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Desapariciones voluntarias

Por: Alejandro Velasco | 27 de septiembre, 2017 - 03:15 | Opinión |

En nuestra ciudad muy seguido nos enteramos de la desaparición, sobre todo de jovencitas menores de edad las cuales abandonan el hogar, unas de forma forzada, pero otras con toda la intensión de poner distancia entre ellas y su familia y es que últimamente los casos de alertas por desaparición son muchas y en buena parte de los casos resulta que la joven decidió irse para ya no seguir soportando los muchos conflictos, malos tratos y pleitos que viven al interior de sus viviendas.

Es común enterarse de la desesperación de las mamas de estas jóvenes que piden a la ciudadanía que las ayuden a localizar a su hija desaparecida y cuando se da el reporte de localización, es hasta cierto punto común conocer que la joven ya no quería estar con sus padres.

La autoridad por su parte lo que hace, luego de ubicar a la persona extraviada, es llevarla a una revisión para verificar su estado de salud y saber si fueron víctimas de violación o violencia, para en su caso, animarlas a presentar la denuncia correspondiente, posteriormente las regresan a sus casas y en ocasiones la joven vuelve a intentar salirse hasta que en algún momento consigue ya hacer su vida por su lado.

Definitivamente las autoridades deben hacer algo al respecto porque no debería de ocurrir que una persona la pase muy mal en un lugar donde, se supone, debería de recibir todo el amor y comprensión que necesita, pero desafortunadamente, en algunos casos, es todo lo contrario, sus padres en ocasiones las tratan como si no las quisieran, pero cuando deciden huir entonces si les sale el amor que sienten por ellas y con rostros preocupados las buscan desesperadamente, por supuesto que también son muchos los casos en que la relación entre padres e hijas es muy buena y de darse una desaparición, el dolor y desesperación por saber dónde están es muy legitima.

Hace falta más educación y sobre todo una verdadera preocupación por los hijos para proveerlos de lo que necesitan pero sobre todo de apoyo, enseñarles, en la medida de lo posible, a ser personas de bien, sin que ello implique castigos muy severos como golpearlos con lo primero que se tenga a la mano, pues lo único que se puede conseguir con eso es su rencor, ya que no podrán entender que haciéndoles daño se pretenda enseñarles algo bueno

Se requiere de un verdadero estudio de qué es lo que se necesita para tener hogares donde exista armonía entre sus integrantes, y no se trata simplemente de echarle la culpa a la industria maquiladora, como muchos lo hacen al asegurar que desde que llegó a Juárez; las madres de familia salieron a permanecer ocho horas seguidas en una línea de producción armando alguna parte de un aparato electrodoméstico o de automóvil, para posteriormente ponerlo en práctica a largo plazo, pues un cambio en la sociedad no se da de la noche a la mañana, lo malo es que los planes de los gobiernos lo más que duran son seis años, después de ese tiempo, la administración que llegue tirará todo el trabajo a la basura, sin importarle si está dando resultados o no y comenzará uno nuevo desde cero, por lo que los beneficios no se alcanzan a percibir y en medio esta la sociedad, pero no solo la más desprotegida ya que los problemas familiares no son privativos de ninguna clase social en especial, sino que se ven en todos los niveles, nada más que en algunos sectores de la ciudad no los quieren hacer evidentes, más por guardar las formas que por un verdadero interés por los hijos, por eso es muy complicado el problema, ya que en ocasiones se culpa a la condición económica y todo lo que encierra, como lo es la convivencia en espacios muy pequeños y la desesperación de los padres al no tener suficiente, ni siquiera para las necesidades más básicas, pero la violencia al interior de los hogares y contra los hijos también ocurre en familias que tienen buenos ingresos y viviendas más amplias, también ahí existen jóvenes que lo que quieren es salirse de ese entorno que las rodea porque es insoportable continuar ahí.

El problema como le digo es complejo, pero podemos empezar por cambios pequeños que pueden dar resultados grandes como el de comportarse con respeto entre los integrantes de una familia y no hacer grande un problema que se puede resolver de forma sencilla si no se sobre dimensiona, eso puede hacer la diferencia y de entrada impedir el deterioro de una familia que se supone sigue siendo la célula básica de toda sociedad, al menos esa es la idea.