23°C / 73.4°F
$17.20 - $18.20
CERRAR
>

Compradores compulsivos; obsesión que pega a los bolsillos

Por: Eduardo Lara | 12 de agosto, 2017 - 06:00 | Juárez |

Dejar de lado necesidades reales por adquirir ese par de zapatos o el videojuego de moda, podría ser un foco de alerta para detectar a un comprador compulsivo, quienes buscar satisfacer una ansiedad adquiriendo productos banales.

Los “compradores compulsivos” se caracterizan por tres razones principales, según nos comparte la psicóloga, Carolina Altamirano; la primera de ellas es que “comienzan a sentir la necesidad por adquirir algo innecesario”, es decir, algo que no garantiza su supervivencia, puede ser ropa, calzado, electrónicos, videojuegos, etcétera; la segunda, tiene que ver con “la satisfacción que sienten al comprar artículos”; mientras que la tercera es “cuando dejan de lado necesidades reales”, como alimentos, pago de servicios o créditos por hacerse de algo sin trascendencia.

Dicha conducta no está considerada como un “traumatismo” o una “patología”, pues no están plasmados en los manuales de psicología más utilizados por los profesionales. Autores identifican el padecimiento en problemas de ansiedad, impulsividad o emocionales, sin embargo, Carolina asegura que engloba los tres.

“Es un hecho, que incluye los tres, porque es un impulso que no se puede controlar y genera una estabilidad en la psicología de cada persona, entonces lo que pasa es que provoca una ansiedad que la persona va buscar reducir a través de la compra compulsiva”.

La experta nos comenta como ejemplo que hay personas que sufren de obsesión compulsiva, que para mitigar su ansiedad necesitan desarrollar actividades como “lavarse las manos constantemente”; o hay casos de quienes reducen su problema con consumir alguna sustancia o apostando. Los compradores compulsivos, crean una necesidad por adquirir artículos banales.

“Para que esta actitud pueda ser considerado un trastorno, debe afectar por lo menos a dos o más esferas del entorno de la persona, es decir, la esfera laboral, escolar, familiar, social, si está afectado a estos círculos, entonces hablamos de un problema”, comenta Altamirano.

El Centro de Asistencia Terapéutica de Barcelona (CAT), una de las instituciones más reconocidas en el tratamiento de adicciones y problemas psíquicos asegura que la “compra compulsiva” es cuando una persona es capaz de “dilapidar más de lo que tienen y poner en peligro su trabajo y familia para satisfacer su ansia de comprar sin parar”.

Asimismo, asegura que la “compra compulsiva” comparte algunos rasgos con las conductas adictivas como la “ludopatía” o adicción al juego, pero sobre todo, se parece a los llamados trastornos del control de los impulsos, como la cleptomanía o la piromanía.

 

¿CUÁL ES EL PERFIL DE UN COMPRADOR?

El CAT asegura que los compradores compulsivos pueden encontrarse en todos los niveles socioeconómicos, principalmente compran cosas para ellos mismos o exclusivamente para otros.

El perfil típico del comprador compulsivo es cuando sin importar la clase social, una persona desarrolla un hábito por comprar ropa, zapatos, joyas, productos de belleza, videojuegos, electrónicos, electrodomésticos, entre otra serie de artículos sin tener la necesidad.

 

¿COMO SE PUEDE TRATAR?

Primero es importante entender el trastorno para poder priorizar el diagnóstico, el CAT comenta que no hay medicamentos "exclusivos" para eliminar esta conducta, por lo que hay “terapias de tipo comportamental, con intervención de elementos cognitivos, es decir sobre las ideas son las que han demostrado mayor eficacia”.

Por su parte, la psicóloga juarense comenta que puede ser bajo tratamiento conductivo-conductual que un comprador compulsivo puede eliminar el problema, dicho programa consiste en “cambiarle el chip” a la persona, es decir, que bajo su propio pensamiento y de manera paulatina, el afectado pueda cambiar su comportamiento sin que esto le genere un conflicto emocional.

Y aunque los expertos aseguran que no tiene nada de malo gastar tu dinero en adquirir ropa, revistas, libros o electrónicos, la próxima vez que adquieras ese par de zapatos, asegúrate de comprarlos por un gusto y no por una ansiedad desmedida por tenerlos.