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Responsabilidad con el entorno

Por: Alejandro Velasco | 05 de enero, 2018 - 03:15 | Opinión |

Ya estamos por finalizar el puente “Guadalupe-Reyes”, llamado así porque comienza el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe y finaliza el 6 de enero, fecha en que celebramos la llegada de los Reyes Magos, por cierto que en el interior del país, esa fecha, 6 de enero, es la buena para los niños, pues es cuando reciben sus regalos, consistentes la mayoría en juguetes; muy distinto a lo que vemos nosotros en frontera, en la que nos apegamos mucho a la costumbre anglosajona, en la que es el 25 de diciembre cuando los más pequeños, pero también los adultos reciben algún presente, derivado de la celebración.

Por lo mimo, seguramente en la mayoría de los hogares, oficinas y centros laborales, comenzarán con el retiro de los adornos alusivos a la navidad, pasado el Día de Reyes, para así concluir con la festividad, y precisamente previendo esa actividad, las autoridades ya se preparan para recibir uno de los adornos que se desechan en el primer mes del año y se trata del pino de navidad, pues todavía mucha gente prefiere poner uno natural en lugar del practico artificial que se puede usar cada año, el cual sirvió como adorno principal de la referida celebración, pero como es natural, ya no se puede guardar para usarse el siguiente año, por lo mismo muchas personas lo que hacen es simplemente sacarlo de su domicilio en espera de que cuando pase el camión recolector de basura se lo lleve con el resto de desechos, sin embargo los empleados de la dirección de limpia no tienen entre sus obligaciones llevarse estos residuos, pues no se trata de basura, sino de algo que todavía tiene un uso adecuado, pues se puede utilizar de dos formas; como abono para las plantas y árboles que se encuentran en los pocos parques públicos de la ciudad, o como leña para la gente de más escasos recursos quienes como única alternativa de mantener sus hogares más o menos a una temperatura soportable, cuentan un calentón o estufa de leña o ya de mínimo algún anafre, incluso hasta un tambo en el que meten los trozos de madera al que le prenden fuego para mitigar el frio.

Tomando en cuenta lo anterior ya las autoridades eligieron algunos lugares para instalar depósitos especiales a donde los ciudadanos deberán llevar ese árbol natural ya seco, y adicionalmente se pueden llevar las plantas denominadas “Noche Buenas”, ya que en muchos casos, estas vegetaciones se secan pasadas las festividades, por lo mismo también se pueden convertir en composta, material muy útil para enriquecer la tierra donde se tenga algo plantado o como una forma de preparar la tierra que por alguna razón ya  no es muy apta para sembrar, debido a muy distintos factores.

Y es que como ciudadanos debemos poner nuestro granito de arena para ayudar a la regeneración de nuestro mundo, pues de otra forma simplemente nos lo iremos acabando, por lo mismo se requiere ser consciente de que todos debemos colaborar, pues ya los efectos de nuestra falta de cuidado lo vemos con los cambios climatológicos que se están dando, y el ejemplo más palpable que tenemos en este momento es la tormenta invernal con nieve, lluvia helada, y fuertes vientos, que azota a los Estados Unidos y que está rompiendo records históricos en aquella nación y lo mas lamentable es que ya cobró la vida de 12 personas; pero si no queremos darnos cuenta de que ese tipo de fenómenos tiene relación directa con el cambio climático que nosotros estamos provocando, estos seguirán con las consecuencias naturales de estar terminando con los recursos e influyendo en los ciclos naturales de nuestro mundo, así que si es usted de los que prefirieron un pino navideño natural, justo es que se actué con responsabilidad y se lleve lo que quedó, hasta estos contenedores que le darán el uso más adecuado al mismo, evitando que termine en la basura, al menos esa es la idea…