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Publicado: 19-12-2021 06:00

Hipersexualidad: cuando el placer se vuelve una adicción

Con el tiempo se pierde la sensación de bienestar y se buscan experiencias más arriesgadas

Vanessa Flores

De Interés

Pixabay

Las relaciones sexuales en pareja pueden ser bastante placenteras, sobre todo cuando existe el juego previo, la comunicación y el deseo de ambos, incluso el autoplacer o la masturbación, pueden provocar sensaciones muy intensas y satisfactorias. 

Aunque existan personas que admitan abiertamente lo mucho que disfrutan de esta actividad, no habría de qué preocuparse, siempre y cuando no tenga una conducta compulsiva en cuanto a querer tener relaciones coitales todo el tiempo. 

Gabriela Saucedo, psicoterapeuta y sexóloga, menciona que esa obsesión por el sexo recibe el nombre de Trastorno de Hipersexualidad, se trata de una preocupación excesiva que tiene una paciente por fantasear, por tener conductas sexuales o masturbarse y es difícil de controlar.

Explica que quien lo padece no tiene el control de imaginar, fantasear o tener relaciones coitales de manera compulsiva, lo que puede afectar de manera negativa su salud.

El afectado puede satisfacerse mediante varias prácticas, ya sea, mediante el consumo de pornografía, al encontrar una nueva pareja sexual en poco tiempo o pagar por sexo. 

Aunque puede que con su pareja estable exista una buena armonía sexual, su hipersexualidad lo empuja a buscar otras personas, regresar a casa y volver a tener sexo con su pareja.

¿Cuándo se convierte en un problema?

La experta menciona, que regularmente, son personas muy cuidadosas en el sentido de no mostrarlo públicamente y afecta a hombres y mujeres.

Una paciente hipersexual deja de comer, de descansar y puede dañar sus relaciones familiares o de pareja, porque quedan de lado, ya que su única preocupación es llevar a cabo estos actos, incluso interrumpen sus horas de trabajo para consumir pornografía o ir a tener sexo con otra persona. 

Saucedo menciona que lo que sucede es que el exceso de las relaciones sexuales estropea lo especial que puede llegar a ser y por lo tanto se buscan experiencias más arriesgadas. 

Finalmente, la terapeuta advierte que con el paso del tiempo, el trastorno genera cambios en los circuitos neuronales, los afecta, deteriora, incluso modifica la química del cerebro y se arruinan las sensaciones de bienestar y la serotonina después de cada encuentro coital. 

 

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