Ciudad Juárez- No son muchos los juarenses que pueden recordar la administración municipal del fallecido alcalde Teófilo Borunda. A fin de cuentas, aquel cargo lo desempeñó hace más de 80 años, 82 para ser exactos. No obstante, a quien naciera en Satevó Chihuahua se le recuerda casi a diario, y casi de manera involuntaria. ¿Por qué? Porque se le ocurrió hacer un parque.

Fue un 28 de febrero de 1941 cuando el que todavía no era gobernador hizo oficial la apertura del Parque Borunda. Esto en una ciudad que no tenía ni una cuarta parte de la extensión que tiene hoy. La obra fue durante su época una delimitante de esta frontera ya que el fin de la misma era la avenida Vicente Guerrero, calle donde se ubica el emblemático lugar.

Resultó ser atracción turística, no solo de juarenses sino también de extranjeros y vecinos paseños que pasaban sus fines de semana en familia cuando a Juárez todavía no la golpeaba la violencia. No había otro lugar: la Avenida de las América no tenía una plaza para ir por el mandado y San Lorenzo era un poblado, no era lugar para procesiones ni ferias con antojitos mexicanos ni escapularios.

Uno podría pensar que Teófilo Roberto se quiso promover así mismo con el nombre del parque, pero la realidad es que ese no fue el caso. El sector quedó bautizado de tal modo en honor a otro Borunda: a José. Este último también alcalde y víctima de un atentado en 1938 que lo privó de la vida y lo quitó del cargo apenas unos meses de haber tomado posesión de la oficina.

Con el paso de los años, el Parque Borunda ha acumulado los recuerdos de muchas generaciones al mismo ritmo con el que acumula años de edad. Fue y sigue siendo parada obligada para muchos. También se ha vuelto refugio de quienes, desplazados por la crisis migratoria, han encontrado cobijo entre sus bancas, sus puestos de comida y sus juegos mecánicos.

Imagen
Cortesía | Jefes de Ciudad Juárez

Desde 2008 también ha sido de manera indirecta uno de los recintos más ocupados de esta ciudad tras la edificación del Estadio 20 de Noviembre. Este, con su capacidad para 4 mil asistentes, ha sido hogar de futbol de veteranos, de los juegos intermaquilas y de manera más reciente, de los Jefes de Ciudad Juárez.

“Lo que queríamos hacer con el 20 de Noviembre era volverlo un lugar para el futbol americano público. Para promover el deporte, es algo que pasa en otros puntos de la república, Monterrey tiene tres parques para jugar futbol americano. Lo importante es promover la actividad física y la gente lo ha aceptado, van al estadio y se utiliza sin ningún costo. El deporte no puede ser tener un equipo y ya nada más. Tiene que haber promoción al deporte y para eso está el estadio: para que todos los que quieran vayan y jueguen”, señaló para Net Noticias César Durán, dueño de los Jefes de Juárez.

Ya dentro de la gestión estatal, al fallecido Teófilo Borunda se le recuerda por el denominado “Plan Chihuahua”, mismo que construyó escuelas y buscó poner fin a la falta de escolaridad en toda la entidad de la mano de la iniciativa privada, los presidentes municipales y la industria de los ferrocarrileros. Dichos trabajos también le ganaron el mote de “El gobernador educador”.

No obstante, esta localidad, con su millón y medio de habitantes (y mucho más grande de como la encontró Borunda) lo sigue y lo seguirá recordando sin darse cuenta. ¿Por qué? Porque se le ocurrió construir un parque.

Publicidad
Enlaces patrocinados