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03 de May, 2021 - 12:32

Copiando a Rocha II

AMLO asegura ser todo en México, pero ¿qué tan cierto es?

Cuauhtémoc Monreal Rocha

Opinión

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El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica. Mariano Grandona, periodista argentino.

Con esta segunda parte, damos por terminado el artículo de Ricardo Rocha, en relación a AMLO, El Es-todo soy yo.

Yo soy original, por eso destruyo todo lo que no inventé yo: El aeropuerto de Texcoco, las 9 mil estancias infantiles y el Seguro Popular. Yo soy el aire, por eso decido dónde sí y dónde no los aeropuertos. Yo soy el rey de la selva, por eso construyo un tren que la hará pedazos. Yo soy el gran adivino, por eso sé lo que va a pasar y con eso justifico aberraciones para que no pase; pero también atropellos para que algo ocurra; quedarme dos años más, por ejemplo, si el experimento Zaldívar funciona.

Yo soy el economista, por eso hay que repartir dinero para obtener votos; generar empleos no funciona para triunfar en una elección. Yo soy el proceso electoral, que voy a ganar pase lo que pase y a como dé lugar, a pesar del INE y con el apoyo del TRIFE; algunos estados claves, pero sobre todo, la estratégica Cámara de Diputados, donde se deciden los dineros para seguir mandando a mis anchas.

Yo soy la moral de la nación, por eso desde mi púlpito mañanero dicto todos los días el nuevo evangelio contra la corrupción y a favor de la honestidad y las buenas costumbres. Yo soy el maestro del disfraz, el gurú de los pobres, aunque viva en un palacio que ni Biden y tenga una Quinta que ni Slim. Yo soy el dueño del circo, por eso payasos y saltimbanquis me adulan todas las mañanas.

Yo soy el elegido, el bienamado, el bendecido por Dios y sus pastores, por eso oran conmigo y me llenan de cánticos y rezos. Yo soy el Redentor, por eso los corruptos, los ladrones y los asesinos se redimen con tan solo serme fieles. Yo soy el magnánimo, por eso solté a Ovidio y consentí a la mamá del  Chapo. Yo soy el carismático, por eso nadie se resiste a mi encanto, a mi sonrisa, a mis ocurrencias y hasta a mis pausas, por eso mis hordas de fanáticos. Y por último, yo soy el señor dador de la vida, el omnipresente, el infalible, el supremo; Yo, Andrés Manuel López Obrador.

Ahora cada quien eche a volar su mente y el próximo 6 de junio, acudan a ejercer su derecho al voto, si es que están empadronados, para que todos los graves problemas que padecemos como nación, que padecemos en este México nuestro, en este Cuerno de la Abundancia, para unos cuantitos, incluidos los de la 4T, se corrijan o empeoren. Vale.

 

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