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¿De verdad no se puede retirar financiamiento a partidos?

Por: Alejandro Velasco | 28 de septiembre, 2017 - 03:15 | Opinión |

Desde el sismo de los pasados días 7 y 19 de septiembre, se han dado a conocer muchas imágenes que demuestran el nivel de solidaridad que tenemos los mexicanos cuando se presentan situaciones de este tipo donde se requiere la ayuda de forma rápida y efectiva, los cuales incluyen, desde la entrega de alimentos no perecederos, materiales de curación, agua embotellada, artículos de higiene personal y demás artículos que se requiera llevar a los centros de acopio; pero como se necesita también de otro tipo de apoyos, la iglesia, aunque algunos la señalen de que no está haciendo nada, también está haciendo su aportación en dinero en efectivo que comenzó ya a mandar y que servirá para la compra de materiales de construcción que les permita a las familias que lo perdieron todo, reconstruir su vivienda, y tratar de retomar su rutina de vida diaria.

Pero como vemos que pese a que el gobierno federal está haciendo lo posible por reconstruir, la verdad es que no le va a alcanzar para ayudar a toda la  gente que lo necesita, surgió de entre las redes sociales, la propuesta de que los partidos entreguen las prerrogativas que se les otorgan por parte del Instituto Nacional Electoral (INE) y en lugar de utilizarlo en campañas, mejor se reencauce y que también sirva para retocar toda la destrucción que dejaron atrás los mencionados sismos, sin embargo y pese a que aparentemente la mayoría de los partidos están dispuestos a ello, incluso existe una propuesta para de plano eliminar ese subsidio a partidos y que estos se busquen la forma de conseguir recursos bajo nuevos esquemas que incluyan donaciones o actividades tendientes a conseguir su propósito, tales como sorteos o venta de suvenires como ocurre en Estados Unidos, en fin ya serán los partidos, en caso de que realmente se elimine el referido subsidio, quienes se encarguen de crear los mecanismos por medio de los cuales se hagan llegar recursos; cosa que suena bastante bien, desde el interior del INE ya salieron algunas voces que dicen que ya es tiempo de que los partidos regresen a su cotidianeidad y se pongan a planear sus correspondientes campañas con la intensión de tener una buena jornada en 2018, que no hay tiempo de hacer reformas que permitan desviar los recursos que ya vienen etiquetados para partidos; como si eso de desviar recursos fuera desconocido para algunos políticos, y como si, ni ante la emergencia, nuestros políticos pudiera actuar de forma más rápida con miras a apoyar a quienes están en desgracia.

Pero lo que más me sorprende es que, tanto analistas como periodistas, gente del INE y hasta los propios políticos afirman que si se elimina tal financiamiento oficial, se incrementa el riesgo de que dinero del narco entre en los procesos y financie las campañas, y digo que me sorprende porque se supone que quienes deciden buscar un puesto de elección popular, lo hace con la intensión de servir a la población o no de servirse de ella, pero lo más lamentable es que quien habla en este sentido prácticamente afirma que así va a ser, si no es que ya es, pero es sumamente preocupante el saber que nuestros políticos están dispuesto a hacer lo que sea para llegar a ese puesto anhelado, incluido involucrarse con gente del crimen organizado.

Y es que se supone que ello difícilmente ocurre, se supone, pero eso desaparecería si ya no somos los ciudadanos quienes a través de los impuestos les pagamos sus campañas, que también hay que decir que aúne parece mucho dinero el que se destina a campañas, la verdad es que ya repartido ese dinero, no es tanto y se requieren de más apoyos que ingresan de parte de donadores, mismos que tienen un límite, pero que en ocasiones no se sabe quiénes fueron esos desinteresados donadores.

Por lo pronto la propuesta de retirar el subsidio a partidos está en la mesa y serán los propios legisladores quienes decidan si le dan para delante o lo congelan como muchas otras iniciativas que simplemente se dejan guardadas en espera de mejores oportunidades para su discusión y aprobación. Mientras la especulación de que si no hay dinero publico habrá dinero sucio, toma tal fuerza que la mayoría lo da como un hecho y esa no es la idea.