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17 de febrero, 2020 - 10:00

Cáncer infantil: La batalla entre el miedo y la esperanza

Familias recorren un camino intrincado para encontrar al final una vida normal

Kevin Luna

Revista

Cáncer infantil: La batalla entre el miedo y la esperanza
Kevin Luna
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Ciudad Juárez.- El 13 de octubre de 2017 podría ser una fecha cualquiera para mucha gente, pero aquel día la vida de la familia Camacho Govea cambió permanentemente, ya que Joshua Gael, el menor de sus cuatro hijos, fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda.

El cáncer infantil es uno de los males que más aquejan a la población menor de Ciudad Juárez y del estado, pues de acuerdo con la Secretaria de Salud, de 2014 al 2019, se presentaron más de 375 casos, de los cuales, alrededor de 109, fueron solo en esta ciudad.

Los municipios con mayor incidencia de cáncer infantil, de acuerdo con la Secretaría de Salud son: Juárez, Chihuahua y Cuauhtémoc.

 A nivel nacional, el 70 por ciento de los casos de cáncer infantil se diagnostican en edades avanzadas, por lo cual este mal se ha convertido en la segunda causa de muerte infantil, de acuerdo con datos del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (Censia).

“Son cosas muy difíciles que uno no espera para un hijo, es algo muy fuerte”, expresó Cecilia Govea, madre de Gael, y agregó que tres semanas antes del diagnóstico su hijo menor comenzó a caminar mal y a presentar dolores.

Después de consultas con dos especialistas diferentes, un tercero fue quien dio el diagnóstico al menor, en ese entonces de 2 años de edad. Los médicos anteriores solo dijeron que presentaba una infección y cadera desviada. 

“Mi niño ya no quería comer. Un día mi esposo se lo llevó al parque y regresó llorando, se lo llevó en carriola y cuando quiso bajarse a jugar ya no tenía fuerzas, no pudo bajarse, ahí mi esposo dijo que mi hijo tenía algo grave”, contó Cecilia.

Por el alto costo que tiene la atención de esta enfermedad, el pediatra que hizo el diagnóstico recomendó a Cecilia y su esposo llevarlo al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para que cubriera el tratamiento, pero en esta institución se les dijo que el proceso de atención sería lento, “porque así era, por etapas”.

Un camino espinoso

“Yo dije: ¿cómo que lento?, si me están diciendo que mi hijo tiene leucemia y cuando uno escucha leucemia o cáncer piensa en muerte”. Luego de enterarse de esta situación, la madre de Gael decidió buscar, por recomendación de un familiar, al doctor Rubén Ornelas, quien después los canalizó a la Asociación de Padres de Niños con Cáncer y Leucemia (Apanical).

Apanical es de las pocas organizaciones que atienden el cáncer en menores de edad. Hasta diciembre de 2019, la asociación reportó que atendían a 22 pequeños de entre 0 y 14 años de edad, con distintos tipos de cáncer: leucemia, de pulmón, tumor cerebral, entre otros.

Luego de ser cobijados por la organización, Gael comenzó con su tratamiento, camino que calificó la familia como complicado, por lo delicado de la enfermedad y el impacto que este ha tenido en sus vidas.

“Es algo muy triste para ellos, es muy complicado que lleven una vida normal porque no pueden hacer algunas cosas. Hoy mi niño se acostó llorando porque quiere salir a jugar pero no puede, se me enferma muy fácil”, relató Cecilia con lágrimas en los ojos.

Cuando los menores reciben las quimioterapias, son los días más duros. En el caso de Gael, los lunes son los más difíciles. En ocasiones asimila lo que pasa, pero en otras comienza a llorar al imaginar lo que le espera: dolor. “Es complicado porque él no comprende muy bien lo que tiene, está muy chiquito”. Apenas tiene 4 años.

“Cuando se tiene esta enfermedad se vive con miedo, nos vamos a la terapia pero no sabemos si vamos a regresar, si el niño va a regresar vivo”, dijo con la voz quebrada al recordar que en dos ocasiones su hijo dejó de respirar en la sesión de quimioterapia, la última de ellas, un día antes de esta entrevista.

Al año se presentan hasta 7 mil 500 nuevos casos de cáncer infantil en el país en menores de 15 años

Explicó que desde una noche antes al tratamiento comienza la incertidumbre y el miedo. Encuentra en la oración un poco de tranquilidad y pide que todo salga bien. Tanto ella como su esposo tienen la oportunidad de observar todo el proceso. Ven a detalle las acciones del doctor Ornelas. Cuando la situación se complica, comienzan a orar, sin embargo, el sentimiento de impotencia los invade, pero no les queda más que observar, confiar en el médico y entregarse a Dios. 

Al salir de la sala de quimioterapia, la incertidumbre no termina. Temen que Gael presente alguna mala reacción o que su salud se complique y ponga en riesgo su vida debido a las sustancias que entran a su cuerpo. 

La madre de Gael dijo que con este padecimiento ha podido conocer realmente a su familia, pues personas cercanas le dieron la espalda, en cambio, el apoyo lo reciben de personas desconocidas. A través de donaciones voluntarias, eventos de recaudación y los pocos recursos propios, Gael ha podido acceder al tratamiento completo para combatir el cáncer que lo aqueja.

En septiembre de este año, el niño concluirá su tratamiento, y a partir de ahí, Cecilia espera que su hijo pueda llevar una vida normal, que pueda asistir a la escuela y pueda salir a jugar sin temor a que se enferme al instante.

Hacia mejores instalaciones

Pese a que el menor ha tenido una buena atención en Apanical, Cecilia consideró que Ciudad Juárez requiere y merece un hospital de cancerología. Su percepción se reafirmó luego de la suspensión temporal de tratamientos en el Hospital Infantil, que derivó en manifestaciones y amparos por parte de los padres de las niñas y niños afectados. 

“El cáncer no es un juego, es vida o muerte, se necesita actuar rápido”, expresó la madre de familia y cuestionó por qué los gobiernos no construyen en la ciudad un hospital de oncología, o bien, no garantizan los recursos para la atención especializada de los pequeños.

“Confío en Dios en que construyan un hospital aquí, Juárez se lo merece, hay muchos niños con cáncer que los tienen que mandar otros lados”

En el estado de Chihuahua existen cuatro unidades acreditadas para la atención médica oncológica en menores de 20 años, las cuales se ubican en las ciudades de Chihuahua y Juárez, de acuerdo con Censia.

El Hospital Infantil de Espacialidades de Juárez y Chihuahua, así como el Centro Estatal de Cancerología, están certificados para la atención de hematopatías malignas, tumores sólidos del sistema nervioso central y tumores sólidos fuera del sistema. Mientras que el Hospital General de Ciudad Juárez solo está certificado para la atención de hematopatías malignas.

El registro del Censia indica que solo nueve hospitales en todo el país cuentan con la certificación para la realización de trasplantes de medula ósea, ninguno de ellos se encuentra en el estado de Chihuahua.

Durante la presentación del Plan de Inversión 2019-2020, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, anunció la construcción del Centro Regional de Cancerología en Ciudad Juárez, para el cual se invertirán, en conjunto con la Fundación del Empresario Chihuahuense A.C. (Fechac), 130 millones de pesos.

Además, tras llegar a un acuerdo con Gobierno Federal, a través del IMSS, el Gobierno del Estado, anunció en 2019 la construcción del Hospital de Cancerología, uno de los dos complejos que quedaron en obra negra ubicados en los terrenos del antiguo Hipódromo. 

El 15 de febrero el mundo porta un listón amarillo, pues se conmemora el Día Internacional del Cáncer Infantil, con la intención de sensibilizar y concientizar sobre los desafíos a los que se enfrentan los niños y niñas que lo padecen, así como sus familias.

“Sigan orando por los niños con cáncer”, es el mensaje que Cecilia Govea envió a todos los lectores de Revista NET.

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