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El cambio no es solo para políticos

Por: Alejandro Velasco | 31 de julio, 2018 - 05:42 | Opinión |

Con la llegada del nuevo gobierno federal ya se están escuchando los anuncios de lo que comenzará a ocurrir a partir de enero de 2019, fecha que, como dicen los retrovisores de los automóviles, “los objetos en el espejo están más cerca de lo que parecen”, ya que con la dinámica actual, parece que los días trascurren más rápido de lo ordinario, pese a que, efectivamente, siguen siendo de 24 horas, por lo mismo podemos afirmar que el 2019 está a la vuelta de la esquina y en menos de lo que nos percatamos ya estaremos celebrando las fiestas decembrinas, preámbulo al inicio del nuevo año, y en esto de la percepción de que los días transcurren más rápido, los comercios ponen su parte muy importante pues no bien ni siquiera hemos festejado una fecha importante cuando los centros comerciales ya tienen en sus anaqueles los productos relacionados a la siguiente celebración, lo que hace que se perciba como que vamos más rápido de lo normal.

Pero volviendo al tema, ya hemos escuchado a Marcelo Ebrard, próximo secretario de Relaciones Internacionales, -si todo sigue sin cambios-, haciendo el anuncio de que el IVA en las fronteras se va a ir  a la mitad, es decir 8%, los sueldos subirán al doble, el Impuesto Sobre la Renta, (ISR) que pagan las empresas bajará un 20%; operará la zona franca y las gasolinas regresarán al esquema de homologación, todo ello en la franja fronteriza y también todo lo anterior lo veremos desde enero de 2019, según lo dicho por el propio ex jefe de gobierno de la Ciudad de México, mientras que algunos expertos en el tema de la política y la economía afirman que si bien, muchos de los temas tienen que ver con la voluntad de quererlos materializar, también es cierto que pese a toda esa voluntad que se tenga, existen ciertos mecanismos que se tienen que poner en marcha para conseguir el objetivo y estos mismos mecanismos no son así como un automóvil Tesla, de esos que nos sorprenden por la alta tecnología que hace que se pongan en marcha de forma inmediata y prácticamente en automático, sino todo lo contrario, esto es, a paso de tortuga, pues desafortunadamente la burocracia, y en sí, la forma en que se mueven las instituciones, no solamente en México, sino en la mayoría de los países del mundo, incluidos los de primer mundo y para muestra ahí está el caso de los Estados Unidos, ya hemos visto como su presidente ha batallado para que le autoricen una de sus principales promesas de campaña; la construcción del nefasto muro entre México y su país, simplemente no ha podido hacerlo, claro que eso no lo desanima y cada que puede, mete presión para tratar de destrabar la autorización, pero ni así lo consigue; y en nuestro querido país, las cosas no son tan distintas, por supuesto que, si se tiene la voluntad de hacer que las cosas ocurran, se puede, incluso seguramente se trabajará en hacer más ágiles los tramites, pero mientras eso sucede, debemos comprender que el nuevo mandatario no trae la varita mágica, aunque sí, aparentemente, la voluntad de cumplir con las muchas promesas hechas a la población.

Y al margen de todo lo anterior, lo que no hemos escuchado de López Obrador es el llamado al pueblo para que, así como las cosas en el gobierno van a cambiar para bien de todos, es necesario que también los ciudadanos cambiemos, o que nos vayamos haciendo a la idea de que como consecuencia de los cambios en la esfera gubernamental, también nos veremos en la forzosa necesidad de hacer lo propio, de tal manera que ya no se va a valer que queramos mover influencias para tener ciertos privilegios, por lo mismo, en teoría, ya no habrá funcionarios que se presten a ese tipo de movimientos, así que será necesario que también el llamado al cambio se haga a la población en general con la intensión de que se cambie la forma de pensar y de actuar de algunos conciudadanos que salen a ver la forma de sacar provecho de los demás sea gobierno o particular, pues eso es una forma de corrupción, y al menos en teoría, todos estamos cansados de la corrupción y por lo mismo dispuestos a hacer lo necesario para erradicarla, al menos esa es la idea…