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Tarde azteca-española

Por: Manolo de la Laguna | 04 de diciembre, 2017 - 06:07 | Opinión |

Tercer festejo en la México, con regular entrá y un champurrao de ganaderías, todas con er mismo defecto, falta de bravura en sus reses que, sin embargo, gracias a los toreros, la Academia se emocionó, que para eso va a una plaza de toros, al pagar su boleto y hacer posible el espectáculo taurino.

Nuevamente fueron 8 toros 8, del Vergel para el rejoneador, de Teófilo Gómez y de Barralva, para las infanterías; no sabemos qué diga el reglamento al respecto, pero bueno... en este México nuestro todo se puede; sea por el amor de Dios, la Marimorena der Tepeyac y la virgen de la Macarena.

Rejoneó Jorge Hernández Gárate a "Regiomontano", el potosino cabalgó bien en el lomo de sus caballos, uno alejandrino "Bucéfalo" y otro empecatao "Quinto Pecao" (la gula es er quinto pecao capital), pero al final algo le sucedió al toro, al que el cavaleiro mata mal, escuchando algunas protestas de la soberanía, pero insistimos, su monta fue buena, elegante y un tanto cuanto espectacular.

El Maestro Enrique Ponce, de porcelana y oro, se sublimó con 3 toros 3, "Un Sueño",  "Festivo" y uno de regalo "Vivaracho"; Quique logró su toreo de salón a que nos tiene acostumbraos, ejecutando er de Chiva, Valencia, muletazos lentos, suaves, atelonaos, pues los toros "artistas", iban paso a paso y en ocasiones, ni así pasaban completos, por esto no fue pretexto para que la Democracia no se emocionara y le gritara al elegante arlequín hispano, el grito consagratorio de ¡torero!, 'torero! en el toro de regalo y aunque lo mata de fea manera, la locura en el tendido obligó ar jué a concederle las dos orejas, a este señorito de los ruedos. Triunfo español. Gracias Don Enrique, por su donativo para los damnificaos del terremoto, a través de la fundación Carlos Slim.

Sin embargo el triunfador de la tarde en la lidia ordinaria, lo fue, sin duda alguna, el azteca Octavio García "El Payo", su primero se llamó "Maitecho" o algo parecido, con el que escuchó dos avisos, mientras que a su segundo "Murmullo", logró cuajarle una buena faena que también emocionó al Cónclave, logrado cortar la primera y única oreja de la tarde, que paseó satisfecho el rubio queretano que todas quieren.

Joselito Adame, después de su fracaso en er mano a mano con Er Juli, sacó la casta con "Jocoso" y "Conciliador" y con ambos trató de reconciliarse con la afición capitalina, lográndolo al hacer un toreo, serio, sereno, viril, en sus dos enemigos, llevándose también una tremenda paliza, pues al poner el segundo par de banderillas a su segundo animal, tropezó por la arena y fue por el suelo a rodar, como dice er poema de Vicente Valaguer, Balada Catalana, rompiéndole er bicho la talequilla en el frente y la parte trasera, y aunque escucha dos cornetazos, la Soberanía obliga a Joselito a dar una vuelta en el ruedo. Vale.

Barrera de sol

Por Manolo de la Laguna