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15 de febrero, 2021 - 11:48

Fantasía presidencial

Un viaje a la base de Santa Lucía crea un escenario alejado de la realidad

Cuauhtémoc Monreal Rocha

Opinión

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No hay nada más político que una fantasía. Guillermo del Toro, director de cine y novelista mexicano.

La ciudad se comenzó a blanquear por la nieve, a las siete de la mañana del domingo, haciendo un viento congelante que a estas horas de la tarde, aún sigue y así estará por unos días; solo los vencedores del desierto soportamos estas temperaturas gélidas.

Tiritando, al tema, escribiéndoles que una fantasía, según los que saben del psique, es la capacidad que tiene el animal humano para imaginar situaciones que pueden ser posibles o no pueden ser posibles, reales o irreales.

Con base en lo anterior, creemos que el primer cardiópata de palacio nacional, tuvo otra fantasía presidencial el miércoles pasado, cuando abordó un avión de la fuerza aérea mexicana, obligando a un grupo de sus colaboradores a acompañarlo a volar rumbo al cercano aeropuerto militar de Santa Lucía, a dizque "inaugurar" una pista de aterrizaje remozada, de uno, según él, de los mejores aeropuertos que se construye en el mundo, el cual, también según él, será terminado en tiempo y forma, casi al final de su mandato

Ni modo, el Viejo regresó del coronavirus (gracias al Ser Todopoderoso), con la espada desenvainada, volviendo a las andadas, a sus fantasías presidenciales, como la del aeropuerto de quinto mundo y ahora, desde Oaxaca con la iniciación de la vacunación masiva que a partir de ya, se estará aplicando a todos los "rufles" del país, comenzando primero, desde luego, con los pobres.

Quizá el jefe, por andar todavía en campaña permanente por todo el territorio nacional, el cual conoce al dedillo, no haya visto, cuando menos, por falta de tiempo, un documental sobre el aeropuerto de Tokio o de Beijín o de Dubái, que esos sí son de primer mundo, del cual privó a México, nomás por caprichudo, terco y testarudo, tan pronto como se sentó en La Silla Embrujada.

Veremos si el hombre de Tabasco, se serena por el bien de su salud y la de todos los mexicanos sean del pueblo bueno y sabio o no y ya se deje de tanta fantasía presidencial, comience a gobernar este país plagado de corrupción e impunidad en pleno sexenio de la 4T, donde, para su desgracia, ha surgido una nueva mafia del poder, con su respectivo grupo de chayoteros y jilgueros, como los había en  recientes tiempos pasados.  

Un atole de nuez para mitigar el frio congelante, nos espera en un jarro de Tlaquepaque, así como la calefacción a todo vuelo, para estar a tono con el Viejo y mejor aquí le cortamos, no vayamos también a tener alguna fantasía lúdica. Vale.

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