16.3°C / 61.4°F
C: 17.40 | V: 18.40

Robo de tapas de alcantarilla

Por: Alejandro Velasco | 01 de febrero, 2018 - 03:15 | Opinión |

Nuestra ciudad padece de muchas carencias entre las que podemos contar calles bien pavimentadas, alumbrado público adecuado, electrificación subterránea, buena urbanización, mantenimiento a lo que ya se tiene, transporte público muy malo, tanto el colectivo como los llamados Uber, drenaje pluvial, además de que el drenaje sanitario con el que contamos se está cayendo a pedazos y a eso le podemos añadir, muy desafortunadamente, el vandalismo; y es que pese a que todo lo anteriormente señalado es perceptible por todos, todavía hay gente que, aparentemente sin oficio ni beneficio, se dedica a destruir lo poco que se consigue instalar en un intento por remodelar nuestra deteriorada ciudad, es así como los esfuerzos que se han hecho en el pasado han quedado nulificado ante la acción destructiva de ciertas personas que por alguna razón desconocida, todo lo que ven en buenas condiciones de inmediato buscan la forma de arruinarlo, y las pruebas están a la vista de todos, pues no es extraño ver señalamientos viales cubiertos de graffiti, bancas instaladas en las calles de la ciudad para que la gente que camina pueda descansar o esperar el camión destruidas a golpes, alumbrado público derribado a propósito para robarle el cable de cobre que lleva dentro, postes y semáforos cubiertos de todo tipo de pegotes que nunca retiran y lo más lamentable es que quienes se encargan de darles una manita de pintura lo hacen encima de lo que tengan pegado, no les dan una limpiada ni por error.

También es muy común ver como los puentes elevados, lucen sendas pintas a los pocos días de inaugurados o pintados; en el centro de la ciudad, lo botes de basura tenían tapas con formas de payasos o animales y también han corrido con la misma suerte, rayados, destruidos o simplemente desaparecidos por que a alguien le gustaron y decidió llevárselo a su casa; en el caso de las bancas que fueron pintadas con llamativos diseños, ya lucen muy deterioradas o maltratadas; los caballos que también mostraban imágenes muy atractivas, nunca se respetaron y quien pudo hasta se subió a uno para tomarse una fotografía, sin importarle sin con su actuar podía destruir la figura; actualmente la administración municipal está tratando de ubicar unos luchadores fabricados durante el trienio pasado para ponerlos en exhibición y que formen parte del disfrute de los juarenses, lo malo es que ya sabemos que suerte van a correr en caso de que estén en la vía publica.

Otro aspecto muy importante en cuanto a destrucción se refiere, lo representa el robo de tapas de alcantarilla, pues no solo se afecta el sistema de drenaje, sino que también pueden ocurrir accidentes con la gente que, sin fijarse, pueda caer en uno de estos orificios, pues los perjuicios pueden ir desde un simple golpe, hasta fracturas o la muerte, como ocurrió hace ya varios años en que una pequeña cayó dentro de una alcantarilla sin tapa que se llevó a la pequeña y a una persona que intentó rescatarla, acabando con la vida de ambos y todo porque alguien decidió llevarse lo que no era suyo.

Lo malo es que parece que a nadie le interesa terminar con este problema que también provoca severos daños a la suspensión o llantas de los automóviles, se supone que ya en el pasado se han intentado estrategias como colocar tapas de materiales no metálicos, que, por lo mismo no resultarían atractivas para los ladrones, ya que carecen de valor para las recicladoras. Y precisamente  por la desatención a los negocios que se dedican al reciclado de materiales, es por lo que se piensa que no hay intensión de acabar con el robo de tapas de alcantarilla, pues sería tan sencillo como asignar a un par de agentes a buscar y ubicar esos lugares donde compran cualquier tipo de metal sin importar si es robado o no y aplicar las sanciones y detenciones correspondientes, y hacerlo público para que quien continúe robándose las tapas sepa a lo que se atiene, lo malo es que ese tipo de acciones no se ve, para cuando se pudieran llevar a cabo.

Y mientras se siga enviando el mensaje de que quien se robe este o cualquier otro mobiliario urbano no será castigado o detenido, esta práctica continuará y de plano esa no es la idea…