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Gobernador, urge Tequio por la legalidad y cárcel a Gabino

Por: Alfredo Martínez de Aguilar | 11 de julio, 2017 - 06:08 | Opinión |

El Tequio por Oaxaca, convocado por el Gobernador Alejandro Murat Hinojosa y apoyado por el presidente municipal de la capital oaxaqueña, José Antonio Hernández Fraguas, fue un éxito.

Urge, ahora, convocar a pueblo y gobierno al Tequio por el estricto respeto al Estado de Derecho y las leyes que de éste emanan, y evitar que el municipio capitalino sea un muladar.

Es harto condenable que el prefabricado conflicto en la agencia municipal Vicente Guerrero y la colonia Guillermo González Guardado, en Zaachila, mantenga las calles llenas de basura.

Entendible, jamás aceptable, que el móvil del conflicto sea el tráfico de terrenos y drogas, y la rentabilidad político-electoral entre Morena con Flavio Sosa y el PRI con “Pancho Mugres”.

Señor Gobernador y Señor Presidente Municipal de Oaxaca de Juárez por integridad y congruencia, no basta lavarle la cara a la capital oaxaqueña, porque es maquillar sus conflictos.

En un Estado que aspira a ser plenamente democrático, respetar y hacer respetar la Ley por sus gobernantes, es la única herramienta que puede dar trato igualitario a todos los gobernados.

Imperativo es cumplir una condición indispensable, que no haya excepciones ni privilegios, porque de existir éstos, la aplicación de la Ley, se seguirá realizando de manera selectiva.

No es ninguna concesión gratuita, ni mucho menos un favor de los gobernantes a los gobernados, por el contrario, es una de sus primeras y mayores obligaciones constitucionales.

Para impulsar y fortalecer la cultura de la legalidad, ninguna estrategia mejor que combatir a fondo la impunidad rampante, derivada de la escandalosa corrupción y las redes de complicidad.

Si cumple y hace cumplir la Ley contra la mafia de saqueadores encabezados por Gabino Cué y Jorge Castuillo, Murat garantizará su pase a las páginas más gloriosas de la historia de Oaxaca.

Claro que no basta meterles a la cárcel como en el caso del ex secretario de Salud, Germán Tenorio Vasconcelos, obligado es confiscar sus multimillonarias fortunas mal habidas.

De poco o nada servirá encarcelarles sin la extinción de dominio de sus cuentas bancarias y residencias en el país y el extranjero, así como de sus ranchos, joyas, autos de lujo y aviones.

Y que las autoridades ministeriales y judiciales, no nos salgan con la estupidez que no se puede aplicar en su contra la legislación en materia de extinción de dominio de todos sus bienes.

Están más que documentadas las cuentas bancarias en el país y el extranjero por más de 7 mil millones de pesos de Jorge Enrique Castillo Díaz, principal operador financiero de Gabino Cué.

Si la Secretaría de la Contraloría Estatal no puede o no quiere documentar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de Oaxaca, qué espera la federación para actuar.

Las cuentas en bancos de México y de Estados Unidos con prestanombres de Jorge Castillo Díaz evidencian la probable comisión de los delitos de lavado de dinero y de evasión fiscal.

Qué espera, entonces, la Unidad de Inteligencia Financiera y el Sistema de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda para tomar cartas en el asunto e investigar.

Qué espera la Unidad Especializada en Investigación de Lavado de Dinero de la PGR, a menos que como Javier Duarte, Gabino y Jorge financien la próxima campaña presidencial del PRI.

Jorge Castillo, operador en la sombra de Gabino Cué, ha amasado una fortuna de más de 7 mil millones de pesos durante la gestión del actual mandatario de Oaxaca, de acuerdo con información documental, en poder del diario El Financiero.

Castillo Díaz, mejor conocido como El Coco, no tiene cargo público en el estado, pero es el responsable de cabildear contrataciones gubernamentales. Llegó a tener un nombramiento como representante del gobierno oaxaqueño en la capital del país pero, en realidad, su trabajo siempre ha sido tras bambalinas.

Por ello, la falta de cargo público no ha sido obstáculo para incrementar su patrimonio y permitirle comprar propiedades en el estado donde, incluso, recibe a funcionarios de gobierno.

Documentos en poder de El Financiero dan cuenta de la existencia de 26 cuentas a nombre de Castillo Díaz o de sus cercanos, abiertas entre 2010 y 2014 en instituciones bancarias como Bancomer, Scotiabank y HSBC.

Los depósitos suman 7 mil 401 millones 27 mil 467 pesos. El 84 por ciento de éstos se realizaron en 20 cuentas abiertas en 2014.

En el año 2000, cuando trabajaba en la Secretaría de Gobernación, su salario rondaba los 12 mil pesos.

Cuentas de estos mismos bancos y a nombre de Castillo fueron congeladas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) hace un año, como consecuencia de un adeudo fiscal por 64 millones de pesos.

Amigo de Cué Monteagudo desde la adolescencia, a principios de los 90 se integra al grupo político liderado por Diódoro Carrasco, en ese entonces gobernador de la entidad y actual secretario de Gobierno de Puebla.

La relación entre buena parte del grupo se trasladó a Bucareli, cuando Diódoro Carrasco fue nombrado secretario de Gobernación, Gabino Cué se convirtió en su secretario particular (posteriormente ocuparía la subsecretaría de Comunicación Social) y Castillo Díaz ocupó la dirección general de Recursos Materiales.

En ese cargo estuvo involucrado en un fraude en la compra de un avión y la Secretaría de la Función Pública lo inhabilitó por cinco años.

Benjamín Robles, candidato a gobernador de Oaxaca por el PT, denunció ante la Procuraduría General de la República (PGR) las prácticas del Coco Castillo, quien también ha sido acusado de hacer negocios con los medicamentos que compra el sector salud del estado.

En su denuncia –presentada en agosto de 2015 cuando aún era senador en activo–, Robles Montoya acusó Castillo Díaz por presunto tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito. Además, aseguró que cualquier negocio que se deseara hacer en Oaxaca tenía que pasar por el escritorio de este personaje y que, producto de ello, su fortuna ya rondaba los 2 mil millones de pesos.

Entre los prestanombres para abrir cuentas de El Coco Castillo se encuentra su hermano Antonio Castillo Díaz y otros presuntos familiares identificados como Alejandrina Díaz Rodríguez y Graciela Adriana Díaz Rodríguez. Todos ellos abrieron cuentas en Bancomer.

En Scotiabank y HSBC tienen cuentas, que en realidad son de Castillo Díaz, sus amigos Miguel Carranza Guasch, Claudia Montserrat Calleja Gómez y Jorge Guillermo Ramírez Bolaños.

De los prestanombres, el más conocido es Carranza Guasch, quien en la administración de Gabino Cué ha trabajado en la Secretaría de Gobierno, en el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca y en el Instituto Estatal de Educación Pública.

Además de prestar sus nombres para abrir cuentas con dinero de Castillo Díaz, estas personas también aparecen como beneficiarias en las cuentas que sí están registradas a nombre de El Coco Castillo.

En las que abren ellos, el beneficiario es el operador de Gabino Cué, lo que permite concluir que el grupo está relacionado entre sí, puntualiza la información del diario de la Ciudad de México El Financiero.

alfredo_daguilar@hotmail.com
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@efektoaguila