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Rescates perros

Por: Alejandro Velasco | 22 de septiembre, 2017 - 05:47 | Opinión |

Hay un dicho que reza “entre más conozco a la gente más quiero a mi perro”, aludiendo a la fidelidad que caracteriza a estos animales, quienes sin ningún interés están siempre con el dueño, incluso pese al maltrato que en ocasiones se les pudiera dar; quienes tienen  algún ejemplar de la raza que sea o de los ahora llamados mestizos que anteriormente se les decía callejeros, cosa que cambió debido a la defensa que hacen de ellos los grupos protectores de animales, son igualmente fieles y confiables, también resultan una compañía incondicional que lo único que requieren es algo de alimento y agua, pues aunque no se les demuestre cariño, que lo ideal sería lo contrario, ellos permanecen junto a su amo.

En fin son muchos los atributos que tienen estos seres de cuatro patas y que los hace efectivamente, el mejor amigo del hombre, aunque al revés esto no sea igual, ya que en ocasiones, el hombre es el peor enemigo del perro, pues comete abusos en su contra como el convertirlos en un negocio cuando continuamente los está cruzando para sacar camadas de cachorros que venderán, según lo legitimo que sea, a muy buenos precios, mientras la hembra se deteriora en cada alumbramiento, también están los que ponen a pelear a su perro, y para ello los entrenan, además de inyectarles sustancias que lo vuelven más fuerte y fiero, pero con sus daños colaterales, cosa que no importa en aras de que se convierta en un buen rival que al final de cuentas resulten en buenas ganancias económicas. Entre los malos tratos también está el dejarlos amarrados por largos periodos de tiempo a tal grado que las cadenas o sogas utilizadas comienzan a encarnarse pues no se tiene la precaución de hacerlas más grandes conforme pasa el tiempo y como el perro va creciendo el daño se hace permanente, y qué decir de quienes compran un cachorro para regalarlo ya que se ven muy bonitos en los primero meses, además de que no es tan complicado atenderlos, pero nada más crecen, sus dueños ya no están dispuestos a seguir cuidándolos y simplemente los abandonan a su suerte, cosa que finalmente termina con la vida del animal o provocándole mucho sufrimiento por el maltrato que recibe en la calle o debido a las enfermedades que va desarrollando, a causa de la nula atención veterinaria.

Pero así como hay gente que no le da el trato que merece a su mascota, también están quienes se exceden y los tratan mejor que a sus seres queridos, permitiéndoles dormir con ellos en su propia cama, con un lugar dentro de la casa pese a tratarse de razas grandes, comprándoles los mejores alimentos, llevándolos constantemente a recibir cortes de pelo y baños especializados que los mantengan en perfectas condiciones de apariencia, comprándoles ropa especial que en ocasiones resulta más costosa que la que ellos mismos usan, este trato ha generado críticas de parte de quienes no están de acuerdo en que se trate como gente a un animal, pues en ocasiones están tan consentidos que prácticamente pasan a ser ellos los que mandan, mientras que los amos se convierten en sus sirvientes, situación reconocida por los dueños que en ocasiones lo mencionan como si fuera una virtud que un animal sea, literal, “el rey de la casa”, mientras que el interlocutor que lo escucha, solo sonríe, preguntándose ¿cómo es posible que alguien se sienta bien de estar al servicio de una mascota?, y la controversia permanece, ya que seguramente nunca se pondrán de acuerdo.

Pero pese a que exista gente que no guste de los perros, la realidad es que sus características efectivamente los convierten en un verdadero aliado de la humanidad y ahora lo estamos constatando con las acciones en que están participando los perros adiestrados en labores de búsqueda de personas atrapadas, ya que en los equipos de rescate ayudan mucho a localizar personas vivas, lo que permite su rescate, también pueden encontrar cadáveres, situación que le brinda a los familiares por lo menos la satisfacción de saber la suerte que corrió su ser querido y poder llevar el duelo correspondiente.

Y en esta frontera es muy común ver a los equipos caninos trabajando en los puentes internacionales en la búsqueda de drogas para lo que son muy efectivos, también algunos de estos ejemplares están entrenados para localizar explosivos y que decir de los lazarillos que se convierten en los ojos de las personas invidentes.

Por todo lo anterior y por el simple hecho de ser una muy buena compañía, debemos estar agradecidos con los perros, al final de cuentas su amor es incondicional, como debería ser en todos los casos, al menos esa es la idea.