Protección Civil solicita unirse para apoyar a los damnificados del sismo en la Ciudad de México, pueden acudir a cualquiera de las 9 estaciones de bomberos de la ciudad, donde 24 horas al día se estarán recibiendo agua y alimentos no perecederos.
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Editorial

Por: Redacción | 20 de agosto, 2017 - 00:10 | La_Neta |
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En México desafortunadamente no somos primer lugar en áreas importantes para conseguir el desarrollo que tanto necesitamos, así es como en educación y seguridad mostramos un importante rezago que nos mantiene en los últimos lugares a nivel mundial, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En el caso del índice Mundial de la Felicidad, en 2015 teníamos el lugar 14, mientras que para 2016, retrocedimos hasta el 25.

Y así podemos revisar otros índices en los que las calificaciones que recibimos no son las que quisiéramos, sin embargo, existen otros indicadores en los que, si aparecemos en primer lugar, lo malo es que son en rubros negativos como el consumo de refrescos y bebidas azucaradas. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) indican que el mexicano promedio bebe 163 litros de refresco al año. Esta cantidad es 45 litros mayor que la del estadounidense promedio y 7.3 veces más que el promedio mundial.

En perspectiva, 163 litros equivalen a beber 466 mililitros diarios de refresco, algo así como 1.3 latas de 355 mililitros al día, y 459 latas al año. En azúcar, beber esta cantidad de refresco es igual a comerse nueve cucharadas de azúcar, el doble del consumo diario recomendado por la Organización Mundial de la Salud, seguramente muchos conocemos gente que de plano no toma agua e incluso compra refresco por caja, así como lo hacen las tiendas de abarrotes, pues prefieren el sabor del embotellado en vidrio, también un conocido me comentó que durante algún programa de televisión, él solo se tomaba dos litros de soda, como le decimos en Juárez.

El director del Instituto Nacional de Salud Pública, Juan Rivera, dijo que 66% de los mexicanos consumen azúcar por encima del nivel máximo diario que permite la Organización Mundial de la Salud.

Los refrescos son un factor de riesgo “importante” para desarrollar diabetes, enfermedad que fue señalada como una epidemia para el país., ya que ocupamos el lugar 6 a nivel mundial, según cifras de la Secretaria de Salud Mexicana.

Lo más lamentable es que cada año seguimos empeorando en estos temas pese a que, por ejemplo, a los refrescos se les puso un impuesto especial, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS),  que supuestamente se destinaría al tratamiento de enfermedades provocadas por el consumo excesivo de azúcar, sin embargo hasta el momento no se nos informa si verdaderamente esto ocurre así o a dónde se mandan estos recursos que deben ser cantidades multimillonarias si tomamos en cuenta que el consumo de refrescos en ningún momento se redujo, sino que se mantuvo y se ha ido incrementando.

Mientras, las autoridades se limitan a lanzar campañas en los medios de comunicación que no son permanentes sino que por ciertos periodos de tiempo vemos anuncios, en los que nos hablan de los problemas que acarrea el mantener niveles de obesidad altos; campañas que tampoco han funcionado pues también estamos en los primeros lugares en obesidad y sobrepeso en el mundo, situación que se atribuye no solo a los refrescos sino a una inadecuada alimentación que, en ocasiones la justificamos, afirmando que comer sanamente sale muy caro y de inmediato comparamos lo que cuesta un alimento orgánico con uno que no es y ya con eso nos convencemos de que, no es que no queramos comer adecuadamente, sino que no alcanza el salario para hacerlo.

Y puede que ese razonamiento sea correcto, pero sabemos perfectamente que consumir, comida rápida, antojitos o frituras nos llevará a desarrollar obesidad y con ello alguna enfermedad como la diabetes y de todas formas lo seguimos haciendo, con el consabido impacto al gasto público en salud, pues el Estado está obligado a brindar servicios de salud y la diabetes se encuentra dentro de las enfermedades que más padecemos los mexicanos, por ello se hace necesario ser verdaderamente consientes que con esos hábitos de consumo no ayudamos en nada a nuestro organismo, así que es momento de asumir la responsabilidad de nuestra salud empezando por la alimentación.