¿Para qué sirve un Síndico Municipal?
- Surgimiento de la figura legal
- Antecedentes e historia
- Evolución en el tiempo
- Cómo se beneficia la sociedad con el trabajo del Síndico Municipal
- Visión actual del cargo y cuál es el futuro del mismo

Sin duda alguna, una de las figuras políticas más controversiales de los últimos tiempos es la del Síndico Municipal, señalada de ser tan solo un adorno dentro del Ayuntamiento, de realizar funciones duplicadas con otras instancias de gobierno, de convertirse en un espacio para el pago de facturas políticas y de obedecer ciegamente al gobierno municipal en turno, los Síndicos municipales en nuestro país han tenido que navegar contra una corriente de opinión publica adversa. La principal crítica o reclamo de la sociedad a los síndicos es que, la función que realizan se encuentra duplicada con las de otras dependencias e instancias del mismo gobierno municipal, o de otras instancias o esferas de gobierno, tales como la Contraloría Municipal, el Congreso local o la Auditoría Superior de cada estado, y hasta la misma Secretaría de la Función Pública.

Otro de los señalamientos hacia los síndicos municipales es que, no obstante su carácter de representación popular que ostentan, las recomendaciones que emiten luego de sus revisiones o auditorías a las diferentes áreas del gobierno municipal no son vinculativas, es decir, no obligan a los funcionarios municipales a cumplirlas. Para comprender mejor todo lo anterior, quizá convenga entrar un poco en el contexto general del tema.

MARCO LEGAL

¿Cuál es el fundamento legal de la figura del síndico municipal? La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice:

ARTÍCULO 115.- Los Estados adoptarán, para su régimen interior, la forma de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa el Municipio Libre, conforme a las bases siguientes: I.- Cada Municipio será gobernado por un Ayuntamiento de elección popular directa, integrado por un Presidente Municipal y el número de regidores y síndicos que la ley determine. La competencia que esta Constitución otorga al gobierno municipal se ejercerá por el Ayuntamiento de manera exclusiva y no habrá autoridad intermedia alguna entre éste y el gobierno del Estado.

Para el caso de Chihuahua, la Constitución Política del Estado señala:

ARTICULO 126.- El ejercicio del Gobierno Municipal estará a cargo: I. De los Ayuntamientos, los que serán electos popular y directamente según el principio de votación mayoritaria relativa, residirán en las cabeceras de las municipalidades que gobiernen, durarán en su encargo tres años y estarán integrados por un presidente, un síndico y el número de regidores que determine la ley, con sus respectivos suplentes. [Párrafo reformado mediante Decreto 850-01 II P.O. publicado en el P.O.E. No. 38 del 12 de mayo del 2001]

ANTECEDENTES Y ORIGEN

El término “sindicatura” como tal, encuentra sus orígenes más remotos en la vieja Atenas, donde se formó de la unión de “syn” que significa “con” y “dike” traducido como justicia, pues se usaba para nombrar a quienes protegían a las personas, a las leyes o a la comunidad en general.

Esta función de contralor o fiscalizador actualmente se ejerce en varios ámbitos de la vida cotidiana, y en distintas organizaciones. Por ejemplo, la Sindicatura General de la Nación, en Argentina, es un organismo destinado a fiscalizar que los recursos con los que cuenta el sector público nacional se empleen en los fines que legalmente correspondan. Ejerce un control interno de los funcionarios del Poder Ejecutivo, y fue creada en el año 1992.

En la iniciativa privada, dentro de las Sociedades Anónimas, la Sindicatura también se ocupa del control interno de las mismas. La designación de los síndicos o comisarios le corresponde a la Asamblea de socios. Quienes ocupan el cargo de síndicos deben ser contadores o abogados pudiendo o no, ser socios de la empresa. Cuentan con un periodo determinado de tiempo para realizar su trabajo, y en caso de no cumplir con su tarea, se hacen responsables en forma solidaria e ilimitada.

También se nombran síndicos en las quiebras de las empresas, para vigilar que la liquidación de los bienes se realice de modo transparente, para que se obtenga el máximo rendimiento, y los acreedores puedan cobrar.

HISTORIA

El antecedente más remoto del Síndico Municipal o su equivalente, lo podemos encontrar en el "Defensor Civitatis" en la Curia Romana. Considerada como un conjunto de congregaciones y tribunales, la Curia romana era una división del antiguo pueblo romano auxiliar en el gobierno de la Iglesia Católica.

La Curia fue, sin duda, el órgano más importante de la organización de los municipios romanos. Del mismo modo que el Senado en Roma, a la Curia le correspondía la dirección de los asuntos locales. Las curias estaban integradas por los decuriones, que eran la clase social más elevada de la comunidad. El número de decuriones era variable según la importancia y el tamaño de la ciudad.

De acuerdo con el investigador Salvador Valencia Carmona, "las comunas romanas eran dirigidas por un consejo (sic) municipal denominado curia, por lo general compuesto por 100 miembros; el procedimiento en las curias emulaba a los del senado, emitían decretos siguiendo el ejemplo de los senadoconsultos" Aunque según el Doctor en Derecho Carlos Francisco Quintana, investigador y escritor, la aparición del "defensor civitatis" fue tardía en relación con otros cargos como los ediles, que con el tiempo serían los más importantes administradores municipales, o los cuestores, que se encargaban de las finanzas del erario municipal y el de los pontífices, que tenían la responsabilidad del culto.

En este contexto, el "defensor civitatis" fue creado en la antigua Roma para proteger a la plebe de injusticias y violencias de otras autoridades, y es el antecedente más remoto del Síndico Municipal. Esta figura política y social estuvo presente en los municipios de la conquista romana de la península ibérica, y que los visigodos asumieron como propios en su organización. Sin embargo, el "defensor civitatis" o personero del municipio, pudo haber cambiado sólo de nombre con el dominio árabe, teniéndose entonces al alamin como tal funcionario integrante del ayuntamiento, pero cuyo concepto no se utilizó en la España liberada, y menos en la Nueva España.

En la cultura Azteca también existió el "teachcauh", quien fungía como procurador de la comunidad organizada en su célula más básica, los "calpulli", mismos que eran gobernados por un concejo elegido de entre sus propios habitantes.

El Síndico aparece en la legislación mexicana

Con la fundación de la Villa Rica de la Veracruz por Hernán Cortés en 1519, se estableció la primera organización municipal de la Nueva España, se integró por alcaldes auxiliares, alcalde general, regidores, procurador (síndico), alguacil, escribano y otros oficios para el cumplimiento del Cabildo entero.

Este mismo esquema se repitió luego en 1521, con la creación del Ayuntamiento de Coyoacán, mismo que municipalistas como Ochoa Campos consideran el primer municipio de carácter metropolitano de la Nueva España.

Durante y después de la conquista, la conformación de los ayuntamientos se fue adaptando a la relevancia de cada comunidad, los más grandes y relevantes contaban con departamentos administrativos que auxiliaban en el desempeño de las labores inherentes al municipio, entre los que estaban: el procurador general (síndico), el procurador mayor de pobres, obrero mayor, diputado de carros, diputado de fiestas, juez de coliseo, miembros del Tribunal de Fiel Ejecutoria, miembros de la Real Junta Municipal, diputado de la Alhóndiga, veedor de carnicerías y de tierras, entre los más importantes.

El procurador general era el encargado de cuidar los intereses del municipio, vigilando con mucho cuidado los ingresos y los egresos, y también era el defensor de los derechos ciudadanos; de los derechos de la ciudad, del Cabildo, del vecindario aún en contra del propio Cabildo; administraba y vigilaba también los privilegios, prerrogativas y regalías que los Municipios imaginaban o planeaban administrar; de puntos de honra, de intereses temporales y en general de todo cuanto atañera al bien común. Como se puede apreciar, era una muy interesante figura de síndico-procurador-ombudsman.

El Procurador-Síndico en la Constitución de Cádiz de 1812.

La influencia de la ilustración francesa y el movimiento liberal de principios del siglo XIX, llevó a que uno de los primeros Síndicos en México, Francisco Primo de Verdad y Ramos, aún a costa de su propia vida, exigieran el derecho a la soberanía de la Nueva España, movimiento que después concluiría exitosamente el cura Hidalgo.

Es por eso que, con el fin de elaborar un nuevo ordenamiento que diera rumbo y guía a la vida municipal, no sólo en las provincias españolas del continente europeo sino también en los municipios recién adquiridos en la Nueva España, la corona española convocó a cortes, para lo que asistieron 15 diputados de los territorios conquistados, entre los que destacó por sus estoicas luchas y defensas el padre del federalismo en México, Miguel Ramos Arizpe.

Así es como se promulga la Constitución de la Monarquía Española en 1812, que consideró la materia de los Ayuntamientos en su Capítulo I del Título VI, relativo al gobierno interior de las provincias y los pueblos. Es así como en diversos artículos de ese documento (del 309 al 318) se considera la conformación de los Ayuntamientos, integrados por Alcaldes, Regidores y Procuradores Síndicos, apareciendo así por primera vez con ese nombre en un documento legal.

El Síndico en las constituciones de 1824 a 1865

Luego de la Independencia, vino el Acta Constitutiva de la Federación, que al igual que la Constitución Federal de 1824, no señaló nada respecto de los municipios en su articulado, sin embargo en el artículo 25 señaló lo siguiente: "Sin embargo, las legislaturas de los Estados podrán organizar provisionalmente su gobierno interior, y entretanto lo verifican, se observarán las leyes vigentes" Lo que, sin lugar a dudas, reconocía la vigencia de la Constitución de Cádiz (1812), por lo que los ayuntamientos seguían en las mismas condiciones de integración y funcionamiento.

El Síndico en la Constitución de 1917

Casi un siglo después, el constituyente de 1917 y sus apasionados debates sobre el municipio libre, de gran altura parlamentaria, lograron introducir en el texto constitucional conceptos como la libertad política y económica del municipio, dejando a las leyes estatales todo lo relativo a la integración y funcionamiento de los ayuntamientos. Eso explica por qué el artículo 115 sólo contemplara en su fracción primera: "Cada municipio será administrado por un Ayuntamiento de elección popular directa, y no habrá ninguna autoridad intermedia entre éste y el Gobierno del Estado.

Posteriormente se irían anexando al texto constitucional federal, más detalles hasta quedar como el que conocemos hoy. En la actualidad el Síndico Municipal existe como figura en todos los ordenamientos legales estatales, aunque con particularidades según la entidad, en esencia es la misma figura que surgió desde las antiquísimas polis romanas.

Marco de referencia

El síndico procurador, auxiliará al Ayuntamiento, a vigilar que las responsabilidades y obligaciones de los servidores públicos, se cumplan, interviniendo en el control de inventarios, e implementando acciones de control y evaluación de los recursos federales. Como defensor de los intereses municipales, analizará y revisará la cuenta pública, como una de sus principales atribuciones; Intervendrá en la recaudación y gasto de los fondos públicos; Cumplirá funciones de justicia, auxiliando al ministerio público.

Objetivo

Cumplir la tarea encomendada por la ciudadanía y velar por los intereses del municipio interviniendo oportunamente en todas y cada una de las funciones propias de la sindicatura.

EL SÍNDICO MUNICIPAL
¿Cuáles son las funciones un síndico en la actualidad?

Para el Lic. Sergio Arredondo Olvera, Secretario General de la Federación Nacional de Municipios de México (FENAMM), el Síndico es una autoridad electa que solamente existe en el modelo del gobierno municipal mexicano y en ningún otro país. Su función principal es la gestión administrativa del Ayuntamiento, específicamente lo que compete a la fiscalización de los ingresos y egresos.

Actualmente tiene la capacidad de desempeñar un rol relevante en la lucha contra la corrupción gubernamental y la posibilidad de modificar prácticas viciadas, por lo que su papel es de crucial importancia e interés para la comunidad municipal. En cambio, para el Lic. Fernando Martínez Acosta, Síndico Municipal de Juárez y Presidente de la Asociación Estatal de Síndicos en Chihuahua, estas funciones son:

Las revisiones:

Administrativas. que tienen que ver con que existan y funcionen, Manuales de Organización y Procedimientos y que estos se lleven a cabalidad en beneficio de la ciudadanía, asignación de tareas y actividades, además de una administración del recurso humano.

Contables y Financieras. Manejo y ejercicio de los presupuestos municipales, de donde viene el recurso y hacía donde va, verificar la correspondencia entre una asignación de recursos y un correcto ejercicio de los mismos, los servicios que se presten en las dependencias sean adecuados y correspondan completamente a sus funciones. Manejo de Estados Financieros y un seguimiento al cumplimiento de las obligaciones contraídas por el Municipio, tal es el caso de la Deuda Pública. De donde viene el dinero y a donde va. Revisión a los cortes de caja mensuales. A las Dependencias, como ejercen sus presupuestos y los servicios que prestan sean los adecuados. Estados de posición financiera, deuda pública, aplicación de fondos federales.

Jurídicas y de obra pública. Que los concursos, licitaciones etc. Se sigan de acuerdo a los mecanismos legales establecidos. (Ley de Adquisiciones, Arrendamientos Contratación de Servicios y Obra Pública del Estado de Chihuahua) Que las permutas, enajenación de inmuebles sean de acuerdo a normas. Que la obra pública se lleve a cabo en tiempo y forma y con las especificaciones establecidas.



En opinión de Martínez Acosta, la función del Síndico es trascendental, la fiscalización no debe ser un obstáculo en el cumplimiento de las funciones de los Municipios, ya que la Sindicatura contribuye de manera preventiva, para evitar posibles observaciones y sanciones en las cuentas que los mismos Ayuntamientos deban rendir a las autoridades correspondientes y a la ciudadanía.

¿Cómo incide el trabajo de un síndico en la administración municipal?

Para el directivo de la FENAMM, el Síndico “…es el garante de los intereses municipales tanto al interior de la administración municipal como de cara a la sociedad. Su responsabilidad es vigilar que los servidores públicos cumplan con sus obligaciones mediante la implementación de acciones de control y evaluación; además de velar por la correcta aplicación de los recursos municipales.”

“Esta responsabilidad moral se acrecienta en las entidades federativas -como es el caso de Chihuahua- en la que el Síndico es electo directamente por los ciudadanos y no en planilla con el resto del Ayuntamiento. Este hecho obliga al Síndico a rendir cuentas de su ejercicio gubernamental directamente a los ciudadanos de su comunidad y le confiere mayor autonomía con respecto al Cabildo.” Para el síndico juarense, se trata de ver y profundizar en el resultado de cada revisión y el seguimiento de la misma para que las observaciones se corrijan.

Ofrece un punto de vista externo, que le permite detectar funciones no correspondientes a algunas áreas o procesos inexactos, que se pasan por alto dentro de la misma sinergia de las dependencias, que ya lo ven como algo normal y no lo detectan. Al llegar prácticamente se toma una “radiografía” de la dependencia y ello nos permite ver lo que por el costumbrismo no les permite el error cotidiano.

¿Son necesarios los Síndicos en los Ayuntamientos? ¿Por qué?

En opinión del Secretario General del FENAMM

Definitivamente “…son una figura imprescindible ya que como vigilantes de los intereses del municipio realizan una importantísima labor de cuyo buen desempeño dependen muchos de los programas públicos.”

“Además, como representante jurídico, es la persona de quien depende el buen manejo de los múltiples asuntos legales en que se ve inmiscuido el cabildo, tanto con particulares como con otros niveles y estructuras de gobierno.”

A tal grado ha llegado su importancia que en municipios con una gran población ya se cuenta con hasta tres Síndicos responsables cada uno de ellos de un área específica de la hacienda municipal: ingresos, egresos y contraloría. Para Fernando Martínez Acosta la Sindicatura Municipal es una Institución de suma importancia en la formación de cualquier Ayuntamiento, para dar transparencia y seguridad en el desempeño de las acciones y actividades del gobierno hacia los ciudadanos. “Es por excelencia ‘el Auditor Social’, ya que emana de una elección popular y por ello rinde un informe a la ciudadanía cada tres meses a través del Ayuntamiento que lo eligió (Los presidentes municipales lo hacen cada año).”

Esta figura aparece por primera vez en un documento normativo como parte integrante del Ayuntamiento en el Artículo 115, Fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el cual menciona que: “cada Municipio será gobernado por un Ayuntamiento de elección popular directa, integrado por un Presidente Municipal y el número de Regidores y Síndicos que la Ley determine”. En algunos Estados del País existen hasta cuatro Síndicos, y en Chihuahua solo uno.

Para concluir el tema, a ambos entrevistados les hicimos la misma pregunta.

¿En su opinión qué le hace falta a la figura del Síndico Municipal para que dé mejores resultados a la sociedad? ¿Qué le quitaría y/o qué le pondría a la figura dentro de la Ley?

Y aquí sus respuestas:

Lic. Sergio Arredondo Olvera –

“Hoy requerimos que los Síndicos además de cumplir las tradicionales tareas de fiscalización, se vinculen a tareas más trascendentales, en la FENAMM proponemos ampliar sus ámbitos de actuación: promover el apego de sus Gobiernos Municipales a un modelo de ciudad con perspectiva estratégica (que los escasos recursos municipales sean utilizados a favor de un modelo de ciudad inteligente y de largo plazo); aplicar los recursos municipales perfectamente direccionados hacia las prioridades de sus gobiernos y con visión ciudadana; desarrollar criterios de racionalidad en el gasto; fortalecer las capacidades administrativas y técnicas de los responsables de las haciendas municipales; profesionalizar y fortalecer las capacidades de los funcionarios; y asegurar el orden y la armonización de la contabilidad municipal a los parámetros nacionales y estatales, entre otros.”

Lic. Fernando Martínez Acosta –

“A los síndicos les falta o requieren: Poder sancionador. El Articulo 36 A del Código Municipal para el Estado de Chihuahua establece en su segundo párrafo que: ‘Si al hacer la revisión encontrare irregularidades de cualquier tipo, el Síndico solicitará por escrito al titular de la dependencia que corresponda, que en un plazo de diez días hábiles, rinda ante él, las aclaraciones pertinentes y los archivos que las sustentan; si no le son remitidas o no fueren suficientes para aclarar las irregularidades, el Síndico rendirá inmediatamente al Ayuntamiento un informe detallado para que éste determine las responsabilidades administrativas, civiles o penales que correspondan.’ Por lo tanto únicamente el pleno del Ayuntamiento puede determinar las responsabilidades de algún funcionario.

“Autonomía. Es una aspiración desde 1998 que se creó en Chihuahua esta figura. El tener autonomía y presupuesto propio, se sigue buscando que cada ayuntamiento otorgue un porcentaje del total de su presupuesto para la mejora de sus servicios de auditoría. Este porcentaje que puede ser de solo el 2 o 3 por ciento mejoraría la capacidad para tener mejor equipo y más talentos dentro de la sindicatura.”

EL SÍNDICO COMO GARANTE DE LA HONESTIDAD PÚBLICA

“A lo largo de la última década, la literatura e investigaciones en torno a la administración pública en lo general y la Municipal en lo particular, así como los componentes de la misma y otros temas relacionados: federalismo, gerencia pública local, armonización contable, contabilidad gubernamental única, transparencia, rendición de cuentas etcétera han aumentado de manera considerable en nuestro país, lo que refleja una mayor preocupación por aumentar el grado de civismo local.

Quieren no solamente reafirmar el valor político y administrativo del síndico, sino que lo hacen con un enfoque ciudadano, es decir, buscando que los cambios propuestos redunden en una mejora sensible de la administración pública municipal.” Edgar Guillermo Reyes Delgado. Abogado, Catedrático y ex síndico municipal de Toluca, Estado de México.

Es pues, la figura del Síndico Municipal, un rol político y social con una gran tradición y raigambre en la historia del desarrollo de las comunidades, desde la antigua Roma, hasta nuestros días, y sus funciones –cuando se realizan adecuadamente- son sin duda alguna de gran importancia y relevancia para la ciudadanía, ya que aseguran un correcto desempeño de la autoridad municipal.

Se hace necesario, en este contexto, que los síndicos municipales cuenten con mayores herramientas para que su trabajo, traducido en recomendaciones a la autoridad administrativa municipal, tenga la fuerza suficiente para que dichas resoluciones tengan carácter vinculativo a la autoridad, es decir, que sea obligatorio su cumplimiento y de esa manera se cumplan los objetivos de su existencia.