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Debut ganadero

Por: Manolo de la Laguna | 27 de noviembre, 2018 - 06:00 | Opinión |

El frío y viento helao mañaneros, no nos impide realizar nuestra caminata diaria por el paseo Cuatro Siglos; eso sí, salimos bien enchamarraos para evitar alguna complicación bronquial; como es domingo, tarde se nos hace que no llega la hora del toro para ver a través del cajón idiota, la tercera corrida de la temporada grande en el templo taurino de la colonia Noche Buena.

La entrada fue pobre; el cartel modesto y las reses de Arturo Huerta y el debut ganadero de Arturo Gilio, reses que resultaron entre azul y buenas noches, porque solamente 2 bichos 2, uno de cada dehesa, se fueron al destazadero sin una oreja, porque así lo quiso la feligresía capitalina, quien es la que manda en la enorme basílica insurgentina.

Fue un festejo de rejoneo y toreo a pie; el jinete Andy Cartagena, vestido a la usanza campera andaluza y chaquetilla de color lorquiano, verde que te quiero verde, recibió a "Mi Preferido" y a Espartano", con los cuales realizó dos buenas faenas pero que, para nuestro gusto, carecieron de profundidad torera dadas las condiciones de los bureles, sin embargo la monta fue de un maestro del rejoneo y la labor del alicantino, así como las de sus caballos "Cuco, Cupido, Pinta, Mediterráneo, Picasso y Brujita", fue estupenda y al matar en todo lo alto a su segundo enemigo, el nativo de Benidorm, cortó una oreja y el pleno reconocimiento de los diletantes.

Los de a pie fueron los hidrocálidos Arturo Macías y Leo Valadez, llevando como sobresaliente (por ser solamente dos toreros) a Jorge López, vestido de tabaco y oro, en tanto que los matadores vistieron, el primero de azul marino y otro y el segundo de sangre de toro y oro.

Arturo lidio a "Bien Querido y a Dos Amigos", dejando ver su capacidad torera y regalándonos con el capote, verónicas muy limpias al marcar, como mandan los cánones, los 3 tiempos 3 de del lance clásico del toreo, rematadas con mucha pinturería, logrando meter al tendido en la canasta, en su faena de muleta, pero a la hora de la verdad, la Tisona no entró al primer viaje y El Cejas, solamente pudo escuchar aplausos en su dos enemigos.

Leo, como segundo espada (nos referimos sólo a los de a pie) esperó a "Orgulloso y a Tocayo" dejando ver que tiene hechuras de torero bueno con capote y muleta, tan es así que después de colocar los palitroques en medio de sonora ovación, realizó una faena muy torera, muy laboriosa, de mucha entrega, la cual corona con una soberbia estocada, ante una afición entregada que le exige al señor juez, le otorgue al de la bona terra, una merecida oreja que supo ganarla con el paño rojo y cortarla con la espada. Vale.  

Barrera de sol

Por: Manolo de la Laguna