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12 de octubre, 2020 - 11:32

Romería republicana

Estampitas en mano con rumbo a la Basílica de Guadalupe

Cuauhtémoc Monreal Rocha

Opinión

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Una mayoría vale, lo que vale el gobierno que la pone en movimiento. Emile Girardú, político francés.

El 13 de mayo en Cova de Iria, bajó de los cielos la virgen María, dice el canto católico de Portugal, donde a la mujer se le canta "ansina": Lu si ta na,  lin da de verdad, dame un beso, será mi felicidad. Abril en Portugal... y así con este "lead",  iniciamos el tema que no será meramente religioso, sino más medio jocosón o sangrón, según lo quieras ver lectora (or) "amabilis".

Desde que llegó al poder la 4T, se sabía, ya de antemano, que la primera crisis por la que pasaría sería la económica, y así fue, seguida del disparo de la violencia porque falló aquello de abrazos y no balazos, los regaños de papá y mamá y de los abuelos, a los muchachos, "ninis", malcriados y delincuentes.

Luego, para colmo de todos los males de la humanidad, le aparece al gobierno del Mesías tropical la pandemia del señor Corona Virus, que aún estamos padeciendo y que va para muy largo, rematada con los movimientos reaccionarios de la Boa, Frenaaa, México sí, las feministas anarquistas y aborteras, los neoliberales, los adversarios, los conservadores, la prensa fifí y los imbéciles como el comunistoide gachupín. Paco Ignacio Taibo II y Martín Moreno, soñador de la santa inquisición, en pleno siglo XXI.

A eso agréguenle el cochinero de Morena, donde andan agarraos de las puras greñas por la dirigencia, el autonombrado "hombre de principios" Mario Delgado y la chucha cuerera del chavo ruco Porfirio Muñoz Ledo, esto está del cocol para el combatiente de la corrupción y la impunidad, que no ha podido realizar ni dentro de su incipiente gobierno.

Si esto no es un sexenio salado, quién sabe cuál será, por eso le recomendamos al "Many Boy" que se ponga de acuerdo con los leguleyos de la Suprema Corte, quienes en un tris perdieron la "soberbia de ser hombres libres" y están a su disposición, y se haga una consulta popular, para ver si es posible, que el pueblo bueno y sabio, lo acompañen.

Estampitas en mano, a una romería republicana, rumbo a la basílica de la Virgen de Guadalupe (nomas espérense que regrese de dónde anda austeramente la primera dama), porque así como en Portugal, la virgen tiene su canto, también aquí en México: “Desde el cielo una alegre mañana, desde el cielo una alegre mañana, la Guadalupana, la Guadalupana, la Guadalupana, bajó ar Tepeyac”… y quién quita y le haga al inquilino de Palacio Nacional, otro milagro de las rosas y su sexenio de la 4T, llegue a buen fin, en el cercano año 2024. Vale.   

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