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Anaya en la Ibero

Por: Rubén Aguilar | 06 de junio, 2018 - 05:59 | Opinión |

Ayer, martes 5 de junio, Ricardo Anaya, candidato del PAN-PRD-MC, dialogó con los estudiantes de la Ibero Campus Santa Fe. La presencia de cientos de alumnos, reunidos en diversos espacios de la universidad, dio cuenta del interés que despertó el encuentro y de la importancia que la universidad, presidida por el padre jesuita David Fernández, da al intercambio de las ideas.

Lo más notable fueron las preguntas de los alumnos y las respuestas rápidas y al mismo tiempo muy informadas del candidato. Comentario aparte merece el intercambio entre Anaya y el periodista Jorge Ramos, exalumno de la Ibero, que viajó de Estados Unidos, donde vive, para moderar el encuentro.

Las preguntas de los estudiantes, seleccionadas al azar de una urna transparente, revelan que los jóvenes quieren un cambio serio y profundo de México, uno que mire al futuro. Las preguntas pedían respuestas puntuales sobre los cómos para transformar al país. Éstas eran también manifestación de sus rechazos a cualquier supuesto proyecto de cambio que quiera regresar al pasado.

Anaya con sus respuestas, siempre rápidas y muy bien estructuradas, muestra que tiene una información muy amplia y precisa de los temas más diversos y que tiene muy claro cuáles son las alternativas de cambio que pueden hacer un país mejor. Uno más justo e incluyente. Sus propuestas son viables, pensadas técnicamente, y se alejan de cualquier discurso demagógico.

El candidato ofrece respuestas sólidas que tienen tres características: Muestran que ha estudiado de los temas y conoce las experiencias internacionales sobre los mismos; expresa de manera clara cuál sería la postura del gobierno que presidiría y con la cabeza muy fría, evita todo tipo de formulaciones que pudieran tener un evidente éxito mediático. Siempre controla su lenguaje. Da más importancia al contenido que a la forma.

El intercambio entre Ramos y Anaya resultó muy atractivo. Las preguntas de Ramos y las respuestas de Anaya fueron aplaudidas por los estudiantes. El periodista con su estilo incisivo, ahora tal vez más que nunca, el sabe que la Ibero es su casa, hizo preguntas directas y complicadas. No había forma de evadirlas. Y Anaya, en uno de los mejores momentos de la campaña, respondió a todas con las precisiones y los matices que piensa deben contemplarse.

La reunión en la Ibero fue un ejercicio democrático, abierto y plural, cuyo formato exigía: se haga presente la inteligencia para preguntar y responder; estar muy bien informado sobre los problemas nacionales; tener propuestas de cambio para transformar al país; responder con rapidez y precisión, no hay posibilidad de la evasión, y siempre mantener el espíritu de diálogo.

Desde hace 20 años soy maestro de la Ibero, aquí hice mi maestría y doctorado, tengo admiración y respeto por la obra educativa de los jesuitas que tienen en todo el mundo. Cada semestre mis alumnas y alumnos me sorprenden. Siempre aprendo de ellos. El diálogo de Anaya con los estudiantes y de éste con Ramos fue un ejercicio que muestra la fuerza potencial del diálogo y el papel central de la universidad como espacio de discusión.

Rubén Aguilar Valenzuela 

Twitter: @RubenAguilar