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14 de noviembre, 2020 - 10:00

El consuelo en tiempos de luto

La pérdida de un ser querido puede generar diferentes estados de dolor y ‘no todos sufrimos igual’, aclara experta

Pedro de la Paz

Revista

El  consuelo  en tiempos de luto
Cortesía | Freepik
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Sobrellevar la pérdida de un ser querido es uno de los más grandes retos que las personas pueden enfrentar, ya que la muerte de padres, pareja, hermanos o un amigo puede causar un dolor profundo. El fallecimiento se puede ver como una parte natural de la vida, aun así los dolientes sufren el golpe emocional que puede convertirse en periodos largos de tristeza.

La mayoría de la población puede superar la pérdida y continúa su vida, pero algunas personas lidian con el duelo por más tiempo y se sienten incapaces de llevar a cabo sus actividades cotidianas, es decir, atraviesan por un duelo complicado y cuando esto ocurre deben buscar ayuda de un profesional especializado en tanatología.

De acuerdo con la psicóloga A. Ruiz cuando una persona fallece quienes resultan más afectados de forma directa son sus seres más cercanos, sin embargo, existen personas que al conocer el deceso experimentan dolor dependiendo del vínculo afectivo generado en vida.  

La respuesta emocional es creada por el impacto que causa el dolor ante el fallecimiento de un ser querido, pero se expresa de forma diferente de acuerdo con la personalidad y temperamento de los individuos. El dolor no únicamente se presenta a través del llanto.

Diferentes formas de enfrentar la pérdida

La especialista enfatizó que el apoyo familiar es fundamental en el proceso de duelo, aunque reconoció que todas las personas tienen necesidades diferentes, por lo que es indispensable observar para definir un proceso adecuado, escuchar, acompañar, cuidar la alimentación y descansar para evitar efectos negativos en el sistema inmune.

Existen diferentes procesos de duelo, los cuales se delimitan por las características de los afectados. Además, pueden estar divididos en cinco etapas, de acuerdo con la reconocida psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

Una de las actividades sugeridas durante el proceso de duelo es hablar de la muerte para concientizar y aceptar la partida. También recordar y celebrar la vida del ser querido con la familia y amigos, sin olvidar agradecer la apertura y el diálogo.

La tanatóloga juarense advirtió que se debe tener cuidado con la información que se aborda con el paciente y no caer en frases comunes como: “sé cómo te sientes”, “yo también me he sentido así”, “ya pasó a mejor vida”, “ya dejó de sufrir”, no es así, pues cada persona experimenta una situación única. Esas expresiones se deben modificar totalmente, reiteró la experta.
Lo más recomendable es vivir el proceso de duelo en compañía de un profesional, ir a terapia psicológica o buscar apoyo en el ámbito religioso, según lo decida el deudo o deuda.

Covid deja inconclusas las despedidas

Las primeras personas que fallecieron por Covid-19 en Ciudad Juárez no pudieron ser veladas, tampoco los familiares de enfermos pudieron ingresar a los hospitales a verlos, por lo tanto no había una preparación emocional para enfrentar los resultados de la pandemia, explicó la especialista.

Los rituales de cierre son primordiales para asimilar la muerte de un ser querido y privarlos de ese momento dificulta el proceso: evitan el contacto que tradicionalmente se mantenía en funerales y actividades posteriores.

La tanatóloga señaló que el apoyo y acompañamiento también se ha visto afectado por la pandemia, ya que la cercanía con los pacientes no es posible ante el riesgo de contagio de coronavirus.

Hasta el 26 de octubre han muerto mil 100 personas en Ciudad Juárez a causa del Covid-19, y más de 350 en la ciudad de Chihuahua, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud. La mayoría de estos fallecidos no tuvieron una ceremonia en la que los familiares pudieran despedirse. Actualmente, se permiten los funerales y entierros de víctimas de coronavirus a féretro cerrado y bajo normas estrictas de aforo y salubridad, lo que ha permitido un menor impacto emotivo en la población.

Sin embargo, hay que recordar que no hay un tiempo de duelo establecido, es necesario que cada persona tome de forma libre el tiempo que se necesario para adaptarse de forma funcional a su vida diaria y aceptar los cambios inevitables por la ausencia de su ser querido.
 

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