Guadalajara.- La lucha de una mujer por liberar a su hija de un anexo en el que la había ingresado en contra de su voluntad no solo le permitió ayudar a su familiar, sino hacer que otras 15 mujeres recuperaran su libertad.

Los hechos ocurrieron el pasado 28 de marzo, cuando la mujer se presentó en el anexo, ubicado en la esquina de Sebastián Cornejo y Mariano Olivares, en la colonia Lomas del Paraíso, en Guadalajara, para exigir la entrega de su hija.

“Los trabajos ministeriales se derivaron luego que una madre de familia acudió al lugar con la finalidad de que le regresaran a su hija, pero fue agredida a golpes por el personal del establecimiento.

“Ante tal abuso, la mujer acudió ante esta Representación Social para denunciar la privación ilegal de su hija, lo que motivó la intervención de la Unidad de Investigación Especializada en Delitos Varios”, señaló la Fiscalía General del Estado de Jalisco.

Liberación destapa abusos al interior del anexo

Acompañada por elementos de la Fiscalía, la mujer logró que los encargados del centro de rehabilitación para las adicciones le entregaran a su hija, quien denunció que en ese sitio era golpeada y castigada.

“Tras la denuncia, se logró la entrega voluntaria de la afectada, quien declaró haber sido víctima de castigos y abusos físicos durante su tiempo en el centro, y que al interior se encontraban otras mujeres que también recibían el mismo trato, lo que evidenció una posible situación de abuso generalizado.

“A la llegada de las autoridades para realizar el operativo, se escucharon gritos de mujeres pidiendo auxilio, lo que generó la presunción de un hecho ilícito. En atención a la seguridad y bienestar de las personas involucradas, se procedió a ingresar al centro y se resguardó a las mujeres, incluyendo a dos menores de edad”, detalló la dependencia.

Las internas señalaron que los encargados del anexo las ponían a pedir dinero en las calles o a realizar distintos artículos que posteriormente se vendían en distintos puntos. Además, la comida que era llevada por sus familiares no les era entregada.

“En coordinación con la Dirección de Inspección y Vigilancia del Ayuntamiento de Guadalajara, se llevó a cabo una revisión exhaustiva en el lugar, durante la cual se descubrió que el centro carecía de los permisos necesarios para operar.

“Además, se detectaron graves deficiencias en cuanto a las medidas de seguridad, lo que representaba un riesgo para la integridad de las personas. Ante las irregularidades encontradas, autoridades municipales tomaron la decisión de proceder con la clausura inmediata del establecimiento”, concluyó.