15.4°C / 59.7°F
$18.20 - $19.20

Miedo a las inyecciones

Por: Alejandro Velasco | 07 de noviembre, 2017 - 03:15 | Opinión |

Actualmente la medicina ha logrado avanzar de forma significativa para combatir y prevenir muchas enfermedades lo que ha dado como resultado que la esperanza de vida cada generación sea más alta y con mejor calidad, y eso es fácil de comprobar simplemente basta con comparar a la gente pues anteriormente quien tenía 35 o más años se veía mucho mayor de lo que hoy en día se ve, por ejemplo alguien de 35 o 40 años luce en mejores condiciones hoy que anteriormente, por lo mismo actualmente decimos que los treintas son los nuevos veintes y así le bajamos una década a la edad, por lo menos en apariencia, pero sobre todo si la gente se cuida y acude de forma regular con el médico y el dentista, sobre todo este último, porque cuando faltan piezas dentales, da la apariencia de mayor edad, por lo mismo debería ser uno de los médicos que más visitáramos, obviamente por tener una buena salud bucal, pero también se vale el consultarlos al menos por apariencia, pues al final de cuentas, tendremos una buena salud y eso es lo más importante.

Esto se lo comentó porque mucho del medicamento y las vacunas que nos permiten tener una mejor salud se suministran vía intramuscular, o lo que se conoce como  inyección, procedimiento que desafortunadamente no goza de mucha popularidad, pues existe gente que le tiene terror a las jeringas, incluso se trata de una fobia la cual se denomina tripanofobia, misma que provoca en quien la padece; miedos injustificados, irracionales, intensos e incontrolables, ello da como resultado que algunas personas prefieran alejarse de los consultorios y las clínicas de salud, precisamente evitando el piquete.

Y este miedo, fobia o terror a las inyecciones, provienen desde la infancia y ahí los padres de familia son los principales responsables o los adultos que tengan a su cargo a los pequeños, con sus excepciones pues existen jóvenes que de niños recibieron sus vacunas e inyecciones para tratar algún padecimiento sin problema alguno, ya que sus padres se los manejaron como algo normal, necesario y muy poco doloroso, incluso les dijeron que se trataba de una pequeña molestia, pero ya de grandes por alguna razón desarrollaron ese temor al dolor, mismo que es infundado, pues la realidad es que el piquete no es nada en comparación con las molestias que previene, por supuesto que debemos reconocer que existen algunos fármacos que por su consistencia si provocan mucho dolor, pero son los menos.

Lo malo es que esos miedos o fobias también dan como resultado que no se atiendan las campañas de vacunación como por ejemplo la de la influenza, bilógico que cada año se debe suministrar a la población para no desarrollar este padecimiento que produce muchas molestias y que si no se atiende de forma oportuna y adecuada puede causar en casos extremos, la muerte.

Mientras que en relación a las vacunas se ha generado otra creencia que impide que los pequeños sean vacunados y se trata de las suposiciones que hacen los adultos de que las inmunizaciones en lugar en ayudar a prevenir una enfermedad, provocan otras, incluso esta forma de pensar ha incitado que en países como Italia se tuvieran que tomar medidas drásticas para obligar a los padres a vacunar a sus hijos, aplicándoles multas arriba de los 7 mil euros para quien incumpla con tal disposición; y es que según una nota publicada por el periódico El Universal en su edición digital, para los especialistas en salud pública, los fuertes brotes de sarampión que ha padecido ese país, hicieron obligatoria tal medida, pues el 88% de los casos registrados no estaban vacunados contra tal virus, según datos del Instituto Superior de Sanidad de Italia.

Mientras que en el caso de nuestra localidad y regresando a la vacuna contra la influenza, hay mucha gente que no quiere aplicársela precisamente porque, según ellos en lugar de prevenirlos, les da la enfermedad, por lo mismo la evitan, sin embargo, la realidad es otra y lo que recomienda el sector salud es aplicarla, de esta forma se evita el enfermar o si se llega a presentar el padecimiento, es de mucho menor intensidad que si se presentara en personas no vacunadas, así que si pretendemos pasar esta temporada con las menores molestias posibles es necesario perderle el miedo a la vacuna y aplicársela, al menos esa es la idea.