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Publicado: 23-11-2022 00:45

Una frontera blindada, un discurso de rechazo

Redacción

La Neta

Se espera lo peor. El gobernador de Texas, Greg Abbott está decidido a contener de cualquier forma el cruce de migrantes por la frontera con México, y eso incluye utilizar tanques y militares para que impidan el paso de las personas que tienen el sueño americano.

Texas Tribune adelantó que el gobernador instruyó al Departamento Militar desplegar al menos 10 vehículos blindados y adiestrar a 50 agentes para que los operen. Esta acción demuestra todavía más su rechazo hacia los migrantes, o a cierto tipo de migrantes. Considera a algunos de ellos como invasores.

Imagine lo que pasan esas personas: viajar por semanas a través de varios países, con el riesgo de ser víctimas de abusos por parte de criminales y autoridades, solo para llegar a la frontera México-EU y toparse con un blindaje como si fuera un momento de guerra. La desilusión total.

La situación de las personas se mantiene complicada en México. Encontrar trabajo, refugio, la oportunidad de salir adelante, mientras la empatía limitada oficial y comunitaria los va rezagando. Este escenario es lamentable para todos quienes aspiran a llegar y tener una nueva vida en Estados Unidos.

El alcalde Cruz Pérez Cuéllar ha dado una postura sobre la militarización de la frontera texana: por qué llegar a estos extremos, más división y criminalización. Las ciudades fronterizas Juárez, El Paso y Las Cruces han buscado históricamente la unidad, pero las acciones del gobernante cambian todo.

No se tiene claro si alguno de esos tanques estará cerca de El Paso, lo cierto es que la vigilancia se reforzará, sobre todo en las zonas remotas, donde la oportunidad de cruzar se vuelve más peligrosa. Texas de nuevo recurrirá a la fuerza para contener la migración, un reflejo de la calidad de persona que es su gobernante y que tiene mucho, pero mucho respaldo.


Apuro. Hablando del tema de la frontera, algo que también está afectando las relaciones, sobre todo las comerciales, es el desfase de horario que se provocó con la implementación de la Ley de Husos Horarios que eliminó el tan odiado horario de verano. Pero ese ajuste no benefició a todos por igual.

Hay una diferencia de una hora a pesar de que las poblaciones están al lado, casi son una si no fuera por el muro y la política divisionista, por lo que resulta increíble que haya desfase, sin embargo, lo hay y es un error que, dice, se pudo haber evitado desde el análisis de la ley en las cámaras.

Para acelerar el ajuste, la diputada Adriana Terrazas Porras buscó al secretario de Gobernación, Adán Augusto López, para que él dé el visto bueno a una propuesta que envió Chihuahua para corregir el horario. Su revisión es clave para que las cámaras avalen las excepciones para el estado.

La presidenta del Congreso local también respondió al senador Gustavo Madero, quien hace unos días aseguró que la propuesta tenía errores y no se harían los cambios que sí generan beneficios. Pero la lideresa morenista dijo que están preparados para cualquier escenario. En tanto, seguirá vigente la pregunta: ¿qué hora es?


Más cuidado. Esta semana la Secretaría de Salud reportó más de 50 contagios nuevos de covid-19, una enfermedad con la que hemos aprendido a vivir en Chihuahua y el mundo. La cifra representa un aumento en comparación con las semanas anteriores, por lo que más vale estar prevenidos.

Quizá el amplio movimiento que se registró estos días pueda tener relación con los siguientes contagios. Vienen las fiestas navideñas y la movilización será igual de amplia, posiblemente mayor, lo que traería más transmisión del virus, un escenario que ya se ha experimentado.

Felipe Sandoval Magallanes, secretario de Salud, adelantó que la siguiente semana habrá sesión del Consejo Estatal de Salud y uno de los temas a tratar es el regreso del cubrebocas si la tendencia sigue al alza. Recordemos que ese organismo puede determinar en qué momento se deben aplicar acciones preventivas.

Sería un duro golpe para la población obligarla de nuevo a usar las mascarillas, no tanto por el impacto económico o estético, sino el psicológico y social: ¿por qué vivimos así?, ¿alguna vez va a terminar?  

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