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Cultura vial

Por: Alejandro Velasco | 01 de agosto, 2017 - 03:15 | Opinión |

En ciudad Juárez carecemos de cultura vial, por lo mismo es muy fácil ver como muchos automovilistas hombres y mujeres, (aquí existe la equidad de género), no respetan la mayoría de las reglas de tránsito, por lo mismo los accidentes están a la orden del día, incluso en ocasiones es hasta complicado imaginarse como es que los vehículos involucrados terminaron colisionando, pues la forma en que quedaron, da la apariencia de ser sumamente difícil que si iban circulando adecuadamente y en una vialidad de baja velocidad, pudiera producirse un choque.

Y es que muy poca gente realmente respeta los señalamientos viales que están precisamente para que la circulación vehicular ocurra sin contratiempos, pero como le comento lo malo es que ya somos pocos los que respetamos el reglamento tal cual, y eso en ocasiones desespera a los demás automovilistas que no quieren perder ni siquiera unos segundos en hacer un alto total, donde corresponde, pues por lo regular y sí mucho lo que hacen es un semialto o ven el señalamiento y lo interpretan como un ceda el paso, cuando el reglamento indica que en un señalamiento de alto el vehículo se debe detenerse completamente.

En otros casos no se puede entender cómo es que los automovilistas se detienen en el semáforo, pero le vehículo está sobresaliendo la esquina, por lo que están invadiendo el cruce peatonal, situación que no tienen ningún sentido pues no podrán cruzar hasta que la luz cambié a verde, pero como están ansiosos van soltando el freno y avanzan poco a poco, tanto que si un peatón quisiera pasar no podría hacerlo sin ponerse en peligro.

También están los que creen que se pueden pasar el semáforo en rojo, y lo hacen sin importar la hora del día, uno podría, de alguna manera justificar que en horas de madrugada cuando el tránsito vehicular es prácticamente cero, que eso se pueda hacer pues el riesgo es menor, pero en pleno día, la verdad es que no vale la pena arriesgarse a un accidente o a una multa.

En la lista debemos incluir el exceso de velocidad por todas partes, incluidas pequeñas calles que, aunque les llamamos avenidas, sus dimensiones no permiten alta velocidad, por ejemplo, la avenida del Charro, la misma prácticamente es de un solo carril por sentido, pues a los lados siempre hay vehículos estacionados, por lo mismo la circulación debe ser a velocidad moderada, ya que de subirle la posibilidad de un accidente es muy alta

Y qué decir de quien se da su vuelta en “U” y los hay tan descarados que llevan a cabo la maniobra en esquina tomando un crucero de cuatro altos, sin importarle el resto de los conductores que deben esperar a que el automovilista concluya con su violación al reglamento.

Y por supuesto no se puede dejar pesar a quienes pese a los operativos antiebrios, insisten en ponerse frente al volante con unas copas demás, y se molestan cuando son detectados infraganti, y afirman que se está cometiendo un abuso de parte de los oficiales, cuando el estado de ebriedad es evidente y por lo mismo la posibilidad de un accidente es alta, situación que parece no importarle al conductor ni a los que van con él, quienes de inmediato se unen al reclamo, pese a saber que su causa es indefendible.

Y a todo lo anterior debemos sumarle quien al volante se pone a contestar su celular distrayendo la mirada del camino, pero los que están peor son los que “textean” y manejan al mismo tiempo y creen que son tan hábiles que pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo, cosa que bien podrán hacer en algunas ocasiones pero si insisten en tal práctica va a llegar el día en que les falle y por su necedad terminarán accidentándose, y lo de menos son los daños materiales, el problema es cuando se perjudica a una persona porque entonces si puede ser que no exista seguro que alcance a cubrir los daños, y eso si se cuenta con uno, porque cuando no es así, la situación se pone todavía más complicada.

Y al final de cuentas, no vale la pena ese tiempo que se quisieron ahorrar por llegar más rápido a su destino, pues en caso de un accidente por pequeño que sea, ya no se van a perder minutos sino horas y hasta días enteros, nada más por su desesperación al volante y es que la gran mayoría de los accidentes ocurren por la omisión de uno o más reglamentos de tránsito, y solo un pequeño porcentaje se deben a fallas mecánicas, por lo mismo nada nos cuesta manejar como se debe, finalmente todos saldremos ganando y esa es la idea.