Publicidad

Publicado: 09-10-2021 12:00

José Juan Aboytia, un escritor difícil de roer

El autor consolida casi una década de trabajo con la publicación de una nueva novela inspirada en Juárez

Redacción

Juárez

Net Noticias

La constancia, la profesionalización y un grado de obstinación, son los elementos necesarios para consolidar una carrera como escritor, considera José Juan Aboytia Zaragoza (Ensenada, 1974). El autor establecido en Ciudad Juárez desde hace más de 15 años refleja en sus obras desde detalles que para el resto pasan desapercibidos, pero que con un poco de trabajo se convierten en frases contundentes (minificción), hasta escenas complejas de la realidad fronteriza (novela).

Aboytia Zaragoza se considera un entusiasta de los libros, de las letras y las historias, tiene un interés general por las artes y humanidades. Tomó el camino de la literatura en la adolescencia, decidió estudiar Lenguaje y Literatura Hispanoamericana en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y desde entonces es “libros 24/7”.

“Fue en ese momento que decidí el camino de los libros. Alguna vez dudé si esto me interesaba o no, pero seguí. Hay que ver las opciones que te da la carrera y cada día confirmo de cierta manera que fue buena idea esto que decidí en la adolescencia”, dice el escritor en entrevista para Revista Net.

 Un creador versátil

Sus inicios en la literatura fueron como poeta, aunque parece no estar muy orgulloso de sus versos pues ríe al comentarlo. Sobre sus cuentos, novelas y minificción sí abunda y lo hace con orgullo. El proceso para cada género es diferente. En el caso del cuento puede tomar un suceso simple y desarrollarlo, las minificciones pueden ser dos líneas, un párrafo y hasta una página, mientras que la novela la define por la profundidad de los personajes, explica.

“Me gustan los tres por igual, cada uno tiene su proceso y es cuestión de decidir, si ahí tengo algo guardado lo puedo hacer cuento, o si hay varios elementos se puede formar una novela, una minificción es un flachazo, algo que surge en el momento”, agrega José Juan Aboytia.

“Todo Comenzó Cuando Alguien me Llamó por mi Nombre”, “Contiene Escenas de Ficción Explícita”, “De la Vieja Escuela”, “Pretextos para una Literatura Inadjetiva”, “Ficción Barata”, “ABC de la XYZ”, “Peccata Minuta” y “Paraíso Difícil de Roer”, son los libros que ponen a Aboytia en el mapa de la literatura del norte de México, obras que él considera como digeribles para el público interesado en la lectura y que han recibido críticas a favor:

“Lo que he visto, de boca en boca y de lo que me he enterado es crítica a favor, no me he topado que digan: ‘esto que escribe es basura’, pero a mí se me hace muy sano ambos polos, que argumente por qué les gusta y por qué no (…) cuando tú expones un libro, como exhibes una pintura, de cierta forma ya le pertenece al otro y tienen todo el derecho de decir lo que quieran. La crítica, bienvenida, tanto la constructiva como la ‘destructiva’”, comenta el también docente.

La frontera, un lugar común

José Juan Aboytia vivió y estudió la licenciatura en Tijuana, después continuó con su formación académica con una maestría en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). Ambas ciudades fronterizas tienen cosas en común y sus características forman parte de su obra literaria, de forma implícita o explícita.

“Son ciudades muy parecidas, porque independientemente de la pandemia, cada fin de semana, cada quincena es de cruzar a Estados Unidos; allá es línea, acá es puente; hay muchos migrantes del sur del país y de Centroamérica, son muy similares”, reitera.

Aboytia llegó a Juárez antes de que la ola de violencia transformara a la ciudad y la convirtiera en un pueblo fantasma: “fueron cuatro años muy pesados, muy duros, era de ir a la universidad, a dar clases y regresarme a mi casa porque no era seguro en las calles, estaban solitarias, aunque uno nunca hizo nada malo, por rebote llegaba la situación”.

Recuerda que en esa etapa la escritura fue una especie de terapia para él y explica que la creación de cualquier tipo sirvió para aliviar la pesadez del momento: “se puede escribir algo muy funesto, muy amargo, pesimista y había ahí una especie de terapia, expulsar cosas, sacarlas (…) Era buscar qué puedo hacer para no pensar en todo esto que nos está restringiendo la vida”.

El escritor explica que aquella situación sirvió de inspiración para la creación literaria, tanto de autores locales como de externos que desde su perspectiva abordaron este y otros temas que definen a la ciudad como el feminicidio, el desierto, los atardeceres, la maquiladora y en sí ser una frontera, aunque reconoce que no a todos los lectores les genera interés.

Independientemente de eso, dice que la literatura juarense “goza de buena salud”, en especial porque escritores jóvenes han presentado sus obras y han generado espacios independientes para el desarrollo de su trabajo. “Veo cuentos, poemas, novelas, ensayo también, y escritoras y autores jóvenes, y otros no tan jóvenes, que están haciendo lo que les place, es lo que debe ser. ‘Si vamos a hablar de la frontera de Juárez que sea bonito ¿cómo por qué?’, hay que hablar de lo que a uno le sale de las entrañas y todo es válido”.

En el paraíso de las letras

José Juan Aboytia ganó en 2020 el Premio Chihuahua de Literatura por su novela “Paraíso Difícil de Roer”. Fue un reconocimiento a nueve años de trabajo: cuatro para escribirla y cinco para buscar y lograr su publicación, que finalmente estuvo a cargo de la editorial Nitro/Press para la colección Nitro Noir, dedicada a textos policiacos.

“Es un personaje femenino con tres amigas que sufren la violencia que sufrió la ciudad, pero también que sufrieron ellas de alguna forma, por medio de la pareja, de la familia, de ellas mismas. Es una novela donde el panorama es gris al principio, donde las dificultadas son todas, pero son conscientes que tienen que salir adelante y hacen hasta lo imposible por lograrlo”, explica sin dar más detalles para no spoilear.

La novela se ubica entre 2008 y 2012, los años considerados por el autor como los más cruentos para los habitantes de Ciudad Juárez. En su texto plasmó características como la dinámica fronteriza, los cruces internacionales y el lenguaje. “Van a encontrar esos retratos, quizá hasta se van a ver ahí andando en las calles. Es una ficción basada en hechos que nos ocurrieron. Los personajes los inventé, pero estoy seguro de que algunos andan por ahí”.

La publicación del libro, considera el autor, es un triunfo, un ciclo que se cierra, lo ve así también cuando un colega escritor lanza su obra y la presenta a los lectores. “Es un cierre el que lo tenga en físico y ya lo que queda es que la gente lo lea”.

Aboytia espera cautivar a los lectores con su “Paraíso Difícil de Roer” y reflejar, si no a la perfección, sí una parte de la vida fronteriza; que sea una lectura inmersiva y que se sientan identificados con las escenas que están más cerca de la realidad que de la ficción.

Imagen

 

Publicidad