Publicidad

Licitaciones no adjudicaciones

Alejandro Velasco | 11 de diciembre, 2019 - 06:13 | Opinión

En nuestro país existe la percepción de que autoridades de todos los niveles de gobierno tienen la posibilidad de hacer mal uso de los recursos que tienen a su cargo para bien administrarlos en beneficio de la mayoría, por lo mismo, existen mecanismos cuyo propósito es garantizar que los gastos que se hagan del presupuesto estén apegados a derecho y a una buena práctica; uno de ellos lo representan el licitar los proyectos, esto es, que se somete a concurso una obra o la compra de maquinaria o equipamiento, para que distintas empresas compren las bases y hagan la mejor oferta, otorgando un buen  precio sin sacrificar la calidad de los productos o servicios, todo en igualdad de circunstancias para los concursantes, por eso mismo se mantienen cerradas las propuestas y se establece un día en específico en que se citan a los interesados y se abren los sobres frente a ellos, para comparar las propuestas y elegir la mejor.

No se trata de un procedimiento sencillo, pero de alguna manera dificulta que se pudieran presentar actos de corrupción dándole preferencia a una empresa por encima de otras, sin siquiera comparar otras opciones; desafortunadamente durante la presente administración federal esto se ha dejado de lado en varias ocasiones y una de ellas -y de las primeras- fue la compra de 671 pipas para transportar combustibles, misma que se dio durante la escasez de gasolina que se presentó principalmente en los estados del sur del país, cuando supuestamente se estaba combatiendo el huachicol y como urgía surtir a las estaciones de servicio, se llevó a cabo sin la licitación correspondiente, lo malo es que esa fue una de las primeras compras con esa característica que nos enteramos, sin embargo parece que todo le urge a la nueva autoridad, pues se habla de que hasta 75 por ciento del total de las compras que realiza, son adjudicaciones directas y no por licitación.

Por su parte el mandatario federal, Andrés Manuel López Obrador, simplemente explica que los procedimientos de compra se ajustan a la ley en todos los casos, y confirma que tiene toda la confianza en la oficial mayor de la Secretaría de Hacienda, Raquel Buenrostro, según el presidente “Lo que se hizo fue poner orden, porque todas las dependencias tenían oficialías mayores, todas compraban; ahora son compras consolidadas y es la Oficialía Mayor de Hacienda la que concentra las compras”, ¿pero eso de qué forma garantiza que no se comenten actos de corrupción o simplemente de favoritismo a alguna empresa en particular?, porque lo correcto es que toda empresa interesada en ser proveedora de gobierno tenga la misma oportunidad que cualquier otra, pero todo indica que no es así, ya que una adjudicación directa, bien se puede hacer bajo los criterios de quien decide la compra. Por ejemplo, si solo conoce a un par de proveedores, a ellos les pedirá cotización y de entre esas dos compañías tomará la decisión que mejor le parezca, por lo que de ninguna manera se asegura que se está consiguiendo el mejor precio y calidad. Posiblemente no se caiga en el error de entregar moches de parte de la empresa elegida, pero, igual, eso nadie lo puede asegurar, estamos a merced de que efectivamente la oficial mayor, sea tan o más honesta que López Obrador, pero como dijo el propio mandatario, todos cometemos errores y eso lo incluye a él mismo, así que, que tal si se equivocó de persona y eligió a alguien que no merecía tal nivel de confianza, quizás no es a toda prueba y en algún momento caiga en la tentación de aceptar un regalo que la ayude a decidir al proveedor ideal.

Y es que no podemos simplemente confiar en que las cosas se hacen correctamente, ya que en anteriores ocasiones con todo y controles, se hacían trampas, así que lo ideal es que el presidente AMLO ponga en práctica las licitaciones y dejarnos de especulaciones, pues seguramente nunca le pasó por la mente que un diplomático de carrera se atreviera a robarse un libro y efectivamente ocurrió, eso pone de manifiesto que nadie es 100% confiable y menos cuando existe dinero de por medio y eso de confiar a ciegas, no es la idea…

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Síguenos en:

Publicidad
Publicidad
Publicidad