de esta edición el intento de un acuerdo no ha sido posible. 

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