9.8°C / 49.6°F
$18.20 - $19.20

La enorme riqueza que se nos va.

Por: Humberto Leal Valenzuela | 27 de noviembre, 2017 - 06:06 | Opinión |

Nuestro municipio, territorialmente hablando, tiene una mina inagotable de riqueza que está a la vista de todo mundo y sin embargo pocos descubren.

Los primeros colonizadores de estas tierras, después de los naturales, vinieron buscando la riqueza enterrada que en esos tiempos le daba valor a las naciones.

Y desde luego encontraron grandes yacimientos de metales preciosos que forjaron la fortuna de muchos aventureros convirtiéndolos en hombres de bien.

Los tesoros encontrados en el subsuelo fueron bastante significativos, sobretodo en la parte sur del estado, Santa Bárbara, Parral, San Francisco del Oro, y otros emplazamientos.

Hasta el siglo XIX, casi el único valor con que se medía la fortuna era el oro y la plata y México era prodigo en estos recursos. Pero estas riquezas sirvieron para apuntalar las viejas aristocracias europeas e impulsar la revolución industrial.

Con la llegada del siglo XX se dieron cambios en la economía y las finanzas mundiales y un nuevo elemento irrumpió en el orbe como signo de poder y riqueza: El Petróleo y todos sus derivados.

Hasta la fecha las más grandes empresas del mundo son las que se dedican a la explotación de los energéticos y son las que obtienen la tasa más alta de ganancias y la gran mayoría de los conflictos bélicos de los últimos cien años se han dado por las ambiciones derivadas de su posesión.

México tiene el privilegio de contar en su territorio de grandes yacimientos de hidrocarburos pero una vez más solo hemos visto pasar nuestra riqueza que ha ido a forjar las estrategias de dominación mundial de las grandes corporaciones.

El presente siglo XXI está trayendo también muchos cambios en la conformación mundial de los valores materiales. Ahora es el aprovechamiento de los recursos naturales para la generación de energías limpias: el sol, los vientos, la geotermia, las mareas, etc.

Nuevamente México es inagotable en estos recursos naturales con más de 10 mil kilómetros de playas, fuertes vientos que cruzan nuestro territorio y no se diga el sol intenso que nos cobija.

Ciudad Juárez, por su radiación es un lugar privilegiado en el mundo para convertir el sol en electricidad, pero nuevamente son los europeos del norte quienes han descubierto esta riqueza y están realizando grandes inversiones en esta área.

Esta enorme mina energética que tenemos sobre nuestras cabezas va a generar las grandes fortunas de este siglo y, una vez más, no será para los mexicanos.

Anagnórisis

Por Humberto Leal Valenzuela.