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Disputa por la sucesión y la desaparición del CJPJE

Por: Alfredo Martínez de Aguilar | 02 de agosto, 2018 - 06:23 | Opinión |

En el horizonte a mediano plazo se vislumbra ya la pugna por la candidatura a la gobernación entre Raúl III Bolaños Cacho Cué, por un lado, y, por otro, entre Susana Harp y Oswaldo García Jr.  

Resurgió la disputa por la sucesión a la gobernación de Oaxaca. Es el móvil de la desaparición del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial (CJPJE). Por ahora, la soberbia perdió a Alfredo Lagunas.

Este último tuvo una mala lectura de los tiempos y ritmos políticos. Muerto el gobierno de Gabino Cué y vivo el de Alejandro Murat, no entendió que su tiempo había terminado en el Poder Judicial.

“¡Muerto el rey sexenal, viva el rey!” Ensoberbecido por el innegable poder político-periodístico de su tío Ericel, mi tocayo, se aferró neciamente a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia.

Hábilmente, pretendió convertir al Consejo de la Judicatura en su cabeza de playa para recuperar la presidencia del Poder Judicial del Estado. Pero no contó que enfrente hay más perversos que él.

Muy poco habrá de vivir quien no pueda ver que a la reforma para desaparecer el Consejo de la Judicatura, seguramente seguirá una contrarreforma para revivirlo por la LIV Legislatura local.

Ello, se facilitará más aún, si el “Tío Chel”, es electo coordinador de la Fracción Parlamentaria del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). La venganza es un plato que se come frío.

Por conveniencia e intereses económicos y compromisos políticos, se olvida que los carniceros de hoy serán las reses de mañana. La desaparición del CJPJE puede ser solo una victoria pírrica.

Los dos grupos políticos que se disputan el control de la administración de justicia desde el Poder Judicial del Estado reviven la eterna pugna desde los 70 entre el Grupo México y el Grupo Oaxaca.

Integraban este último grupo político, Jesús Martínez Álvarez, Ericel Gómez Nucamendi, Raúl Canela, Enrique Pacheco Álvarez, Manuel Siordia Mata, Jaime Grijalva Mejía y Hugo Manuel Félix García.

Para crecer y consolidar su fuerza política y empezar a tomar por asalto el poder en Oaxaca contaron con la genialidad de don José Martínez Bastida, quien les motivó a crear el diario Noticias.

Sin embargo, la perversidad de don Pedro Vásquez Colmenares desató la ambición, división y enfrentamiento del grupo, particularmente de los socios del diario Noticias, Pepe, Chuchín y Ericel.

Vásquez Colmenares ofertó la gobernación interina a Chuchín, quien era Secretario General de Gobierno. No obstante, le condicionó a venderle el 50 por ciento de las acciones de Noticias.

Hábilmente Pepe Martínez Bastida evitó que don Pedro, se hiciera socio del viejo diario Noticias sugiriendo a Chuchín y Ericel simular la venta del 33% de acciones del primero al segundo.

Al quedar don Pepe en franca desventaja con solo el 33 por ciento de acciones, inició el principio del fin del imperio periodístico que creó, a través de la Asociación Mexicana de Editores (AME).

El Grupo Oaxaca motejado como “La Pandilla”, se oponía rotundamente a compartir el poder con los llamados oaxaqueños “ausentes”, especialmente Heladio Ramírez López y Pepe Murat.

La guerra surgió en el gobierno de Manuel Zárate Aquino y se agravó tras su caída por la ambición desmedida de sus más cercanos colaboradores ilusionados en ser sus sucesores en la gobernación.

La traición de la iniciativa privada encabezada por “El Caudillo”, Juan José Gutiérrez Ruiz, quien vendió el movimiento en apoyo a Zárate Aquino, fue determinante en la caída de don Manuel.

Político mixterco, pero íntegro intelectual y materialmente, don Manuel había exigido al Secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, absoluto respeto a la soberanía del Estado de Oaxaca.

Reyes Heroles jamás perdonó a don Manuel. “El Caudillo” aseguró a éste que el paro general del comercio, industria y transporte era en contra de Zárate Aquino y no en apoyo al gobernador.

El pago de las 30 monedas a Juan José Gutiérrez, consistió presuntamente en el perdón fiscal por la presunta evasión fiscal en el pago de impuestos de su empresa embotelladora Barrilitos Okey.

Asimismo, le abrió las puertas como militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pepe Murat le entregó su carnet en el edificio de León 2 Altos, sede histórica del partido tricolor.

Consumada la traición, Reyes Heroles ofreció a Heladio Ramírez la Secretaría General de Gobierno, pero él ambicionaba ser gobernador y recomendó a su mozo de estoque, Crispín Carrera Rayón.

El gobierno interino del General Eliseo Jiménez Ruiz inició la descomposición y corrupción de los oaxaqueños. Perversamente, se dividió y enfrentó a los sectores e, incluso, a las propias familias.

La Noche Negra cayó sobre Oaxaca con la imposición del efebo echeverrista Heladio Ramírez. Arribaron ausentes y extraditables. Oaxaca se convirtió en el reclusorio más grande de México.

El saqueo inició con “la brigada del bigote grande”, y su jefe Augusto Gómez Villanueva. Antes, la puñalada trapera contra los oaxaqueños corrió por cuenta del alcohólico Jesús Reyes Heroles.

Iniciaron el creciente saqueo multimillonario de Oaxaca los echeverristas Félix Barra García, Fausto Cantú Peña, Alfredo Ríos Camarena, quienes habían estado presos por escandalosa corrupción.

Los “extraditables” tenían amplia experiencia en el saqueo de tierras y presupuesto de desarrollos turísticos en los fideicomisos Bahía de Banderas, Nayarit, y Cumbres de Llano Largo, Guerrero.

Al acaparamiento de tierras en la Costa Esmeralda, se sumaron los sucesivos gobernadores de Oaxaca, sobre todo, Diódoro Carrasco Altamirano, Ulises Ruiz Ortiz y Gabino Cué Monteagudo.

Hoy, la desaparición del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado (CJPJE) abre un nuevo capítulo en la permanente disputa por el poder desde la alcaldía capitalina y la gobernación.

Las razones, entre otras, es que a la fecha, no se ha podido concretar la implementación del nuevo modelo de justicia, debido a las carencias económicas y de planeación estratégica del mismo poder judicial, incluido el Consejo de la Judicatura.

Pero al mismo tiempo, se ha alimentado la existencia de un organismo administrativo que en Ios últimos años no responde a las exigencias y dinamismo de nuestro tiempo, justifica el Decreto de desaparición del CJPJE.

En un principio el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Oaxaca, estableció las bases jurídicas y administrativas para el fortalecimiento del sistema de impartición de justicia en el Estado, también lo es que con el nuevo dicho organismo extravió su rumbo y las necesidades de esa institución fueron realizadas directamente por la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado y sus áreas administrativas.

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Alfredo Martínez de Aguilar

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

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