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Un tiroteo más en USA

Por: Alejandro Velasco | 03 de octubre, 2017 - 06:00 | Opinión |

Una vez más nos asombramos por la forma en que algunas personas actúan en Estados Unidos y me refiero al asesinato de más de 58 personas y arriba de 500 lesionadas por el tiroteo que llevó a cabo un ciudadano estadounidense de nombre Stephen Paddock, de 64 años, mismo que según periódicos estadounidenses, era un apostador que gustaba de la música country, con licencia de piloto y permiso para portar armas, que se mudaba con constantemente, pero sin antecedentes penales que lo pusieron en la mira de las autoridades, y que aparentemente disparó desde el piso 32 del hotel Casino Mandalay Bay, mismo que, afirman las autoridades, se suicidó luego de cometer tal atrocidad en contra de los asisten a un concierto precisamente de música country; por lo pronto ya el Estado Islámico se adjudicó la agresión aduciendo que el autor del ataque en las Vegas es un soldado del Estado Islámico. El realizó la operación en respuesta, a los llamados a atacar a los países involucrados en la lucha contra el estado islámico.

Por su parte el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, dijo, en referencia a los lamentables hechos que ya se mencionan como uno de los peores tiroteos en la historia de la unión americana, que fue un acto de pura maldad, y pese a lo anterior la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, declaró que no es tiempo de hablar sobre el control de armas en Estados Unidos, en contraparte los legisladores demócratas piden un control de armas más estricto como una forma de prevenir que más incidentes como este se presenten.

Y es que en la unión americana, la Asociación del Rifle, genera miles de millones de dólares por la venta de estos artículos, tanto dentro como fuera de su territorio, por cierto a nuestro país llega mucho de ese armamento comprado de forma completamente legal ya que no se requieren de muchos requisitos para hacerse de algún arma del calibre y nivel que sea; no ocurre como en México donde está prohibido el portar armas en la vía publica y si se quiere tener una en casa como una forma de defenderse, se debe registrar ante la Secretaria de la Defensa Nacional, con todos los datos y pormenores de quien lo solicita, además de la matrícula del arma para en caso de que sea utilizada en la comisión de un delito.

Y uno se pregunta ¿Cómo es que existe gente tan desequilibrada o resentida en el país de las oportunidades?, porque nadie puede negar que allá quien tenga la intensión de tener una buena vida la puede conseguir trabajando de forma honesta, y ni así se evitan estas tragedias.

Seguramente no será la última vez que se presenten hechos como el del domingo, y desafortunadamente como que la autoridad norteamericana como que no tiene ni la menor intensión de prevenir que esto continúe ocurriendo, ahora será necesario conocer de qué manera lo va a manejar Trump, pues se está diciendo que en los próximos días tendrá un posicionamiento sobre el tema, pero el que de entrada digan que no es momento de hablar de un control más estricto de la venta de armas ya dice mucho.

Más bien seria la ciudadanía estadounidense quien debería de dejar eso de la portación de armas y no enseñar a sus hijos desde pequeños su afición a las mismas, como ocurre de forma cotidiana, pues son muy comunes los videos en las redes sociales en los que se puede ver como los padres orgullosos enseñan a sus hijos a manipular esos artefactos, incluso personas ya adultos mayores que comienzan a practicar el tiro al blanco con armas reales como una forma de mantenerse ocupados, es también habitual ver en las producciones cinematográficas como cualquier ciudadano tiene en su casa algún tipo de arma de fuego  con sus cartuchos, y hasta en ocasiones están en la entrada de sus hogares sentados con su cerveza y su rifle de asalto y por supuesto su bandera de las barras y las estrellas, como que es el prototipo del clásico norteamericano; lo malo es que no todos saben utilizar las armas y por eso es que ocurren situaciones como las de ayer, y no se trata de prohibirlas sino de tener un control más fuerte, de modo que quien presente desórdenes mentales o simplemente que sea muy temperamental, no pueda adquirir uno de estos artículos, pues al final de cuentas es la propia sociedad norteamericana la que se expone a salir lesionada por gente desequilibrada, que resulta manipulada por terroristas que los manejan a tal nivel que no les importa agredir a sus conciudadanos y esa no es la idea.