
Tener un trastorno que dificulta la lectura, debido a la incapacidad de identificar con precisión las letras y sus fonemas (sonidos), en otros casos, es un problema que afecta a un 17 por ciento de la población, en otras palabras, unos 22 millones de mexicanos tienen dislexia, de acuerdo con un estudio de la UNAM. Aun así, el sistema de Educación no cuenta con protocolos ni atención específicos para estos casos.
Además, se estima que el 15 por ciento de esa población ha experimentado bullying, 12 por ciento abandona sus estudios y solo un 2 por ciento recibe un diagnóstico adecuado y tratamiento. Estas cifras describen la gravedad del problema y la falta de políticas públicas adecuadas para atender a esta población.
La doctora Carina Acosta Mendoza lleva más de 20 años tratando de visibilizar este problema, primero con su tesis, luego como activista y ahora con el libro “Dislexia para Todos”, que es una guía para educadores, tutores y personas con este trastorno del aprendizaje.
Ella es licenciada en Diseño Gráfico por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), tiene una maestría en Diseño Holístico y un doctorado en Estudios Urbanos, sin embargo, ha combinado su especialidad en diseño con la inclusión educativa, con un enfoque particular en la dislexia. Actualmente es delegada en el estado de Chihuahua de la asociación Dislexia y Familia (Disfam) con sede en Palma de Mallorca, España.
Una visión integral
Como concepto “la dislexia es un trastorno del aprendizaje que consiste en la dificultad en la lectura debido a inconvenientes para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras y las palabras (decodificación)”.
Acosta Mendoza pretende con este libro ofrecer una nueva herramienta a personas con dislexia, sus familias y educadores. “Me apasioné mucho con este libro, porque quería condensar los principales temas sobre la dislexia, quería ofrecer información desde lo más básico”, comparte la experta.
El texto de 238 páginas de la Editorial Académica Española fue dispuesto al público desde el pasado diciembre, en este se exponen apartados temáticos como: Causas de la dislexia, Síntomas de la dislexia, Grados de dislexia, Etapas emocionales que experimentan los padres, Bullying, Empatía, Camino hacia la inclusión, entre otros muy importantes que dan un cúmulo muy completo sobre el tema.

“Educar desde la empatía es construir un espacio donde todos, sin importar sus desafíos, encuentren la oportunidad de brillar”
Personas brillantes
Son muchas las personalidades destacadas en ciencias y artes que han hablado sobre su vida con dislexia, en el libro de Carina se destacan a Albert Einstein, Leonardo da Vinci, Walt Disney, Thomas Edison, Pablo Picasso, Steven Spielberg, Agatha Christie, Cher, John Lennon, Steve Jobs, Tom Cruise, Tim Burton, en fin, una larga lista. Al leer estos nombres puede cualquier persona distinguir el éxito y la gran aportación cultural de estas personas, todas ellas tuvieron esta deficiencia de atención adecuada en el sistema educativo, algo que no los limitó a tener una vida destacada. “Son personas completamente capaces de realizar sus trabajos de ser profesionistas y de ser profesionales en sus áreas teniendo dislexia”, comenta la autora.
Previo a esta publicación, la también activista, a través de sus redes sociales, trata de concientizar sobre este trastorno y apoyar y orientar a quienes requieren mayor información. “Muchas de las veces, a los padres les dicen: -su hijo tiene dislexia-, y creen que es lo peor, entran en un proceso... se deprimen, se frustran, se sienten impotentes de no saber cómo ayudar a su hijo”. En el libro estas fases se abordan y agrega: “estas etapas, de qué es lo que vive la familia y también, cómo le pueden dar solución”.
Adultos disléxicos
Otro tema abordado en el libro es la vida de los adultos con dislexia, ya que este trastorno de aprendizaje no desaparece con el tiempo. “A medida que las personas con dislexia llegan a su adultez, el trastorno continúa siendo una parte integral de su vida”, versa el texto de la especialista. Esto se refleja en otras dimensiones sociales como el trabajo. Un ejemplo son los empleos requieren lectura rápida, redacción, escritura, etc., si los adultos no recibieron una atención educativa adecuada pueden tener dificultades para conseguir un trabajo del que sí tienen capacidad para desarrollar, pero que requieren de herramientas adicionales o especiales para realizarlo.
Además de las consecuencias psicológicas del bullying generalizado que se sufre por el desconocimiento sobre esta condición, que con frecuencia, se confunde con un déficit intelectual, algo que no es correcto. “La dislexia puede afectar profundamente la autoestima y el bienestar emocional de las personas”, explica la experta, quien incluye en su libro que además puede influir en las relaciones personales y la forma de interacción social. La educación continua e inclusiva son partes importantes de esta lectura.
Una herramienta para todos
Carina comenta: “en los docentes se tiene a grandes especialistas, pero también les faltan apoyos. Esto es una gran herramienta que pueda ayudar también a la comunidad”.
Este libro se puede conseguir en Amazon, es recomendable para todas las personas que se dediquen a la docencia, familiares o personas con dislexia de cualquier edad.
Para la doctora ha sido un gran logro publicar esta guía ya que considera puede ser una herramienta para cualquier persona interesada en el tema. “Estoy doblemente feliz porque lo tradujeron a seis idiomas, español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués y griego”.
Ella menciona que “es un libro de mucha reflexión {…} como apoyo para padres principalmente {…} que tienen un rol esencial en el proceso educativo y son parte de la inclusión”.
Nuevas metas
Este logro para la doctora es parte de un proceso largo que va continuar con nuevas publicaciones, unas más enfocadas a ejercicios prácticos y elaboración de materiales especializados para la docencia. Acosta ha intentado en varias ocasiones llevar este problema a funcionarios de Educación en Chihuahua y legisladores, sin que hasta la fecha haya conseguido una respuesta, pero eso no la detienen a seguir intentando que el tema de la dislexia sea legislado para que la atención a este trastorno de aprendizaje sea parte de una capacitación obligatoria para los maestros y de un protocolo establecido correctamente.
“Es urgente implementar leyes en donde específicamente se hable de la dislexia en las aulas, se capacite a los maestros e identifique a los niños que tienen dislexia y se les pueda apoyar de una manera en la que ellos aprenden, eso es esencial”.
Con el optimismo que caracteriza a la doctora, espera que con este libro se avance en el estado, “te aseguro que la gente va a empezar a identificar mi hija o hijo tiene dislexia y lo único que necesita es que su profesor lo entienda {…} que el material que él pueda tener sea el material idóneo para que pueda aprender mejor y su experiencia de aprendizaje sea para él o ella”.