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Publicado: 23-07-2022 07:00

La Boquilla Centenaria

La presa tiene más de un siglo dando vida a la agricultura y el turismo en el municipio de San Francisco de Conchos

Claudia Sánchez

Estatal

Pedro de la Paz

La Revolución aún no estallaba cuando en San Francisco de Conchos, Chihuahua, ya se construía una imponente cortina de concreto de más de 80 metros de altura y una capacidad de 2 mil 846.78 hectómetros cúbicos de agua, tan grande y poderosa como la entidad que la cimenta. La presa La Boquilla, también conocida como Lago Toronto, es tan importante para la agricultura, como el turismo y la vida en la región.

Datos históricos establecen que la obra se dio durante el Porfiriato con la intención de impulsar el desarrollo minero de las empresas en el estado, ya que operaban en precarias condiciones y con muy bajos rendimientos por la falta de energía eléctrica.

Cimientos y arranque

Su historia comienza el 7 de mayo de 1906, cuando la empresa Franco-Canadiense Bond and Sharp gana la concesión para su construcción que inicia con el conflicto revolucionario y termina seis años después, hace ya 107 años, de acuerdo con en el texto de Delia Puga: “La Boquilla de Conchos y su Papel en la Historia del Estado Grande” (Chihuahua Hoy, UACJ 2010).

La Boquilla empieza a funcionar como una de las primeras hidroeléctricas en el país. La planta entra en operaciones el 1 de enero de 1915 con la Compañía Agrícola y de Fuerza Eléctrica del Río Conchos, operada a través de una concesión a extranjeros por 99 años.

Eso termina en 1937 cuando el presidente Lázaro Cárdenas crea la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y con esta decisión la generación de la energía eléctrica pasa al Estado.

Aunque la Central Hidroeléctrica La Boquilla inició su función para el abasto de energía eléctrica a la Mina de La Prieta en la ciudad de Hidalgo del Parral y alrededores, con el crecimiento de la red eléctrica nacional, el periodo de generación fue acotado a los meses de riego agrícola, al cambiar su función principal de productor de electricidad a vaso de almacenamiento de agua para el sistema de riego 005 en la región centro sur del estado de Chihuahua, documentan Conagua y CFE.

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Pedro de la Paz

Sobre el Lago Toronto y la pesca

A la presa también se le conoce por el nombre del lago artificial que se forma con aguas del río Conchos para alimentar una planta hidroeléctrica, es un lugar de pesca que en su momento conectó a los pueblos. “El lago Toronto tiene 42 kilómetros de extensión en su parte más ancha, a su capacidad total, mide 9 kilómetros. Este cuerpo de agua fue por muchos años el único medio de comunicación con el pueblo de Pilar de Conchos, posteriormente llamado Valle de Zaragoza”, versa el texto de Puga.

Antes que el turismo, el lago dio sustento a los pescadores de la región que aprovecharon los peces traídos por los canadienses a la zona: “a raíz de que se llenó el lago Toronto, aquellos que construyeron la cortina dejaron algo más: peces que trajeron de Canadá. En viajes múltiples y equipo especial transportaron diversas especies: black bass, lobina negra, mojarra lisa, azul, chato, dorado, todo esto para que se reprodujeran en esta agua”.

El enfrentamiento con Echeverria

En 1977 un conflicto sindical escala hasta el enfrentamiento con el gobierno del entonces presidente Luis Echeverria, esto propicia el cierre de las plantas Boquilla y Colina en enero de 1978, puntualiza el texto de Delia Puga.

El conflicto laboral incluye la presencia militar en el pueblo, el cierre del suministro de agua potable y de la energía eléctrica y el retiro del servicio postal. La resistencia de la población los lleva a iniciar actividades de tipo turístico y el refuerzo de la actividad pesquera que ya tenían años atrás.

Luego del conflicto sindical, el presidente siguiente, José López Portillo, restituye los servicios al pueblo de la Boquilla. Mientras que la CFE concluye que es factible la puesta en marcha de las hidroeléctricas cerradas y se inician labores de rehabilitación en los turbogeneradores en abril de 1985 y la Boquilla entra en operación en 1988.

Estos años le sirvieron a la zona para crecer en su vocación turística, el tradicional poblado de Boquilla puede ofrecer atractivos como Los Filtros y el Lago Colina, tradicional sitio del ski acuático y la pesca. Gracias a estos sitios de paseo y recreación, el poblado ha desarrollado infraestructura turística como hoteles, restaurantes, salones para eventos, entre otros servicios.

La Guerra del Agua

El Tratado de Aguas de 1944 asigna a Estados Unidos la tercera parte del agua que llega a la corriente principal del río Bravo proveniente de los ríos Conchos, San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado y del Arroyo de las Vacas, cantidad que no debe ser menor a 432 millones de metros cúbicos en promedio anual, contabilizados en ciclos de 5 años.

Las sequías en el sur de EU y en la región se conjugan con este tratado. Generan una gran disputa entre Conagua (Gobierno Federal) y los agrícultores, un conflicto conocido como “La Guerra del Agua”, que cuesta la vida a una persona.

Es el 25 marzo de 2020 que la furia de los productores se “desborda” por la extracción de agua a la presa. El recuento periodístico de Netnoticias indica que las manifestaciones inician en la presa El Granero, en Aldama, luego se expanden a la presa Francisco I. Madero, conocida como Las Vírgenes y finalmente desembocan en La Boquilla.

El 8 de septiembre, tras una serie de enfrentamientos, Yesica Estrella Silva Zamarripa, de 36 años y madre de 3 hijos, pierde la vida en manos de elementos de la Guardia Nacional.

Rosendo Lerma, Juan Lechuga y Juan Rivera, líderes campesinos, están más de un año (14 meses) en prisión. La actual gobernadora del estado de Chihuahua María Eugenia Campos Galván logra su liberación el 25 de noviembre de 2021, pactando la paz entre agricultores y el Gobierno Federal.

Hoy la Boquilla tiene en su memoria estos acontecimientos y un memorial en recuerdo a Yesica Silva y de la lucha por el agua que vivió Chihuahua y sus productores agrícolas.

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Pedro de la Paz

El lago Colina

“Recorriendo el río Conchos, a 13 kilómetros de la presa de la Boquilla, aguas abajo, está la cortina de la presa de Colina con otra planta hidroeléctrica, que genera energía con el agua del lago Colina, originalmente llamado León. Fue construida en 1928 también por la Compañía Agrícola y de Fuerza Eléctrica para continuar aprovechando el agua que se perdía a lo largo del río”, documenta Puga.

Con el paso del tiempo, el turismo se convierte en el motor de la región, donde se ofrecen cabañas, embarcadero para deportes acuáticos y pesca.

El lugar ha sido testigo de grandes eventos deportivos como el Campeonato Nacional de Ski Acuático (1994), en el que asistieron deportistas de todo el país, además de invitados especiales de Estados Unidos y Canadá. En la competencia se rompieron seis marcas en slalom y cuatro en figura.

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Cortesía | Dirección Turismo San Francisco de Conchos

Los Filtros

A cuatro kilómetros al norte de la presa empiezan a brotar manantiales de agua caliente. Con el tiempo surge un nuevo atractivo turístico: Los Filtros.

Estos manantiales se convierten en uno de los principales destinos turísticos del norte de México y del sur de Estados Unidos. Los turistas llegan a descansar, acampan para recrearse en familia. El lugar es creado por sus habitantes como una alternativa y como fuente de trabajo, tienen tres niveles y un cielo despejado que ofrece un hermoso paisaje nocturno.

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Cortesía | Dirección de Turismo de San Francisco de Conchos

Una presa resiliente

La Boquilla hoy enfrenta una de las peores sequías, en el informe del Sistema Nacional de Aguas de Conagua (22 de junio) reporta solo el 22 por ciento de su capacidad de almacenaje.

Así, esta enorme “Perla del Conchos” espera de nuevo la abundancia en lluvias, para terminar con la sed de sus pobladores, borrar de su memoria esta mala racha y seguir de pie.

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