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Autos chuecos; el eterno problema

Por: Alejandro Velasco | 31 de julio, 2017 - 03:15 | Opinión |

Mientras la autoridad federal continúe con su postura de no permitir que vehículos 2007 y anteriores entren al esquema de regularización, individuos que se aprovechan de la necesidad de la gente continuarán simulando ser defensores del patrimonio familiar; como el caso de Fidel Villanueva quien está al frente de la Asociación Nacional de Protección a los Mexicanos (ANAPROMEX), mismo que afirma, comenzará con una serie de bloqueos a los puentes internacionales y carreteras federales como medida de protesta por el decomiso de automóviles realizado por el Sistema de Administración Tributaria sin contar con una orden de un juez.

Lo que llama la atención es que tal medida la anuncia a casi dos meses de iniciadas las acciones de parte de las autoridades en las que también han participados elementos de la policía estatal, como una forma de tratar de controlar a la delincuencia, pues los vehículos decomisados no portan placas, incluso vendedores de la Perimetral Carlos Amaya ya se habían presentado a apoyar a las personas dueñas de los vehículos asegurados para tratar de recuperarlos, mientras que don Fidel no dijo “esta boca es mía” y se limitó a seguir vendiendo sus placas de cartón y engomados que de nada sirven a los dueños de vehículos que por su año, no se pueden regularizar, pues la ley no los contempla.

Pero además como que la acción de protesta está más bien encaminada a anunciar la apertura de otra oficina en la que seguirá vendiendo falsas esperanzas a los ciudadanos que menos tienen, pero que ante el temor de un decomiso, quieren creer que con “la plaquita y el engomadito”, podrán proteger su inversión, cosa que es completamente falsa, puesto que tanto la Dirección General de Transito como el fiscal general del estado, Cesar Augusto Peniche, han afirmado que la referida documentación no tiene validez alguna y que de toparse con vehículos que los porten, procederán al aseguramiento, por lo mismo, no son documentos válidos.

Pero como le digo, mientras que la federación siga en su postura de negar la regularización vehicular en general y de hacer muy costoso y complicado el procedimiento en los casos en que, si aplica, seguirán organizaciones como la ya mencionada engañando a la gente y despojándola de dinero que bien podría emplear en otras necesidades más apremiantes.

La verdad no se entiende el por qué se modificaron los procedimientos que se tenían anteriormente, en que los tramites eran sumamente sencillos y prácticamente al alcance de la mayoría, tanto, que eran muy pocos los automóviles chuecos que circulaban por nuestra ciudad, pues ante lo fácil y accesible de traer un vehículo legal, la mayoría optaba por hacer el trámite y quitarse de problemas, lo que implica el pago de los impuestos correspondientes, no que así como estamos ahora ni se recauda, ni se tiene un control de los dueños del parque vehicular en Juárez, por lo mismo en caso de accidente, donde se involucren automóviles sin placas, es sumamente fácil que el responsable simplemente deje su carro en el lugar y huya con la seguridad de que no lo obligarán a que responda por los daños provocados.

Y es que es de todos es sabido que lo que está haciendo la federación es proteger a las armadoras mexicanas, para que se incrementen sus ventas de vehículos nuevos, sin embargo la realidad es que quien compra un carro de 500 o mil dólares, lo hace porque le es imposible comprar uno nuevo de agencia, eso nadie lo puede negar, lo malo es que ni las armadoras ni las autoridades lo pueden entender, porque ellos viven su mundo en el que la realidad de un país como el nuestro es muy distinta al de las clases más desprotegidas, esas que tienen que vivir con dos o tres salarios mínimos a la semana, cantidad que de plano no alcanza para tener una vida más o menos decorosa.

Así que el problema persistirá, pues no solamente beneficia a las organizaciones “pafas”, sino también a algunos políticos, mismos que al acercarse las elecciones, por alguna razón consiguen que se les autorice un procedimiento de regularización que en nada resuelve la problemática, pero que les trae simpatías con los electores, además de la recaudación de impuestos que, por el número tan elevado de trámites, se convierten en cantidades millonarias que mucho ayudan a la economía, para pasado ese periodo, regresar con las políticas restrictivas, reiniciando el circulo vicioso que no tiene fin, y la verdad, esa no debería ser la idea.