Kiev, Ucrania.- Las fuerzas rusas dispararon aviones no tripulados contra dos edificios de apartamentos y una central eléctrica en Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, y causaron cuatro muertos, dijeron el jueves las autoridades locales, mientras las fuerzas del Kremlin ponían aparentemente en marcha su estrategia para los próximos meses de la guerra al intensificar sus bombardeos en zonas civiles.

Los drones Shahed impactaron en dos edificios de apartamentos en la ciudad próxima a la frontera rusa, que ha sido blanco de frecuentes ataques en los más de dos años de guerra, y otros atacaron la red eléctrica

En los últimos meses, las fuerzas del Kremlin han intensificado sus ofensivas aéreas sobre Ucrania, alcanzando zonas urbanas y la red eléctrica. El frente, que se extiende a lo largo de unos mil kilómetros (620 millas), está prácticamente estancado, pero las autoridades de Kiev dicen que las tropas rivales han estado probando recientemente sus debilidades en el frente antes de una esperada ofensiva rusa a gran escala en verano.

El Instituto para el Estudio de la Guerra indicó que el objetivo de la escalada de ataques rusos contra zonas civiles y la red eléctrica del país podrían obligar al ejército ucraniano a desplegar sus sistemas de defensa antiaérea lejos del frente. Esto permitiría a Rusia proporcionar más cobertura aérea a sus operaciones terrestres en el campo de batalla, dijo el centro de estudios el miércoles en la noche.

Al parecer, las tropas rusas habrían incrementado la escala de sus asaltos terrestres mecanizados en partes del frente en las últimas semanas, agregó, en un posible intento de lograr avances mientras las tropas de Kiev siguen esperando la llegada de nuevos suministros militares de sus aliados occidentales.

Con el respaldo de China, Rusia ha recuperado casi por completo sus fuerzas, de acuerdo con un alto funcionario estadounidense.

"A los largo de los dos últimos meses, hemos constatado que Rusia se ha reconstruido militarmente casi por completo", afirmó el vicesecretario de Estado estadounidense, Kurt Campbell, el miércoles.

En Járkiv, tres rescatistas perdieron la vida cuando la ofensiva de Moscú alcanzó un edificio de varias plantas dos veces casi seguidas, dijeron las autoridades locales. Seis personas resultaron heridas en ese mismo lugar. Una mujer de 69 años murió en un inmueble de 14 pisos que también fue atacado por un dron.

Las autoridades ucranianas ya habían acusado a Rusia de atacar a los equipos de rescate lanzando dos misiles consecutivos sobre el mismo inmueble: el primero para atraer a los efectivos y el segundo causar heridos o muertos, una táctica conocida como "doble golpe" en la jerga militar. Los rusos ya emplearon este método en la guerra civil siria.

Otros rescatistas también han sido víctimas de los combates. La Organización Mundial de la Salud dijo el jueves que quienes trabajan en ambulancias y en otros transportes sanitarios enfrentan un alto riesgo de lesiones o muerte.

"Muchos equipos de emergencias son atacados ya sea de camino a atender una llamada o en sus bases", indicó la OMS en un reporte.

"Es un patrón espantoso", dijo el doctor Emanuele Bruni, responsable de incidencias de la OMS en Ucrania, según fue citado en el informe. "Estos ataques amenazan su seguridad y asolan aún más a comunidades que llevan más de dos años viviendo bajo constantes bombardeos".

Las fuerzas ucranianas derribaron 11 de los 20 aviones no tripulados disparados por Rusia durante la noche, según el Estado Mayor de Kiev.

Rusia también atacó infraestructura de energía en las regiones de Járkiv y Dnipropetrovsk en el último día y causó dos heridos, explicó el Ministerio de Energía el jueves.

Unos 700 mil residentes en Járkiv se quedaron sin electricidad la semana pasada luego de un masivo ataque con misiles que alcanzó la centrar térmica de la ciudad. Las reparaciones aún no han terminado.

"Cada manifestación del terror ruso demuestra una vez más que el país-terrorista solo merece una cosa: un tribunal", apuntó el jefe de derechos humanos de Ucrania, Dmytro Lubinets, en una publicación en Telegram tras el ataque.

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