Miguelina Fredes Sarasola quiere ser parte del reality Gran Hermano; sin embargo, por sobre este interés, cobró notoriedad que es una maestra de primaria y que fue evidenciada por madres de familia por vender contenido erótico “no porno”, aunque no descartó llegar a grabar alguna escena explícita.

Esta docente argentina es madre de dos hijos y se dice “indignada” por la postura que han asumido contra ella “sin saber lo que hay detrás”.

Originaria de Basavilbaso, Fredes Sarasola afirmó al portal TN: “Vengo sufriendo hostigamiento de los papás desde hace años, incluso en otra escuela”.

La joven de 28 años mencionó que ahora “la atacan por otro lado y me investigan lo que hago con mi vida privada fuera del ámbito institucional”.

Lautaro Ríos, en representación de los padres de familia, la culpó de dar sólo algunas horas de clases durante el ciclo escolar sin otro objetivo que el de “obtener la titularidad del curso, pedir licencia y no volver más” a la Escuela Normal N°30 de Campana.

Fredes Sarasola se defendió de estos señalamientos argumentando que sufre de “agorafobia”, un trastorno de ansiedad en el que tienes miedo a los lugares, “no quería salir de mi casa, estaba mal. Por eso pedí licencia”.

Para Miguelina Fredes Sarasola el malestar surgió porque un padre de familia compró un pack de ella desnuda. “Yo no puedo saber quién es porque no me dice el nombre de quien la compra”, señaló. “Supe que después se las pasó a otros padres y se generó un revuelo”.

La maestra de primaria aseguró que “la necesidad” la orilló a vender fotos y videos. “Me frustré… Cobraba 50 mil por la titularidad y pagaba 45 mil pesos de alquiler”. Tal fue el éxito que en tres días ganó 70 mil pesos.

En su postulación a Gran Hermano dio los pormenores de su historia y les hizo saber que lo ve como la oportunidad de “poder ser yo, sin restricciones”.