15.4°C / 59.7°F
$18.20 - $19.20

Niños obesos

Por: Alejandro Velasco | 01 de noviembre, 2017 - 03:15 | Opinión |

Muy impresionante el caso que documenta el periódico nacional Milenio, en su edición digital de un bebe de 10 meses originario de Colima, mismo que pesa 28 kilos, peso que correspondería a un niño de 9 años en condiciones normales, tal situación tiene muy preocupada a su mamá quien ya acudió con distintos especialistas para tratar de saber qué es lo que tiene el pequeño de nombre Luis Manuel González, el cual hasta el momento se tiene la teoría de que padece un extraño síndrome denominado Prader Willi, enfermedad poco frecuente en la población mexicana y que se provoca por factores genéticos y afecta principalmente al hipotálamo, que es la parte del cerebro que se encarga de controlar el hambre, la temperatura corporal y el sueño, por lo mismo él bebe tampoco puede dormir lo que ya le está afectando al resto de su familia, sin embargo todavía no se confirma el mencionado padecimiento, y será hasta noviembre que se pudiera corroborar tal diagnóstico.

Pero al margen de este caso en particular, en el que el causante de la obesidad del pequeño es un raro padecimiento; en México tenemos el nada honroso primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil, mientras que por otro lado también la niñez mexicana está sufriendo en algunos sectores, de ciertos niveles de desnutrición y bajo peso, lo que deja como resultado que en nuestro país tengamos un problema importante en cuanto a una buena nutrición, pues en ciertos casos vemos niño y jóvenes muy delgados, frente a otros que están ya en el nivel de sobrepeso y obesidad, y en ese problema los principales responsables son los padres de familia, y no los medios de comunicación como luego se dice, que por las campañas publicitarias agresivas donde les invitan a consumir una serie de productos procesados con altos niveles de sodio y azúcar, se detona la demanda de los mismos.

Por su parte la autoridad pone su granito de arena y crea campañas tendientes a que las familias mexicanas adopten hábitos alimenticios saludables, además de que los invita a realizar actividad física que contribuya a una buena condición física, sin embargo cuando se acude a alguna clínica del IMSS los módulos que tienen a su cargo esas recomendaciones y que incluso pesan y miden al derechohabiente para diseñarle un régimen alimenticio adecuado para bajar o mantener un peso adecuado, esos espacios están desiertos, de hecho se le habla a la gente para que se acerquen y ni así lo hacen por lo mismo es un problema de salud pública pero también de actitud, pues no se está dispuesto a hacer lo necesario para bajar de peso y controlarlo, a menos que se haga más por cuestiones de imagen y estética, de otra forma se hace caso omiso a las recomendaciones.

Lo malo es que tampoco les estamos enseñando a los más jóvenes que los buenos hábitos alimenticios y de ejercicio es lo más adecuado para conservar la salud, pues desde pequeños y sin que los niños lo pidan, sus padres les ofrece todo tipo de alimentos no adecuados como frituras, pizzas, hamburguesas, y demás comida rápida que no necesariamente es la más adecuada para el desarrollo de los más pequeños.

Pero lo más lamentable es que después son los propios padres los que se quejan cuando los niños de inmediato reaccionan pidiendo les compren un helado, cuando escuchan la música de los camioncitos que venden nieve o al escuchar las campanitas de los paleteros, pues primero ellos, los padres, los condicionaron a que cuando escuchaban esa música era porque se acercaba el vendedor y se les compraba tales artículos, cosa que bien pudieron evitar, pues existen niños a los que no se les enseñó eso y escuchan la música pero para ellos no significa nada y siguen jugando o realizando la actividad sin inmutarse, por lo mismo somos los padres de familia los responsables de lo que nuestros hijos comen, por lo menos mientras son pequeños, ya después será cosa de ellos, pero también tomarán decisiones basados en lo que les enseñaron sus padres y esa debería seguir siendo la idea.