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30 de April, 2021 - 12:00

Gala Salazar: celebra su infancia en plena pandemia

La pequeña gran estudiante destaca en el aula virtual y por su adaptación en la vida de una hermanita maravillosa

Verónica Palafox

De Interés

Yvoné Vidaña
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"Quiero ser diseñadora de modas, compositora, cantante, gobernadora, princesa y luego reina, ¡ah! Y también quiero ser como mi mamá y tener un negocio propio, a lo mejor ¡no voy a tener novio!”, son los planes a futuro que me revela Gala cuando le pregunto qué le gustaría ser de grande y como apenas tiene siete años, considero que tiene tiempo suficiente para lograr todos y cada uno de ellos, aunque habrá que conseguirle un reino y es tan hermosa que dudo mucho que no le falte uno que otro interesado en evitar que se cumpla aquello de no tener novio.

Gala es una de los cientos, quizá miles, de infantes que han concluido el jardín de niños e ingresado a la primaria de manera virtual, ella es un ejemplo de cómo sobrellevan la pandemia nuestros niños, pero debo reconocer que la veo feliz y perfectamente adaptada a la realidad que le tocó vivir.

Los niños en la nueva normalidad

“Ahora que no voy a la escuela presencial no tengo recreo, estudio de 9:00 a.m. a 12:00 p.m., no tengo a mis compañeros para poder jugar y extraño a mi amiga Andrea, pero es que estamos en una pandemia, hay un virus y nos tenemos que cuidar muy bien, por eso no podemos salir ni ir en persona a la escuela”, razona al comparar su actual condición con sus días en el jardín de niños, el año anterior.

“Pero tiene cosas buenas el estudiar desde mi casa, porque cuando termino las clases  no tengo que ir a mi casa, porque ya estoy ahí  con mi familia y tengo más tiempo para estar con mi hermana Australia de tres años, jugamos a que ella es un hermoso monstruito que me persigue”, y se ríe con esa limpieza con la  que los pequeños se expresan y me explica, “ella tiene Síndrome de Down, no está enferma, solo tiene una condición diferente, aprende todo, pero a su propio ritmo, va a su paso, es muy divertida y traviesa. Tiene un carácter fuerte y le tenemos que poner reglas, pero me gusta mucho estar con ella, hacemos equipo y además ¡tiene unos cachetitos preciosos!”

“Yo tengo mucha suerte, porque tengo una muy buena mamá y una muy buena maestra, soy muy creativa y ellas me ayudan mucho”, y me cuenta orgullosa: “¡este año gané el segundo lugar en el concurso del Quijote, con un cuento que yo escribí!, pero voy a prepararme bien porque quiero volver a concursar el próximo año para ganar el primer lugar, creo que escribiré sobre osos y conejos o quizá de tortugas y peces, es que me gustan mucho”.

Y es que Gala Celeste Salazar Izaguirre, la pequeña generosa en sonrisas, alumna del 1ro B de la escuela Juárez y Reforma, escribió para dicho concurso una historia llamada “La Mariposa y la Mariquita”, en la que pondera el valor de la amistad y la solidaridad entre estas dos amiguitas tan disímbolas a las que un hada premia por ser seres de gran valor y buen corazón.

Gala aprendió a leer y escribir en los primero tres meses de clases de primaria, cosa a lo que ella da crédito al esfuerzo y dedicación de su mamá Iris y su maestra Hilda: “son muy estrictas conmigo”.

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Foto de Yvoné Vidaña 

La rutina pandémica

Me causaba curiosidad saber de viva voz cómo llevan los niños el encierro, por ello quise charlar con Gala y espero que este no sea un caso atípico y que la mayoría lo esté transitando como ella: “estoy a gusto, aunque no es tan divertido estar encerrada en casa todo el día, ya quiero ir a la escuela para conocer a mis compañeros, pero mientras puedo ir al parque, mi mamá cuida que no nos aburramos”.

 “A mí me gustan las matemáticas y el cálculo mental, soy inquieta, poquito comelona, sé dar marometas, soy alta y grandota, juguetona, me hago amigos donde quiera que voy y hablo idioma bebé, que es el que habla mi hermanita Austy, mi abuela me enseña a tocar el piano y cantar canciones, me gusta ver la televisión con ella”.

“Mi día es muy organizado, me levanto y desayuno, me conecto a la escuela y hago educación física primero, luego las clases hasta las 12:00, como con mi mamá, mi papá, mi hermana y mi abuela, acompaño a mi hermana a su terapia de lenguaje, hago la tarea, veo la televisión, juego en el patio con mi bicicleta y mis perras, siempre estoy ocupada” .
Cuando le pido a Gala si me permite hablar un poco con su mamá asiente con la cabeza, salta de inmediato y corre a jugar con Australia, que la esperaba impaciente, abrazada de su inseparable compañerita, su almohada “Chicha”.

Cómo vivir una infancia feliz entre el caos

¿Cómo se logra mantener a los niños emocionalmente sanos y felices en una situación tan compleja, como la que vivimos? Iris, psicóloga de profesión, me regala algunos consejos para conseguirlo, mismos que comparto con ustedes.

“Con los niños se requiere tener una conexión 24/7, debe haber un soporte emocional en la casa y la escuela, para obtener buenos resultados con la modalidad de educación en casa, brindarles estabilidad y estructura, procurar que se sientan contentos en casa”, cuenta Iris. 

“Lo que más necesitan es tener al lado a adultos responsables, que les inculquen el amor al aprendizaje, que les den soporte amoroso, pero estricto, que les contengan y no sean permisivos, porque es fácil que se pierda el interés; es muy importante mantener estrecha comunicación con los maestros, hacer equipo con ellos, en lo personal estoy muy agradecida con la maestra de Gala, Hilda González y la directora de la escuela, Cecilia Ávalos, por el compromiso con que llevan el nuevo sistema educativo. Logran que los niños aprovechen al cien las tres horas que se conectan, mi reconocimiento por su dedicación”.

Y referente a cómo plantearles el porqué del permanecer en casa, “hay que explicarles, de acuerdo con su edad, que el contacto con el exterior debe ser limitado, sensibilizarlos sobre la enfermedad, haciendo conciencia del autocuidado, sin inculcarles miedo, hablarles de que en algún momento deberán volver a socializar y aplicar las normas básicas de convivencia”, recomienda la psicóloga.

“Es importante ayudarles a identificar sus emociones y permitirles vivirlas de manera saludable, y así evitar que generen fobias sociales”, me queda claro que es un trabajo arduo para todos, niños, padres y maestros, pero también comprendo que esta experiencia puede ser clave para convertirlos en adultos saludables social y emocionalmente.

No quiero cerrar esta entrevista sin contarles algo que me sacudió cuando charlaba con Gala y la conversación nos llevó a Australia, yo hice el comentario de que ambas estarían juntas toda la vida, cosa en la que Gala no reparó y me dio más detalles de su pequeña hermana y sus travesuras, al final de la charla su mamá me dijo dulcemente: “¿sabes por qué Gala no respondió a ese tema? Porque ella sabe que su hermana no es su responsabilidad, si no de sus padres, ella puede amarla y si decide acompañarla en su camino, será porque lo decide, libre y amorosamente, pero no porque sea su obligación”. 

Debo decir que me maravilló que la relación de amor entre las hermanas sea planteada así, en la que hablamos de dos niñas diferentes, únicas, que se aman profundamente y que, en este mes en que celebramos el Día del Niño, nos regalan su inmensa alegría por vivir y ser felices, con o sin pandemia y hago votos porque todos y cada uno de los menores que deben permanecer en casa, educándose y creciendo, puedan hacerlo de manera saludable, con el amor y acompañamiento de los adultos responsables de ellos. 

Si usted tiene dudas de cómo hacerlo busque ayuda, seguramente encontrará una manera de lograrlo. ¡Feliz día del niño!

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