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18 de octubre, 2020 - 09:15

Estudio explica por qué hay personas que no creen en el Covid-19

Ciudadanos de todo el mundo subestiman o niegan la existencia de la enfermedad

Redacción

De Interés

Estudio explica por qué hay personas que no creen en el Covid-19
Cortesía | Freepik
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Ante la situación que el mundo atraviesa por la pandemia de Covid-19, existen personas en todo el mundo que subestiman o niegan la existencia de la enfermedad y los riesgos de esta. Por más pruebas y hechos que contradicen dicha manera de pensar, miles de personas se empeñan en creer lo contrario. 

Dennis Proffitt, profesor de psicología en la Universidad de Virginia, Estados Unidos, plantea desde su perspectiva algunas claves para entender cómo la mente puede jugar en contra del entendimiento y ofrece los siguientes puntos para explicar este fenómeno.

Ante la incertidumbre, lo más común es confiar en las ideas personales. La situación por la que atravesamos con la reciente pandemia de Covid-19 es un escenario perfecto para fortalecer todo tipo de prejuicios, ideas equivocadas, temores infundados etc., pues, a pesar del tiempo transcurrido toda esta situación sigue siendo incierta.

En un ambiente de incertidumbre y duda, nuestra mente se inclina naturalmente hacia aquello que consideramos ya conocido, seguro, experimentado, aun cuando todo ese montón de ideas y pensamientos pueda haber perdido vigencia, es decir, una versión incorrecta de un hecho.

La inteligencia no existe cuando un hecho contradice las ideas personales más arraigadas. En varios estudios psicológicos se ha observado que las capacidades de la inteligencia y el entendimiento pueden olvidarse si las creencias personales se ven cuestionadas.

En un estudio se pidió a un grupo de voluntarios que resolvieran un problema matemático, sencillo en principio, cuyo planteamiento involucraba la idea del control de armas de fuego. En los resultados se observó que las personas que defendían a ultranza la posesión de armas, tuvieron mayores dificultades para dar con la solución, mientras que aquellos a favor del control de armas resolvieron el problema fácil y correctamente.

Este tipo de investigaciones sugieren que la inteligencia no es una habilidad con la que se nace y que funciona siempre de la mejor manera. Más bien, es necesario estar atentos de nuestro propio entendimiento y darnos cuenta cuando éste nos conduce por caminos equivocados y cuando nuestros propios prejuicios pueden nublar la visión correcta de la realidad.

La elección de las fuentes de información. La multitud de medios que ofrecen contenido informativo, la viralización, la influencia de grandes compañías y la falta de criterio son solo algunos de los varios factores que hay que tomar en cuenta para entender si, cuando tenemos acceso a un medio de información, realmente nos estamos informando o estamos consumiendo algún tipo de contenido que nos dejará una versión distorsionada de la realidad.

Si de verdad queremos estar informados, es necesario por lo menos:

  • Interesarse por la diferencia que existe entre diversas fuentes de información (diferencia de enfoque, posición política, maneras de presentar la información, etc.)
  • Consultar diversas fuentes de información.
  • Corroborar los hechos en fuentes confiables
  • Ante la duda, buscar evidencia factible del hecho en cuestión
  • Aprender a investigar seriamente un hecho

Estos puntos nos hacen ver que la inteligencia, el entendimiento, el juicio y la capacidad de conocer la realidad, aunque exclusivos de los humanos, son habilidades que es necesario cultivar, entrenar y mantener.

Con información de: Pijama Surf

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