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Cientos de quejas ante la CNDH, freno a la CNTE

Por: Alfredo Martínez de Aguilar | 30 de octubre, 2017 - 06:13 | Opinión |

La vida es sumamente generosa con algunas personas. Es el caso del gobernador Alejandro Murat quizás el más joven mandatario estatal en el país. Inteligente y comprometido con Oaxaca y su proyecto nacional, ha convertido la tragedia en oportunidad de servicio y crecimiento político válido.

El Ejecutivo estatal sabe muy bien que cualquier crisis es una gran oportunidad de crecimiento. Así ha ocurrido con la devastación provocada por los sismos del 7 y 19 de septiembre en 283 municipios del estado, particularmente en 41 localidades de la región del Istmo de Tehuantepec.

El resurgimiento de la embestida de los capos, sicarios y comandantes públicos y clandestinos del Cártel de la Sección XXII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), es otra gran oportunidad para revertir sus presiones y chantajes a lo largo de 37 largos años.

A la fecha, la pelota está en la cancha de los oaxaqueños, especialmente de los padres de un millón de niños de educación básica, cuyos hijos siguen perdiendo miserablemente el tiempo por las movilizaciones de los 84 mil trabajadores de la educación en las diversas regiones.

Los afiliados y socios más que los dirigentes de las diversas cámaras y organismos empresariales tienen, también, que sacar la casta y defender en principio sus intereses y sus derechos, toda vez que son quienes más patrimonio personal y familiar, bien o mal habido, tienen que perder.

No desconocemos que en la mayoría de los casos la complicidad empresarial con el poder y los gobiernos en turno impiden que puedan defender sus legítimos intereses y derechos. Claro en algunos casos su riqueza es resultado de su inteligencia, preparación, habilidad trabajo y ahorro.

Unos y otros, así como la mayoría de los oaxaqueños, jamás deben olvidar las enseñanza del Benemérito de las Américas, don Benito Juárez García, hermano mayor de los oaxaqueños, quien sentenció con justa razón para evitar baños de sangre: “Todo dentro de la ley; nada fuera de ella".

Jamás debemos olvidar que si queremos vivir en paz tenemos que prepararnos para la guerra. Carl Von Clausewitz, uno de los más influyentes historiadores y teóricos de la ciencia militar moderna, afirmó que --La guerra es la continuación de la política por otros medios--. 

Hoy, después de medio siglo de anarquía y de convertir ésta en la principal fuente de riqueza mal habida en Oaxaca por tirios y troyanos, la solución civilizada, pacífica y legal, radica en la presentación de cientos o miles de quejas por violación de derechos humanos ante la CNDH.

Corresponde tomar cartas en el asunto a la Comisión Nacional de Derechos Humanos por la competencia de la materia educativa más que la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, por su pública complicidad con la CNTE y las 685 organizaciones sociales.

Actualmente junto con la interposición de Juicios de Amparo ante el Poder Judicial de la Federación, la mejor forma de exigir al Estado mexicano respeto a la ley son las quejas por la violación de los derechos humanos de libertad y legalidad, sociales, económicos y culturales.

La inacción y omisión del gobierno federal y estatal, integrantes del Estado mexicano, en franca violación al Estado de Derecho y a las leyes que de éste emanan, obligaría a intervenir a los organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

A estos derechos fundamentales de primera y segunda generación, que incluyen el derecho a la libertad de tránsito y a la educación adecuada, permanentemente violados por la Sección XXII de la CNTE, se suman el derecho a la paz y a la calidad de vida, en la tercera generación de los DH.

Ahí está el camino a seguir por la inmensa mayoría silenciosa de oaxaqueños, cuya apatía, cobardía y en muchos casos abierta complicidad con los eternos enemigos de Oaxaca imposibilita frenar la creciente inseguridad y brutal violencia, como resultado de la sempiterna anarquía.

Dónde está la voz y acción de los dirigentes nacionales y estatales del PRI y de su estructura sectorial y territorial en apoyo del gobernador priista Alejandro Hinojosa Murat ante la nueva embestida de la Sección XXII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Dónde está la intervención a favor de su familia y del pueblo de Oaxaca de los dirigentes de los Colegios, Barras y Asociaciones de Abogados, muchos de ellos enchufados al presupuesto estatal. Basta un simple “machote” para presentar cientos o miles de quejas ante la CNDH.

No hay pretexto alguno justificado para no denunciar la cotidiana violación de diversos derechos humanos por la CNTE y las 685 organizaciones sociales, la mayoría radicales. ¡Hagámoslo por nosotros mismos, por nuestras familias, pero sobre todo, por nuestros hijos y los hijos de éstos!

Los titiriteros que desde el gobierno federal y estatal, partidos, iglesias, cámaras y organismos empresariales, manipulan a los dirigentes públicos y clandestinos de la Sección XXII de la CNTE, apuestan a la indiferencia y cobardía de la mayoría de los oaxaqueños parar no frenarles. 

Para muestra un botón. La cobardía o la complicidad del dirigente de los trabajadores al servicio de los Tres Poderes del Estado y organismos descentralizados de carácter estatal, Felipe Cruz, a quien valen madre las agresiones a sus compañeros en Ciudad Administrativa o Judicial.

Urgen cambios en el gabinete de Murat

Con el Primer Informe de Gobierno de Alejandro Murat, se clarifican los marcados claroscuros. El desempeño personal del joven mandatario oaxaqueño es altamente positivo como a todos consta. Situación que obliga a profundizar los cambios en el gabinete.

En poco tiempo, más temprano de lo que esperaba. El gobernador se ha convertido en El Gran Solitario de Palacio. A pesar que en todo momento busca privilegiar el trabajo en equipo, es por demás público y notorio que el gobernante está solo y trabaja solo.

Lo peor es que cotidianamente enfrenta el “fuego amigo” de enemigos y traidores. Realidad política que obliga a profundizar los cambios, sobre todo, después de la evaluación de los resultados observados durante el primer año de gobierno.

Las cosas se complican porque la estructura gubernamental de origen diodorista-gabinista, no ha sido desmantelada. Quienes tienen el fierro de ambos establos en las ancas, se dedican a sabotear el trabajo de Alejandro Murat.

Lo hacen fácilmente. Están ubicados estratégicamente en mandos altos y medios. Controlan en su beneficio personal y faccioso dependencias sumamente vulnerables en secretarías estratégicas como son las áreas administrativas, recursos humanos, compras y adquisiciones.

El gobernante que hizo renacer la esperanza de cambio, se enfrenta diariamente a enemigos y traidores. La actuación desleal y soterrada de los traidores es peor que la de los enemigos, muchas veces más honorables.

Urge un proceso de reingeniería en la estructura del Poder Ejecutivo para evitar más sabotajes. Si no se desmantela la estructura administrativa diodorista-gabinista quedará impune el saqueo de Oaxaca porque el combate a la corrupción será entorpecido.

Esperamos que el priista Alejandro Murat no cometa el error del panista Vicente Fox al no desmantelar la añeja y corrupta estructura priista. Ello impidió consolidar la alternancia, avanzar en la transición y arribar a la normalidad democrática.

Es condenable que ni siquiera por conservar la chamba se apliquen algunos de sus amigos y compadres incómodos, menos que lo hagan quienes tienen aspiraciones políticas a diputaciones federales y locales, senadurías y presidencias municipales.

A punto de cumplir el primer año de gobierno, la mayoría de sus colaboradores no entienden al gobernador ni le apoyan. Salvo su esposa y dos o tres amigos y colaboradores aguantan su intenso ritmo de trabajo desde la campaña a la gobernación del estado.

Así lo prueba, su incansable labor para enfrentar los desastres provocados por los huracanes y los sismos desde el primer momento del pasado 7 de septiembre y, luego del ocurrido dos semanas después, el 19 de septiembre, con el apoyo del presidente Enrique Peña Nieto.

La puesta en marcha de la etapa de la reconstrucción en los 41 municipios más dañados por los sismos en el Istmo de Tehuantepec, especialmente Juchitán, exige profundizar los cambios hasta ahora realizados en el gabinete legal y ampliado.

Tarea que resultará doblemente titánica ante el terremoto de la corrupción en la reconstrucción y que de no ser escrupuloso en el manejo de los miles de millones destinados a esa actividad, podría convertirse en el Talón de Aquiles del gobierno de Alejandro Murat.

Los cambios deben hacerse extensivos a los delegados federales, quienes poco o nada han hecho por trabajar en el ámbito de su competencia al lado de los titulares de las diversas secretarías comisionados presidencialmente en los diversos municipios afectados.

Gracias a Dios, no todo está perdido. La diferencia la marca el director general de LICONSA, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, quien pone de manifiesto el compromiso del presidente Enrique Peña Nieto con el gobierno de Alejandro Murat y con Oaxaca.

Asimismo, desde el primer día de gobierno destaca la actividad de Raúl Bolaños Cacho Cué al frente de un área de suma importancia, hoy más que nunca, en Oaxaca. Su amigo, el Ejecutivo no se equivocó al nombrarle Secretario de Desarrollo Social y Humano (Sedesoh).

Es público el balance negativo de los integrantes del gabinete legal y ampliado. A pesar de haber transcurrido 11 meses de gobierno no termina la curva de aprendizaje para los funcionarios importados del Estado de México y la CDMX.

Peor aún es la ineptitud de quienes tienen amplia experiencia, pero tampoco dan resultados. Ello ocurre, sobre todo, en las áreas más vulnerables por estratégicas como la Secretaría General de Gobierno, responsable de la política interior del Estado.

Ahí están a la vista de todos los pésimos resultados en materia de gobernabilidad y gobernanza de Héctor Anuar Mafud, y en seguridad pública con José Raymundo Tuñón Jáuregui, agravado en este último caso por la detención de 15 policías involucrados en asaltos en Tuxtepec.

Por cierto, dada la perversidad de los gobernantes, funcionarios, políticos y jefes policíacos, será simple coincidencia y casualidad que a menos de una semana de la detención de la banda de 15 policías asalta casas y ranchos en Tuxtepec apareciera un convoy del narcotráfico.

Es de llamar la atención que el presunto convoy integrado por supuestamente 15 vehículos que hizo su entrada triunfal en Loma Bonita tuvieran pintados con letras improvisadas las siglas CNGJ, lo que es inédito en el país y de ser real sienta un precedente en territorio oaxaqueño.

El capo del cartel del actual sexenio encabezado por Rubén Oseguera “El Mencho”, es un narcotraficante inteligente, serio y profesional, y no tienen ninguna necesidad de semejante publicidad para hacer que su mano se sienta, a través de cada vez más brutales actos de violencia.

Por qué el macro operativo montado por las fuerzas armadas del Ejército, la Policía Federal, Estatal y Municipal en Tuxtepec, no se desplazó a Loma Bonita a investigar y, en su caso, a enfrentar al supuesto convoy del Cartel Nueva Generación de Jalisco. ¡Por favor, más seriedad señores! 

alfredo_daguilar@hotmail.com
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