20.9°C / 69.6°F
C: 18.00 | V: 18.50

Carlos Segundo y el doblaje en México

Por: Eduardo Lara | 23 de febrero, 2018 - 08:17 | Revista |
Cortesía

Ciudad Juárez.- Se estima que en Latinoamérica existen 450 millones de consumidores de doblaje, lo que ha convertido a esta industria en un sector importante, dado que en México se prevé que se realiza hasta el 65 por ciento de lo que se produce en la toda la región.

Sin duda, uno de los artistas de la voz más importantes dentro del mundo del doblaje y locución comercial es Carlos Segundo, quien tiene más de 38 años en el medio y ha brindado su talento para el desarrollo de un sin fin de personajes que vemos tanto en el cine, como en la televisión y los videojuegos.

Carlos ha aceptado otorgar unos minutos a Revista Net para platicar sobre su trayectoria y los retos a los que enfrenta la industria en la actualidad, pues asegura que ha cambiado en lo tecnológico, pero no a nivel artístico.

Revista Net (RN): Carlos, eres uno de los artistas de doblaje más importantes de México, ¿ya lo has visto todo o qué te falta por hacer?

Carlos Segundo (CS): “Me faltan muchísimas cosas, no lo he visto todo, todos los días descubres cosas nuevas, aprendes algo nuevo e intentas mejorar en lo que haces, yo empecé en el ‘79 y sigo aprendiendo, ya sea de los compañeros, de los actores que me toca doblar, es maravilloso, ellos son mis mejores maestros.

Cuando me preguntan con quién tomo clases de actuación, yo les digo que con los mejores del mundo, una vez me tocó doblar a Dustin Hoffman, que tiene como 80 años pero tiene una manera de actuar que es toda una lección. No es que haya aprendido todo, en esto siempre hay mucho que aprender y estoy fascinado, porque es lo que más me gusta hacer en la vida, entonces cuando encuentras lo que más te gusta y vives de eso no hay nada mejor.”

A lo largo de su carrera, Carlos ha tenido la oportunidad de interpretar a personajes que han marcado a muchas generaciones, pues su voz ha dado vida a figuras animadas como Píccolo o Woody, sin embargo, también hemos podido escuchar su trabajo al momento de doblar a actores como Daniel Craig (James Bond); Vin Diesel o Alan Rickman (Severus Snape)

RN: Qué es lo más complicado, hacer doblaje para animación o live action?

CS: “Las dos cosas tienen sus complicaciones, en el live action debes comprometerte mucho con la actuación que tiene el actor original, por ejemplo Daniel Craig y Vin Diesel son muy distintos, Vin Diesel tiene una voz grave, potente, y Craig tiene una más ligera pero es un gran actor, a mí me gusta trabajar con gente como él (Daniel Craig) porque es camaleónico, puede hacer tanto comedia como drama”.

Nuestro entrevistado comenta que Daniel Craig vino a darle un giro distinto al personaje de ‘James Bond’ y nos cuenta su experiencia al momento de hacer el doblaje en español del seductor espía, creado por el periodista y novelista inglés Ian Fleming en 1953.

“El icónico es el que hizo Sean Connery, pero el giro que le dio (Craig) fue extraordinario, y tuve la fortuna de que me llamaran para doblar a James Bond, todos los días son retos nuevos, cuando hago casting para una película y me entusiasmo con un personaje o actor de renombre, me siento como niño y me sigue entusiasmando como el primer día.

Cuando llego a doblar la película (007: Casino Royale), tenía la ilusión de hacerlo y decir -Mi nombre es Bond, James Bond- y no lo decía y a la mitad de la película les preguntaba cuándo lo iba decir y me comentaban -Creo que no lo dice-, y fue hasta el final de la película, cuando el personaje se acerca hacia el villano con su rifle y dice -Mi nombre es Bond, James Bond- y termina la película, fue un sueño hecho realidad”, compartió.

Entre anécdotas, Carlos nos comparte algunas galletas de mantequilla que guardaba entre sus bolsillos para seguir platicándonos sobre cómo fue que decidió dedicarse al mundo de la actuación y el doblaje.

Segundo Bravo es licenciado en publicidad y ha estudiado un diplomado en cinematografía; es hijo del periodista de cine y actor Carlos Bravo y Fernández "Carlhillos", lo que llevaría a Carlos hasta la Compañía Latinoamericana de Doblajes (CLADSA) y Servicio Internacional de Sonido (SISSA) (mejor conocidas coloquialmente como Oruga), empresas de doblaje ubicadas en la calle del mismo nombre y cerca de los Estudios América (actualmente Azteca Digital) entre Calzada de Tlalpan y Canal de Miramontes, al sur de la Ciudad de México.

RN: No sólo eres actor, sino también locutor comercial, productor y publicista, ¿por qué elegir esta carrera?

CS: “Yo creo que la vida te pone donde debes estar, yo cuando estudié publicidad, mis compañeros de escuela me pedían grabar los promos por la voz que tengo y ahí empecé, me acuerdo mucho de locutores como Ignacio Santibáñez, yo lo oía y me gustaba mucho también Jorge Zúñiga que era el locutor de Carta Blanca y trataba de imitar lo que hacían ellos y empiezo a grabar las campañas en la escuela y poco a poco fui encontrando mi estilo”.

Al terminar la licenciatura, Carlos asegura que comenzó a buscar trabajo en la producción de teatro y fue en la obra “El Hombre de la Mancha” cuando llegó su oportunidad, pues al platicar con Germán Pliego, quien montaba la puesta en escena se percató de la particular voz, por lo que lo invitó a hacer casting.

El propio Pliego recomendó a Carlos a tomar clases de canto con el maestro Enrique Jaso, quien ayudó a nuestro entrevistado a desarrollar el potencial de su voz. El ingreso al mundo del doblaje llegó al poco tiempo.

“Buscaba trabajo en cine, yo trabajaba en la empresa disquera que ahora es Sony Music en aquella época se llamaba Discos CBS y hay dos cosas que no soporto, los horarios y los jefes, entonces dejo la publicad y mi papá me presentó a unos productores amigos suyos y llegué a Estudios América y las películas que estaban filmación ya tenían a sus actores contratados y me dijeron vente en unas 2 o 3 semanas; en el comedor estábamos comiendo mi papá y yo con el maestro Fernando Álvarez y en la plática me oye hablar y me propuso hacer doblaje, me preguntó si era actor, le dije que ya tenía algo de trayecto.

Me di la vuelta por los estudios de doblaje que era el Estudio Oruga y nos encontramos a dos amigos de mi papá que era Luis Manuel Pelayo que hacía la voz de Kalimán y Carlos Petrel que doblaba al señor Spock en Viaje a las Estrellas y cuando los oigo hablar y que saludan a mi papá quedé en shock, porque era lo que veía en televisión y decidí quedarme ahí, me sentí como en Disneylandia y desde entonces no he dejado de hacer doblaje.

RN: ¿Cuál ha sido el personaje que más te ha marcado?

CS: “El doblaje me ha dado muchas satisfacciones, en aquella época, nadie sabía quiénes hacían las voces, éramos ilustres desconocidos y me gustaba porque la fama me ha dado mucha pena siempre, y ahora resulta que a la gente gusta de mi trabajo.

La primera oportunidad fuerte que tuve fue en una serie que se llamaba -Los Magníficos (A-team)- en los 80’s, después vino Alf y fue un súper trancazo y de ahí surgieron otras, después llegó Dragon Ball, Toy Story, Harry Potter, muchos personajes que la vida me ha permitido hacer y no estoy encasillado en uno solo, probablemente Píccolo es el más famoso pero igualmente Alf, Woody, Goofy son conocidos”.

RN: ¿Te has encariñado con un papel en especial?

CS: Con Alf se me permitió cambiarle la voz original, al darme esa libertad pude aportarle algo, y ya tenía maestros creativos como Jorge Arvizu “El Tata”, gran amigo; Julio Lucena; Víctor Alcocer; Víctor Mares que le añadían cosas a los personajes que no venían en los libretos, chistes muy locales y le cambiaban cosas y con Alf así ocurrió, ese es un personaje que marcó mi carrera.

De ahí llegó uno que jamás pensé que tuviera las repercusiones que tuvo, que fue Píccolo, yo llegué a Dragon Ball invitado por Gloria Rocha, a quien conocemos cariñosamente como “La Madrina”, quien me dijo -tengo que encontrarte un personaje fijo- y así doblé al original Píccolo Daimacú, ese personaje se suponía que iba a durar toda la serie porque era un supervillano y fue el primero en insultar a otros personajes, porque les decía -sabandija- porque yo les quería decir un insulto a los terrícolas pero no se podían decir palabrotas; era sarcástico, siendo que Píccolo no era gracioso, era hasta amargado, pero se me permitió usar sarcasmos.

A Carlos le emociona platicar del habitante del planeta Namek, puede apreciarse en la forma cómo se expresa de él, pues sin duda, el animé de Dragon Ball, creado por Akira Toriyama en 1985 y que actualmente sigue vigente ha permitido a muchos artistas de la voz tener contacto con sus fans, debido a conferencias y eventos especiales.

”El personaje tiene una evolución por el cariño hacia Gohan, el hijo de su peor enemigo que era Gokú, luego a Akira Toriyama se le ocurrió dejarlo como niñera y ya no me gustó tanto porque él era un gran guerrero, en ocasiones llegó a ser hasta más fuerte que Gokú o Vegeta, ese es otro de los personajes más importantes.

Luego llega Woody, y ahí hay una anécdota muy curiosa porque yo hice casting para interpretar a Buzz (Lightyear) y no me quedé, pero a la gente de Disney le gusté para Woody y eligieron a Luis Orozco para Buzz, es otro muy importante para mí porque hay muchos niños y jóvenes que dicen -yo he crecido viendo a Toy Story- son personajes que me han permitido no encasillarme”.

A lo largo de casi 39 años detrás de los micrófonos, Carlos también ha dedicado su tiempo a la locución comercial, así como al doblaje para videojuegos, una industria que ha tomado fuerza en los últimos años.

“He grabado varios videojuegos como Overwatch, Halo, Gears of War, también como locutor he colaborado con muchas marcas como Mattel, yo era el que decía -Hot Wheels, es de Mattel- o era el que decía -Confía en Colgate-, o era el dulce rojo de los M&M’s, la versatilidad me ha permitido hacer muchas cosas”.

Carlos asegura que quiere hacer algo que le guste a la gente, por lo que continúa yendo a convenciones, ofrece conferencias, pláticas en universidades y talleres; además de que actualmente cuenta con un estudio de grabación donde hace publicidad y doblaje junto con su hijo, quien le ha seguido los pasos.

“Yo estoy asociado con mi hijo, somos socios, el también es actor de doblaje, entonces trabajamos juntos y me da gusto, eso es lo que estamos haciendo, y lo haré hasta el último de mis días, hacer lo que me gusta”.

RN: ¿Cómo ha evolucionado el doblaje en México?

CS: Ha evolucionado tecnológicamente en mucho, cuando llegué se hacía con película de cine y banda magnética, hoy se hace digitalmente; artísticamente antes era más rico, porque trabajábamos todos al mismo tiempo, éramos cinco o seis personas en el atril y hoy todos están en su canal y no hay retroalimentación, es más puro el audio, es más fácil hacer la edición, pero antes era más artesanal y más rico, no tan impersonal”.

Es así como Carlos concluye la entrevista y anécdotas de su trayectoria como uno de los artistas de la voz más importantes en América Latina.