Vivienda, salud y educación, necesidades de migrantes en espera de una cita CBP
Foto: Denise Ahumada

Ciudad Juárez.- A tres meses de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, las necesidades de las personas migrantes que han llegado hasta esta frontera con la meta de cruzar a territorio norteamericano se complican, entre la desesperación crece la vulnerabilidad ante el crimen organizado, la necesidad de alimentación, vivienda, salud y educación mientras esperan una cita a través de la aplicación de CBP-One.

La advertencia del cierre de las fronteras de forma tajante para toda aquella persona que recurra a la modalidad de ‘entregarse’ a la autoridad migratoria tras ingresar al territorio estadunidense se ha replicado en múltiples ocasiones por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), con el recordatorio de que no se permite la migración irregular y que existen mecanismos legales para solicitar ingresar al país, esto para quienes cumplan con los requisitos y apliquen a través de una cita en la aplicación de la agencia estadunidense.

De acuerdo con datos proporcionados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, conforme al año fiscal 2024, del mes de octubre del 2023 al mes de junio del 2024 se ha detectado la presencia de un millón 821 mil 612 migrantes que ingresaron a su territorio de forma irregular a lo largo de la franja fronteriza entre el municipio de Juárez y el territorio de EU.

Imagen
Denise Ahumada

Tan solo en el último trimestre, se observó un paulatino descenso en el número de casos reportados en el límite territorial, el CBP refiere que en el mes de abril detectó 179 mil 741 casos; con un estimado de 9 mil menos, en el mes de mayo se reportaron 170 mil entradas ilegales; para el mes de junio hubo una disminución de 40 mil, alcanzando las 130 mil 419 detecciones por la autoridad norteamericana.

En un recorrido realizado por Netnoticias en distintos sectores de la ciudad, se lograron recopilar expresiones de las personas en contexto de movilidad, así como las observaciones de quienes les brindan servicios de ayuda humanitaria durante su estancia en esta frontera.

Hermelinda, una madre de familia que decidió migrar y salió del estado de Michoacán junto con su esposo y sus cuatro hijos, compartió que lleva tres meses desde que las condiciones de violencia, inseguridad y falta de trabajo los orilló a salir de su lugar de origen en busca de una oportunidad de llegar a los Estados Unidos.

“Fue difícil, viajamos en autobús. Bajó el trabajo y nosotros teníamos que pagar la renta, mejor decidimos venir para acá para pasar a Estados Unidos, estamos esperando cita, todavía no nos está saliendo. Estamos viniendo a comer (al comedor de catedral) y así no gasto ya para que los niños coman. Mi esposo anda trabajando en el mercado, y a veces sí nos la ponen muy difícil cuando pagamos la renta del cuarto donde nos estamos quedando, son 3 mil pesos al mes, aparte el agua y la luz; cuando llega eso para pagar nos quedamos sin dinero”, dijo afligida.

Planteó que en el tiempo de espera para obtener una cita en la aplicación de CBP-One, su esposo y ella han hablado de buscar la opción de que sus dos hijos en edad escolar puedan acudir a clases, para que no pierdan su tiempo de formación académica.

Milagros Bastidas, una mujer venezolana y madre de familia, quien anhela poder volver a su país con sus dos hijos, dijo en entrevista para Netnoticias que llegó a esta frontera hace cuatro meses y permanece en espera de obtener una cita a través de CBP-One.

En su travesía lleva consigo a sus hijos, de 9 y 11 años, por quienes decidió salir de su país ya en dos ocasiones, debido a que a través del emprendimiento de tejido y repostería ya no podía costear la compra de lo básico para comer.

Imagen
Denise Ahumada

Actualmente residen en un albergue ubicado en la zona centro; pese a tener acceso a un sitio para dormir y la alimentación básica cubierta, realizan venta de dulces y aguas en los cruceros de diferentes calles con el objetivo de tener recursos para comer ocasionalmente algo que se les antoja conforme a sus propias costumbres gastronómicas.

José Castillo, un padre de familia que migró con su esposa y dos de sus seis hijos para salir del contexto de violencia e incertidumbre que se vive en su nación, dijo que han pasado algunos meses desde que salió de su país, mencionó las afectaciones que vive su comunidad y por las que se vio obligado a dejar su lugar de origen.

“No hay derechos humanos, hay violencia, hay secuestros. Un país que está totalmente destruido”, dijo lamentando la situación y por la que no volvería a su patria.

Salud, un reto en la espera

El sacerdote Francisco Bueno, director de la Casa del Migrante, uno de los espacios de atención humanitaria con más historia en esta frontera, refirió que las necesidades de la población en movilidad implican también problemas de salud.

“Van desde el índole económico, hasta de aspecto social. Muchos de ellos están presentando muchas enfermedades, es lo que ahorita nos hemos encontrado, y de diversos tipos, no solamente como pudiéramos pensar ‘es deshidratación’. Han llegado con enfermedades muy duras y muy complicadas, la necesidad es la salud”, refirió el religioso.

Planteó que ha sido un reto lograr que las personas que se acercan al albergue con alguna enfermedad puedan acceder a servicios, debido a que está limitada la atención que pueden brindar desde sus instalaciones, en especial para enfermedades que requieren atención de segundo nivel.

Algunos de los casos los han logrado atender a través de aportaciones de bienhechores y buscando ayuda de particulares; la mayoría de los casos graves son de enfermedades ya diagnosticadas en el lugar de origen de las personas, siendo al menos seis casos en el último mes, entre los que se encontraba un menor de edad.

“Ahora ya están esperando cita. Pocos buscan entregarse, hay quienes lo mencionan y nosotros buscamos hablarles de lo que es el camino que nos han marcado, que es la cita de CBP-One. La mayoría está esperando su cita, buscando que les salga para que sea algo más certero y confiable para ellos”, refirió respecto a lo observado en la actualidad.

Apoyo que busca ser integral

Cristina Coronado, coordinadora del ministerio para migrantes de San Columbano, habló en entrevista para Netnoticias de las principales necesidades que presentan las personas en movilidad y la forma en que se organiza un sistema que busca ofrecerles ayuda humanitaria.

“La gente no quiere estar en albergues, la experiencia ya agotó; los nuevos están acostumbrándose, acomodándose. Hay mucha gente viviendo rentando, o amontonada, en rentas insalubres, pero afuera de los albergues. Hay mucha gente, lo digo por cómo la gente viene aquí”, comentó la activista proderechos del migrante.

Los programas que ofrece la misión de San Columbano en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe en el Centro Histórico de Ciudad Juárez son distintos por día de la semana, pero la atención permanente de lunes a viernes es de comedor entre las 10:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde, en donde el flujo es de 150 a 350 personas al día. También recurren a servicios como:

  • Alimentos (despensas para familias migrantes establecidas en la ciudad)
  • Búsqueda de hospedaje y traslado a albergues (Columbanos y OIM)
  • Atención médica por Médicos del Mundo y Vamos Juntos (miércoles y jueves)
  • Apoyo legal (tres días por semana)
  • Programas educativos
  • Monedero de una organización internacional

Las nacionalidades que recurren a los servicios son diversas, desde Sudamérica, Centroamérica y connacionales desplazados, siendo de países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Colombia, Nicaragua, Honduras y El Salvador. Y del sur de México, Michoacán, Zacatecas, Guerrero, así como una familia de Chiapas, planteó la líder de servicio humanitario.

El panorama inmediato

Restan aproximadamente 11 semanas para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el martes 5 de noviembre, teniendo como principales candidatos a la Casa Blanca a la demócrata Kamala Harris y el republicano Donald Trump.

Con la experiencia que han dejado otras jornadas electorales, las personas que brindan atención humanitaria en esta frontera declararon que sí hay una previsión en el aumento de personas migrantes que puedan llegar en las próximas semanas a la franja fronteriza entre México y Estados Unidos.

“Lamentablemente otra vez, alguien está usando desde muy arriba a la gente muy pobre y termina siempre en muchas pérdidas, en muchas muertes, en gente secuestrada, en mucha gente muy lastimada y muy poca gente cumpliendo su supuesto sueño. No hay la información adecuada para que la gente pueda decidir si realmente quiere subir o no; porque si yo estoy en Guatemala y me entero que el Sueño Americano no existe, que realmente voy a vivir terror en el camino va a sufrir, subo medio engañada y medio consiente”, planteó Cristina.

Imagen
Denise Ahumada
Publicidad
Enlaces patrocinados