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Puños con futuro

Mónica Delgado | 13 de abril, 2019 - 14:22 | Revista

Existen diferentes tipos de deporte, pero en todos es importante ser constante y perseverante para poder ver resultados a mediano plazo, por otra parte, hay personas que toman la activación física como una responsabilidad y un gran compromiso con su cuerpo e ideales, los adolescentes también.

Hoy en día es complicado que un niño tome el deporte como una prioridad debido a la gran influencia que tienen las redes sociales, tecnologías o medios de comunicación ya que se olvidan del mantenimiento físico de su cuerpo, provocando esto serios problemas de salud de manera prematura, al

mismo tiempo perdiendo la agilidad mental y en algunos casos hasta la coordinación de los sentidos. Pero también existen quienes deciden hacer de su vida una constante lucha por alcanzar una meta, como es el caso de los hermanos Bonilla quienes a su corta edad han logrado posicionarse a nivel local, estatal, nacional —y en próximas fechas— buscan el triunfo internacional.

Los gemelos Andrey Bonilla y Ari Bonilla, de trece años de edad, han comenzado desde sus cinco años a practicar diferentes deportes, logrando destacar en el futbol, sin embargo, terminaron inclinándose “por los golpes” del karate para después entrar al mundo del Kickboxing logrando obtener premios en cada una de las disciplinas.

A pesar de la edad han buscado la manera de perder el miedo, nervios o inseguridades al estar frente a sus contrincantes, para ellos lo más importante es ganar.

Para Andrey, su primera competencia fue en kickboxing a los cinco años siendo su primera y última derrota, justo en ese momento su promesa personal fue no volver a perder, quedándose en su mente esa imagen desagradable como una motivación, empezando a obtener victorias.

Los entrenamientos constantes son parte de su agenda diaria, comenzando a las 04:00 de la tarde en clases de Artes Marciales Mixtas (MMA), Boxeo en el Gimnasio Municipal Josué Neri Santos, Lucha Olímpica y Judo en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), terminando a las 09:00 de la noche, después de haber cumplido con sus responsabilidades en casa.

En la mente de los gemelos Bonilla, la activación física es una responsabilidad y un gran compromiso con sus ideales, ya que de ellos mismos depende el buen desempeño en cada una de sus peleas obteniendo como mayor premiación la admiración y orgullo de sus padres, así lo mencionó Ari, al cuestionarle cuál era su meta de vida a largo plazo.

"Cada golpe que tiro es un paso más a mi futuro"

Chicos de grandes metas 

Es extraño que un pequeño tenga establecidas sus metas y objetivos para cuando sea adulto, por lo general ser doctor, bombero o policía es el sueño de todo niño, pero para los Bonilla continuar con el box es su prioridad y ser campeones mundiales en box o en la UFC.

“Ya tengo una estrategia buena, primero dios, si llego a ser campeón de la UFC o Campeón Mundial en Box, quiero comprar un terreno y hacer mi negocio para cuando me retire o llegue a tener un mal golpe, ya tendré mi negocio junto con mi hermano” mencionó Andrey.

En cambio, el pensamiento de Ari es: “mi objetivo es llegar a las grandes ligas representando a mi país en los Juegos Olímpicos, siempre ha sido mi motivación, es por eso que diariamente entreno duro y sé que cada golpe que tiro es un paso más a mi futuro, además de tener un lugar donde poner mi gimnasio o restaurante  para cuando me retire complementar mis ingresos sin dejar necesariamente lo que me gusta”.

El miedo para estos dos grandes campeones no es algo que exista en su mente ni en su cuerpo, ya que enfatizan que la preparación constante y dura es su arma, además de siempre recordar “que ganar es lo único que existe”.

Los gemelos están conscientes de que en algún momento de su camino se van a presentar obstáculos debido a que les ha tocado pelear con adolescentes de más peso, mayor estatura y con más fuerza. Pero ellos están muy seguros de que están en el lugar que les corresponde estar, debido a su esfuerzo, dedicación, entusiasmo en el que los entrenamientos deben valer la pena.

“El verlos a ellos, desarrollarse en lo que les gusta además de ver sus triunfos son unas de las mayores satisfacciones que podemos tener como padres de los gemelos. El dedicarme a sus entrenamientos, comidas, uniformes, andar con ellos llevándolos y trayéndolos no es una carga para mí, sino una buena oportunidad para conocer más a mis hijos, sus inquietudes, sus cambios de humor, sus gustos haciéndome su cómplice como amigo o papá”, comentó Ray Bonilla.

“Ganar, ganar, ganar, es nuestra mentalidad en cada entrenamiento, decidiendo tener la firme convicción de que el triunfo será nuestro” mencionaron los gemelos con el fin de que su mensaje llegue a todos aquellos menores que quieran dedicarse no sólo al box o a las artes marciales mixtas sino en cualquier otra cosa que les guste hacer, siempre pensando de manera positiva.

El tener la suficiente experiencia en peleas, no hace que sus enojos o corajes se mezclen con la vida diaria, ya que aprendieron a manejar los golpes únicamente al momento de estar en combate y para conseguir un premio, por lo que mencionan que no ha sido necesario tener que recurrir a peleas innecesarias.

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